Cicloturismo: montando en bici por Las Hurdes (Extremadura)

Nos vamos a Las Hurdes. Nos vamos al norte de Extremadura, al límite de provincial entre Salamanca y Cáceres. Lo que no vamos a encontrar es un metro llano: o para arriba o para abajo. Tampoco vamos a ver una zona sin verde, sin un paisaje que merezca la pena mirar. Como vamos a estar superando puertos, la vista alzada sobre el terreno que nos rodea será más que interesante. Aunque solo sea por este aspecto, el viaje merecerá la pena. Aún si es sin bicicleta. Ojo a la zona, que enamora. Quien prueba, repite. Las Hurdes tienen ese encanto extremeño y salmantino que es difícil de describir con palabras. Pero se queda. Y, como te descuides, te quedas.

Si nos ceñimos exclusivamente a esta zona, queda delimitada por el Puerto de Robledo (o de Casares, según donde preguntes) y toda la sierra de Gata, más al oeste. Todos estos pueblos como Pinofranqueado o Las Mestas forman parte de una de las comarcas más conocidas del norte de Extremadura. Los recorridos por Las Hurdes implican sí o sí montaña, en mayor o menor medida, con mayor o menor dureza dependiendo de las fuerzas o las ganas. Pero la capacidad para elaborar grandes recorridos, sobre todo, de media y alta montaña (para los cicloturistas) está asegurada. Si nos salimos un poco del marco, tenemos la zona de La Alberca, que también es rica en paisajes y montañas.

En casi todas, pasaremos por Casares. También Portillo de las Batuecas (precioso) o Peña de Francia, o Descargamaría, ya en los límites occidentales. También Esperabán, un inédito y desconocido monte con buenas rampas y posibilidad de que alguna vez las instituciones traigan aquí un final en alto de alguna de las muchas pruebas que podrían. La cercanía con localidades grandes como Ciudad Rodrigo, Béjar o la propia Alberca, ofrecen garantía de ocio, comunicaciones y la cobertura de prácticamente todos los servicios necesarios para disfrutar de un tiempo tranquilo en compañía de tu bicicleta. Imperdible el meandro del Melero, a pocos kilómetros de Las Mestas. Una de las mejores maravillas de esta zona repleta de ellas…

  • Las rutas

En esta primera ruta proponemos la salida y llegada a Ciudad Rodrigo. Pasamos por Robledo, que por este lado es bastante más leve, y regresamos a la provincia de Salamanca a través de las mismas carreteras. Sólo pasamos a Extremadura para bajar el puerto y volverlo a ascender por su lado duro. Dos repechos nos dejarán en una zona ventosa, pero con tendencia descendente, lo que al final de la ruta se agradece muchísimo. Esta versión es para principiantes o personas con poca confianza en sus dotes físicas.

Esta segunda opción sí exige mucho más. Nos vamos a casi 3.500 metros de desnivel, lo cual indica mucha dureza. Las Mestas servirá de punto de inicio, terminando en Esperabán. La planicie que lleva a este puerto desde el final del descendo del Robledo es recortable si estamos cansados. Podemos girar a la izquierda en lugar de a la derecha y así regresar a Las Mestas en pocos kilómetros. Si nos atrevemos con este último puerto, guardad todo lo que podáis y avituallad, porque después del tute que nos vamos a meter, necesitaremos energías. Portillo, Peña Francia y Robledo por el camino, con algún que otro repecho intermedio. El postre, como se quiera. Pero si se toma, dulce, dulce no será.

La última opción que ofrecemos será la más difícil. Salimos y llegamos a Ciudad Rodrigo. A los pocos kilómetros de rodar por un terreno de repechos subimos hasta Descargamaría, que por esta cara es bastante liviano. El descenso es bonito y tiene buenas perspectivas de la planicie. Tenemos la opción de enfrentarnos a Esperabán en el camino, descendiendo por el mismo sitio. El llano pasado Pinofranqueado nos acerca al Robledo, subido por su cara sur y descendida por las revueltas hacia Las Mestas. Allí arranca la clásica combinación de El Portillo con Peña Francia y Monsagro, antes de llegar al destino final. Durísimo, largo recorrido por Las Hurdes sólo apto para los más entrenados.

Fotos: Pedro M. Labrada