Rémi Cavagna, el nuevo aire francés en casa de Movistar

Clermont-Ferrand, a la sombra del mítico Puy de Dôme, ha sido uno de los lugares de paso habituales del Tour de Francia, de una u otra forma. Los vuelos de Coppi, el fanfarroneo de Bahamontes, la oportunidad de Gimondi, la garra de Ocaña, el puñetazo a Merckx… Todo aquello pasó por allí en apenas dos décadas. Lo difícil hubiese sido no ser ciclista, no mirar hacia un deporte que invadía de forma habitual esta ciudad. 140.000 habitantes encajonados entre montañas, dirá Rémi Cavagna, el nuevo fichaje del Team Movistar.

Razón no le faltaría al ciclista galo, tampoco a su hermano Simon (dos años más joven) naturales ambos del Macizo Central, epicentro de tantas escapadas en el Tour que algo se ha debido filtrar en su sangre de contrarrelojista, con alma de asaltadiligencias. Esos llamados pasistas capaces de disfrutar del rodar en solitario durante minutos y minutos, un bien escaso, no tan extendido en el ciclismo de hoy día.

Existe bastante consenso en señalar al ex pupilo del siempre polémico Patrick Lefevere como el ciclista más sólido entre los nuevos fichajes que Movistar incorpora a su plantilla de cara a la aventura de 2024. Diez años en el World Tour, todos ellos en compañía del equipo belga, le avalan, no cabe duda. El francés pudo experimentar desde el seno del pelotón el regreso de uno de los volcanes más famosos del mundo del ciclismo, el de casa, tras treinta y cinco años de ausencia.

Pese a los intentos, no pudo ser la fuga ese día. Al menos, formar parte de la historia en un contexto algo triste, sin público en las cunetas en los últimos kilómetros. Un rara avis necesario para regresar a la cumbre que antecedió a Alpe d’Huez como gran leyenda. Pero al fin y al cabo pudiendo pasar por su ciudad natal, dorsal 53 en la espalda, formando parte del Tour de Francia, que en su caso tampoco había sido lo habitual (era su segunda participación).

La llegada de Cavagna al equipo español no deja de ser un buen refuerzo con mucha carga simbólica. Los ciclistas franceses han tenido gran relación con los diferentes proyectos de Eusebio Unzué encarnados en este equipo ciclista, antaño Caisse d’Epargne, sponsor de origen galo. Sin embargo, bajo el nombre de Movistar sólo uno había formado parte de esta estructura, el exótico y recordado John Gadret.

El ciclista natural de Épernay, en las proximidades de Reims, a apenas hora y media de París, dejó muy buenas sensaciones en las dos campañas que integró esta familia. Con el último cambio de patrocinador se cayó la bandera francesa que sí era habitual entre 2006 y 2010, intervalo en el que un banco francés asumió el reto de patrocinar un equipo ciclista español durante una época en la que, además, había mucha más competencia directa con Euskaltel Euskadi, Saunier Duval, que no resistió todo el lustro, o Liberty Seguros, que resistió aún menos.

Ese 2010 la colonia gala era importante, con nombres tan reconocidos y ya con billete de vuelta como Christophe Moureau, el otrora prometedor Arnold Jeannesson, el tristemente desaparecido Arnaud Coyot, Mathieu Drujon o su tocayo apellidado Perget, algo más anónimos. Antes formaron parte de las concentraciones gente como el añorado Nicolas Portal, el combativo Anthony Charteau, quien llegó a lucir el maillot a puntos rojos del Tour, Fabien Patanchon, Eric Berthou o Florent Brard, que respondía en parte a un perfil bastante similar al de Rémi Cavagna como un muy buen contrarrelojista con aires de ciclista incómodo de neutralizar por parte de los rivales.

La tradición francesa de esos años procedía del interés de Banesto por mantener ciclistas ávidos sobre el terreno Tour que sirviesen de guía a los líderes del Tour de Francia. El anterior nombre de franceses en el equipo se remonta a 1998, con el mítico Armand De las Cuevas. Miguel Induráin se rodeó de varios de ellos para proteger su reinado de cinco Tour. Algo habría de bueno en ello, ¿no?

Cavagna llega con el aval de los últimos resultados, los cosechados en la recta final de 2023. El Tour de Eslovaquia no es la París Niza, es evidente. Pero sus inmediatos perseguidores tampoco eran unos juveniles que pasaban por allí. Stefan Küng, Kasper Asgreen, Bruno Armirail, Tim Merlier y Andrea Bagioli brillaron junto a Rémi durante el mes de septiembre en el país de Peter Sagan. La clave estuvo en la primera etapa, con 45 kilómetros en solitario del nuevo ciclista de Movistar para alcanzar la meta de Košice como líder y a la postre ganador final.

Con los Nacionales en la modalidad de contrarreloj y las dos etapas de la Settimana Internazionale Coppi e Bartali, el francés cierra la temporada más exitosa en cuanto a número de triunfos de su carrera profesional. Hablando de sus victorias, la mejor de ellas tuvo lugar en la Vuelta a España de 2019, días en los que Movistar vivía una actualidad bien diferente.

El entonces corredor del Deceuninck-Quick Step alzó los brazos sobre la línea de meta de Toledo, ciudad de llegada para la 19ª etapa. Gran victoria en un marco muy interesante, ante rivales que también lo eran. Aquel viernes 13 consistió en una tarde de película para los telefónicos, quienes buscaron un movimiento para provocar cortes por el viento en coincidencia con una caída que había dejado atrás al líder, el aún neófito en conquistar grandes vueltas Primoz Roglič.

Los jueces, en decisiones bastante cuestionables, terminaron por abortar la maniobra de Movistar, que peleaba por ganar la Vuelta con Alejandro Valverde y el regresado Nairo Quintana. Días en los que las peleas se producían en vuelos de gran altura. Con más problema en quién era el líder y quién acabaría peleando por ganar que las cuentas de la vieja sobre descensos y permanencias que como objetivo en sí son la muerte a pellizcos.

La incorporación de Cavagna supone un buen fichaje, qué duda cabe. La calidad media de Movistar aumenta, también sus opciones de pelear por triunfos de etapa en las cada vez más maltratadas y aún resistentes contrarrelojes. Escapadas en su versión individualista, trabajo para sus líderes tanto en llano como en media montaña en la colectiva. Un activo importante que vendrá a ser pieza angular para llevar a término cualquier estrategia que deseen plantear sobre el papel. Elemento de calidad y experiencia en una plantilla más joven que en años previos. Con necesidad de voces fuertes que guíen en un grupo que baja varios puntos de edad media con tan sólo unas semanas de diferencia que lo va a necesitar.

Foto: Movistar / Getty