La dureza en la categoría júnior

La dureza en la categoría júnior

En los últimos años, las clásicas de primavera, en especial las flamencas, han despertado una pasión entre el aficionado que sigue la temporada ciclista al completo, y es que yo mismo tengo al Tour de Flandes y la Paris-Roubaix como carreras favoritas, dejando de lado el Tour de Francia. Es por ello que, tras nuestro repaso hace ya unos meses de las vueltas por etapas de la categoría junior, en este artículo vamos a tratar de analizar las grandes carreras de un día de esta categoría, cuyos recorridos creemos que están desactualizados para el nivel de profesionalización de estos corredores.

Liege-Bastogne-Liege

Aunque la distancia de esta prueba haga de ella una de las más largas de la categoría, la dificultad de las ascensiones se encuentra a años luz de la de los profesionales, tanto sub23 como WT. Las cuatro grandes cotas de la prueba, como son La Redoute, La Roca de los Halcones, Stockeu y Haute Levee, no aparecen en un recorrido digno de una prueba de este nivel. Para hacernos una idea de la ‘facilidad’ con la que estos juniors superan este recorrido, en la edición de este año la carrera transcurrió con una media de alrededor de 42 km/h, con un nivel menor al habitual debido a la coincidencia de la prueba con La Course de la Paix, una de las grandes vueltas del calendario junior.

Ronde van Vlaanderen

El recorrido de este Tour de Flandes sub19 es de lo más curioso de todas las carreras de un día: ni una sola cota adoquinada en todo el recorrido, y un circuito que bien podría ser el de un critérium. Además, el recorrido hace que la prueba no atraiga mayor atención, pues más allá del Auto-Eder y el Cannibal, la prueba tiene la participación de carácter nacional. Estoy seguro de que la mayoría de los corredores locales que competían hacen varios días a la semana entrenamientos con recorridos flamencos más duros que este, y sin embargo, la mayoría de las clásicas parecen quedarse atrás ante el incremento del nivel de la categoría.

Podríamos decir que tanto Ashlin Barry como Gijs Schoonvelde son los dos grandes clásicomanos de la generación del 2007, y digo “podríamos” porque tan solo podemos fijarnos en que han sido ellos los que han comandado los tramos de adoquín en Roubaix o E3 Harelbeke, las dos clásicas con mejor participación de la temporada. Pero, en recorridos con una dureza tan escasa, la reagrupación para una llegada al sprint ha sido la tónica de casi todas las carreras.

Profesionalización en el campo junior

En este artículo hemos querido mostrar, con datos, un ejemplo del nivel de profesionalización en la categoría junior con estas estadísticas de la preparación del Mundial y del Europeo de Roberto Capello, campeón de Europa precisamente.

En las dos semanas del campamento en altura, Capello acumuló 46 h de entrenamiento y 23.500 metros ascendidos, números prácticamente de profesional, teniendo en cuenta que la primera semana es de adaptación a la altitud. Todo esto sin contar temas de nutrición y recuperación profesionales, los cuales probablemente utilizaran.

Aquí os dejo un par de entrenamientos dignos de mención:

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