Milán San Remo 2024: los Dioses eligieron a Philipsen

Que los dioses del ciclismo salven a este Monumento. Gloria a Milán y a San Remo. Como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Vibrante, eléctrico y orgásmico desenlace con Philipsen como gran protagonista el que nos volvieron a regalar las principales estrellas del pelotón.

No importa las horas de tertulia previas a la carrera que hayamos invertido en intentar adivinar el ganador y sus caminos hacia la gloria. Cuando la Milán-San Remo llega a La Cipressa, todo, absolutamente todo lo que se ha hablado anteriormente queda en nada. Un año más, la Milán-San Remo nos mira a la cara y nos dice: cuánto más conocéis de mí, menos sabréis cómo acabará esto.

La victoria de Philipsen era algo que hubiera encajado hace 15-20 años, cuando era principalmente una carrera para sprinters, pero no ahora en pleno 2024 donde no solo este Monumento ha cambiado, sino todo el ciclismo actual. Se corre diferente porque los protagonistas son diferentes. Las casas de apuestas lo sabían y el ciclista de Alpecin partía (junto a Ganna) como el 7º favorito a la victoria final. Philipsen ganó en el último Tour el maillot verde de la regularidad, y meses después se planta aquí y gana. ¿Sabéis desde cuándo no ocurría eso? Desde el año 2001 con Zabel.

Esto nos demuestra 2 cosas:
• No siempre el sprinter más dominador pudo ganar aquí.
• Y, lo que comentaba antes: esta carrera ha ido derivando los últimos años en una prueba más para clasicómanos.

Gracias, Mathieu

Philipsen le debe media victoria a Van der Poel, de igual manera que éste le debe media Paris-Roubaix. En este intercambio de favores quien sale ganando es Alpecin, pero también ellos dos. Soy de la opinión que a la larga se gana mucho más con estos gestos que yendo siempre a tu bola y de manera egoísta. Van der Poel secó los ataques de Pogacar en el Poggio, luego no colaboró con él en la bajada y para rematar secó otro ataque ganador como el de Mohoric en Vía Roma.

Y todo por Jasper, quien en La Cipressa le había comentado a Van der Poel que hoy se encontraba muy bien y con piernas para ganar, como el propio Mathieu dijo en las declaraciones post-Carrera. Argumentando que existe mucha honestidad, confianza y generosidad entre ellos y que obviamente no olvidaba lo de Paris-Roubaix. Por tanto, no queda más que bancar la decisión tomada por el actual campeón del mundo.

Viejas Glorias

Lo de Matthews haciendo 2º en pleno 2024 es otra de esas cosas que no vimos venir. Es su mejor resultado aquí, pero es una carrera que se le adapta muy bien, donde ya ha logrado seis top 10 (con el de este año) en 11 participaciones. Bettiol, muy activo durante toda la jornada, en las primeras posiciones siempre y enganchado a las mejores ruedas del pelotón, acabó 5º, tres días después de una exhibición brutal en Milán-Turín. Un tipo que tiene un Tour de Flandes en sus piernas y un casi Mundial (el del 2023, donde estuvo fugado en solitario muchos kilómetros). El de este año fue su primer top 10 en 8 participaciones. Es un corredor tan talentoso como irregular. Uno de esos genios incomprendidos que ahora podría tirarse perfectamente tres meses con resultados discretos.

Otro al que no esperábamos ver delante era a Julian Alaphilippe, pero a principios de temporada ya dijo que Milán-San Remo era un objetivo, hoy no se cayó al suelo ni tuvo contratiempos de ningún tipo, así que mostró coraje y actitud y logró un gran resultado: 9º. Por último, y no menos importante, en este bloque de viejas glorias quería hablar de Stuyven, que a sus 31 años sigue regalándonos tardes de buen ciclismo. Fue 8º (su mejor resultado, quitando su victoria) aunque ya es su cuart top 10 en 6 participaciones. Es, sin duda, otro ciclista a quien esta prueba se le adapta a las mil maravillas. Además, cabe destacar que su carrera estuvo enfocada sobre todo a ayudar a ganar a Mads Pedersen, aunque al final no pudo ser.

Los valientes

Aquí quiero destacar tres nombres: Mohoric, Sobrero y Pidcock. Todos ellos intentaron la de “por el córner”. La del esloveno fue la más potente y peligrosa y era un movimiento ganador en el 70% de las ediciones, pero Mathieu se empeñó en querer llegar al sprint. Honor a Sobrero, quien estuvo entre los 12 mejores hombres del día y a quien absolutamente nadie esperaba ver, incluso menos que a Alaphilippe. Y, por último, Pidcock, quien volvió a estar muy cerca de la victoria, pero que debería tomar la iniciativa en la bajada del Poggio al estilo Mohoric 2022 si quiere tener alguna opción de victoria.

Pogacar y UAE

Para el final de este artículo he querido dejar uno de los temas más candentes en RRSS al acabar la carrera. Para empezar, creo que es injusto decir que Pogacar no tiene equipo, pues este año venía con Wellens, Hirschi, Covi, Ulissi y Del Toro como principales gregarios. ¿Si Pogacar no tiene equipo, el resto de favoritos qué tienen? Además, si el esloveno es tan favorito y tan bueno y tan leyenda y tan grande (que lo es). ¿por qué iba a necesitar un súper equipo? Existe pues una contradicción clara en estos argumentos.

Todo esto no quita que Pogacar necesita que la carrera se haga más dura, dicho por él mismo al acabar la prueba, para que sus opciones de victoria crezcan. Y es cierto que hoy compañeros como Hirschi y Covi no estuvieron a la altura (por estar mal colocados en el momento clave) para endurecer la carrera y apoyar a Wellens en esa tarea. Pero Pogacar atacó hasta dos veces, y solo un extraterrestre Van der Poel evitó males mayores. De no haber secado esos ataques o de haber colaborado con él en la bajada hacia Vía Roma, quizá estaríamos hablando de la primera San Remo de Pogacar y entonces todo el debate de UAE no existiría.

Arrivederci!

Fotos: RCS/LaPresse