Isaac del Toro: cabeza fría, piernas calientes

Isaac del Toro: cabeza fría, piernas calientes

El pelotón duerme. Es día de descanso en el Giro de Italia y, sin embargo, las palabras ruedan. En el hotel del UAE Team Emirates, entre botellas de agua medio llenas, periodistas atentos y ciclistas en chanclas, Isaac del Toro se sienta frente al mundo. Lo hace con la misma naturalidad con la que, hace unos días, dejó sin respuesta a favoritos con nóminas infinitamente más largas. El mexicano habla como pedalea: sin estridencias, con firmeza, sin aparentar que está haciendo historia.

Estoy en uno de los mejores momentos de mi vida, confiado y con ganas”, suelta nada más empezar, como quien deja caer una verdad sencilla, pero enorme. ¿Cómo no estarlo? Líder del Giro en su debut, con apenas 21 años, el chico de Ensenada ha pasado de promesa a protagonista sin fase intermedia. Pero no es euforia lo que transmite. Es otra cosa: templanza. Y, quizá, un leve vértigo.

Porque hay momentos —lo admite— en los que el presente le rebasa:
A veces me cuesta entender qué está pasando a mi alrededor”, dice, y en sus ojos hay algo que mezcla maravilla y duda. Esa honestidad es parte de lo que lo hace tan magnético. No juega a ser el que no es. No vende humo. Del Toro no está fingiendo saber cómo se gana un Giro. Está aprendiendo en tiempo real. Y lo está haciendo muy bien.

Cuando habla de lo que viene, no se esconde: “Tener estas piernas me da tranquilidad para afrontar esta semana”. Es una forma de decir que la confianza no le nace de los halagos, sino de las sensaciones. Y eso, en una grande, es media batalla ganada. La otra mitad, lo sabe, se pelea con la cabeza:
Tengo que tener cabeza fría y apoyarme en el equipo”, repite como un mantra. Sabe que las piernas responden, pero también que el Giro es una trampa constante para los que se ciegan con la ilusión.

A su lado, Matxin lo escucha y asiente. Luego toma el micrófono, como si no hiciera falta añadir nada, pero añade lo esencial: “Seremos coherentes con lo que ha demostrado Isaac. Se lo ha ganado por méritos propios.”

Y mientras Isaac hablaba, Juan Ayuso no apareció por la sala de prensa. ¿Ausencia casual… o declaración de intenciones?

En tres días, el Giro será un horno. La montaña no perdona, y menos en la tercera semana. Pero este chico tiene piernas que asombran y una calma que intimida. Lo que venga será consecuencia. Lo que ya hizo, una aparición. Y aunque todavía le cueste entender qué está pasando a su alrededor, nosotros sí lo sabemos: estamos viendo nacer algo grande.

Isaac del Toro: cabeza fría, piernas calientes
Isaac del Toro: cabeza fría, piernas calientes | Un momento de la rueda de prensa

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