Vuelta a Lanzarote: Preparativos y Etapa 1

De nuevo estamos aquí para contar otra de nuestras experiencias mas reciente. El pasado 28 de septiembre, arrancaba la primera edición de la Vuelta Ciclista Lanzarote, una aventura de dos días que prometía poner a prueba a los ciclistas en una de las islas más icónicas del panorama deportivo.  Un total de 189km y 2840m de desnivel acumulado.

Habíamos escuchado mucho sobre la isla, no solo por su espectacularidad y belleza sino también por la dureza de su terreno para el ciclismo. El día previo, durante la recogida del dorsal, aprovechamos para disfrutar de un cóctel de bienvenida, de la mano de la organización a cargo del Club La Santa. Además aprovechamos para hacer un pequeño reconocimiento en bici de la zona para poner en marcha las piernas tras el viaje en avión.

Una decisión que tuvimos clara desde antes de venir fue el no traer nuestras propias bicicletas, para así evitar complicaciones con los vuelos y la logística del transporte. Esto no supuso problema alguno ya que decidimos alquilar unas directamente en la isla. Decidimos informarnos previamente y descubrimos para nuestra sorpresa que Lanzarote está muy preparada para el ciclismo y el triatlón, con opciones de alquiler que van desde bicicletas de carretera hasta triciclos. Alquilamos pues unas buenas bicicletas de carretera y nos dirigimos al lugar donde se celebraría la primera etapa.

La etapa inaugural, de 115 kilómetros, comenzaba en el Club La Santa, y desde el inicio dejó claro que no iba a ser un paseo. Esta primera mitad de la prueba presentaba un desnivel acumulado de 1.700 metros, los ciclistas afrontaron los duros vientos y las rampas traicioneras del norte de la isla.

La espectacularidad de la isla de Lanzarote

El recorrido incluía lugares emblemáticos como la Caleta de Famara, Teguise y el temido Mirador de Haría, un puerto que siempre saca lo mejor (y lo peor) de los corredores. Pero el verdadero reto llegaba en el tramo cronometrado: la subida al Mirador del Río. Un tramo que exigía no sólo piernas fuertes, sino cabeza fría, ya que las rampas del 10-11% con viento de cara pueden destrozar cualquier estrategia. Los que lo conocían, como los veteranos del Ironman de Lanzarote, sabían a lo que se enfrentaban, pero para muchos fue un auténtico muro.

El tramo cronometrado fue particularmente intenso, iba desde Haría hasta el Mirador del Río. El paisaje era espectacular, pero no podíamos distraernos mucho. Eva hizo un gran trabajo aquí, logrando un buen tiempo en la subida. En la cima, el cansancio era evidente, pero la sensación de éxito al conquistar el ascenso lo compensó todo. Luego venía el tan anhelado descenso hacia Arrieta y el viaje hacia Costa Teguise y Arrecife. Como anécdota curiosa, en uno de los avituallamientos de esta etapa coincidimos con el mismísimo Alejandro Valverde, lo cual nos hizo una ilusión tremenda.

 

Avituallándonos con Alejandro Valverde

La etapa terminaba en Puerto del Carmen después de una larga bajada, lo cual fue un alivio para las piernas. Los avituallamientos a lo largo de toda la jornada fueron especialmente generosos: agua, bebidas isotónicas, fruta, pasta, y hasta paella y hamburguesas al final del día, ¡había de todo! La organización fue impecable y el ambiente era muy animado, con música en directo y una ceremonia de entrega de premios con el carismático Juan Mari Guajardo, que puso la guinda a una etapa espectacular.

A partir de ese momento tocaba descansar para lo que se venía al día siguiente. Tan solo tendréis que esperar unos días para leerlo de nuevo aquí.

 

PODÉIS DISFRUTAR DEL VIDEO DE LA CARRERA EN NUESTRO CANAL DE YOUTUBE:

 

Hola 👋

Regístrate para recibir todo nuestro contenido en tu correo electronico

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.