El paso adelante de Brandon McNulty: símbolo de la generación USA

Peyragudes, 20 de julio de 2022. Brandon McNulty, un buen ciclista sin lugar a dudas, alcanzó la empinadísima línea de meta de la 17ª etapa del Tour de Francia en compañía de Tadej Pogačar y Jonas Vingegaard. Para más datos, primero y segundo clasificados en un duelo que ha extendido dominio sobre el ciclismo mundial hasta alcanzar ya los tres años de duración. Ahí estaba el estadounidense, buscando fisuras en el danés que provocasen su hundimiento. Los siguientes remeros llegaron a más de dos minutos al altipuerto. Si ese fue el nivel de McNulty en tercera semana de Tour, por qué no esperar grandes cosas del ciclista del UAE.

Año 2024. Entre París y Niza se celebran ocho etapas que viven un duelo de pequeños, sin la inquisición que suponen los dos caudillos del ciclismo actual. A un día del final, un ciclista norteamericano luce el maillot amarillo. Es Brandon McNulty, quien ha asumido en primera persona los galones del UAE y se dispone a pelear contra el Visma, Evenepoel y contra sí mismo para alcanzar Niza en un tiempo que le diese como ganador. Un duelo desigual que se descompuso cuando los dos primeros pusieron toda la carne en el asador y el tercero de los conceptos se sumergió. Pasada la tormenta, el de Arizona salvaba la tercera posición. Puestos a no ganar, un podio mantiene el hype y la cercanía en puntos con Jorgenson y su Visma, el eterno rival.

Campeón de la Volta a la Comunitat Valenciana tras imponerse en el Alto de Miserat, las prestaciones del ciclista están siendo de lo mejor de su equipo, Pogačar y Ayuso aparte. La aportación de McNulty está llenando de buenas victorias su palmarés. Conviene recordar cómo le ganó la partida el pasado mes de mayo a Ben Healy en la llegada a Bérgamo entre cotas del Giro de Lombardía. En subida, buen nivel; en contrarreloj, buen nivel. ¿Qué le falta para postularse más en escenarios más avanzados? Es una buena pregunta, porque motor en tercera semana tiene, como ha demostrado. También capacidad en alta montaña, como ha demostrado. Punch final, como (sorpresa) ha demostrado. Y así hasta una infinidad de virtudes. Nació un gran día (2 de abril) y es del año del líder supremo del UAE.

El timing es perfecto y este 2024 se observa un paso adelante en su formación y crecimiento como potencial estrella. Las dudas están más en el rol que asumirá dentro del ciclismo. En la actualidad, es un comodín totalmente válido para equipos de la entidad del UAE. Aporta como gregario, responde decentemente como líder. Qué más se puede pedir de un ciclista que vino con la vitola de chico a observar del Human Powered Health cuando era Rally UHC Cycling. Una joya que han ido mimando y que paso a paso está granjeándose un palmarés que dejará estela a su paso. Junto a Matteo Jorgenson (un año más joven) y otros, han creado una pequeña generación de ciclistas estadounidenses que están entre la creme de la creme del panorama internacional.

Porque si hablamos de su gran rival por la París-Niza, qué bonito ver a dos norteamericanos batirse en duelo en una carrera tan importante. Desde Landis (ejem), Julich no vencía un ciclista de dicha nacionalidad en la carrera hacia el sol. Sol que alumbra a más talentos bajo las barras y las estrellas, como el propio Sepp Kuss. Parece que se ha olvidado entre el asombro y la estupefacción general, pero el de Visma ganó la Vuelta a España ante varios de los mejores especialistas en tres semanas del mundo. Neilson Powless, otro gran talento de fogonazos ocasionales; Quinn Simmons, carabela de todos aquellos que saben y quieren hacer parecer que saben de ciclismo; también el emergente y atormentado Magnus Sheffield. Valores que sostienen la bandera americana en la élite del ciclismo mundial, que no es cualquier cosa.

Brandon McNulty viene a ser uno de los más avanzados y asentados. Un ciclista de marca USA. Si allí sus actores y actrices aprenden a hacer de todo (desde cantar a tocar instrumentos pasando, por supuesto, por actuar), con sus ciclistas sucede algo parecido. En todos los terrenos bien, consistencia y buen hacer. Brandon está ahí subido, a la cresta de la ola. En uno de los mejores equipos, bajo alguno de los mejores cobijos y aprovechando la pendiente favorable. Mientras tanto, victoria va, victoria viene, aprovechando las ventanas que se abren y las puertas que regresan cada poco tiempo a una nueva oportunidad.

Fotos: ASO / Ceusters