En esta guía de scouting 2025 sub23, repasamos las carreras clave y los ciclistas más prometedores de la temporada. Descubre quiénes dominarán la categoría y qué talentos podrían dar el salto al WorldTour.
Carreras destacadas
Youngster Coast Challenge (21 marzo)
Abre el calendario UCI sub23 la versión sub23 de Bredene Koksijde. No suele ser una carrera especialmente selectiva pero no es un esprint asegurado
Trofeo PIVA (6 abril)
Carrera de cotas encadenadas que tuvo su primera edición en 1955 y que ha visto ganadores tan diversos como Guido Bontempi, Davide Cimolai y Juan Ayuso
Paris-Roubaix Espoirs (13 abril)
Versión reducida (~160 kilómetros) del monumento que mantiene unos 45 kilómetros de adoquines, incluidos los reconocidos tramos de Mons-en-Pévèle, Carrefour de l’Arbre o Camphin-en-Pévèle
Liège-Bastogne-Liège Espoirs (19 abril)
Versión bastante descafeinada de «la decana» que incluye la Redoute a casi 40 kilómetros de meta y que cierra con la Côte de Nessonvaux y la Côte de Bolland
GP Liberazione (25 abril)
Una de las carreras más longevas del calendario sub23. Se celebró por primera vez en 1946 y, aunque no goza de un palmarés con tanto nombre destacado, es un gran escaparate de talento para el ciclismo italiano
Flèche Ardennaise (3 mayo)
La versión sub23 de los organizadores de la carrera por etapas junior Aubel-Thimister-Stavelot. Historial de ganadores muy relevante en las últimas ediciones y una de muchas carreras que ganó Roger de Vlaeminck. Carrera típica de las Ardenas sin kilómetros llanos y cotas continuas
Orlen Nations Grand Prix (14-17 mayo)
Carrera por etapas polaca a nivel de selecciones de reciente creación y que suele tener etapas interesantes de montaña que deciden la clasificación general. En 2024 la carrera pasó por República Checa y Eslovaquia, además de Polonia
Ronde de l’Isard (21-25 mayo)
Carrera por etapas con casi 50 años de historia que reúne recorridos extremadamente exigentes. En 2024 hubo una etapa con el encadenado de Hourquette d’Ancizan, Col de Val Louron-Azet y Col de Peyresourde, otra con Plateau de Beille y otra con el Col de Portel
Course de la Paix sub23 (29 mayo-1 junio)
La versión menos relevante de la Carrera de la Paz pero con buena participación y un recorrido interesante. Se suele decidir con una etapa más exigente pero el resto de las etapas permite un amplio abanico de ganadores
Giro Next Gen (15-22 junio)
La versión sub23 del Giro de Italia volvió en 2017 al formato actual de carrera de formación y desde entonces ha tenido un glosario de ganadores del más alto nivel. A diferencia del Tour del Porvenir, se corre por equipos comerciales y no participan ciclistas de equipos WorldTeam y ProTeam. No se abusa de la alta montaña, apenas se hacen encadenados de grandes puertos y los kilometrajes son amigables
Giro della Valle d’Aosta (16-20 julio)
Carrera por etapas plenamente de escaladores que se presta como complemento del Giro Next Gen por sus puertos y encadenados.
Tour del Porvenir (23-30 agosto)
La carrera culmen del ciclismo sub23, que en la actualidad presenta un duelo entre ciclistas que no corren a nivel sub23 y los que siguen ganándose el pan en la última categoría de formación. Todavía dividido por selecciones pero este formato parece tener fecha de caducidad
Mundial contrarreloj (22 septiembre)
La contrarreloj sub23 del mundial 2025 está lejos de ser un recorrido llano para fuertes rodadores. Al igual que el pasado año y tras un comienzo llano, en el kilómetro 9 se encuentra una subida de 2.4 kilómetros al 5.8% de desnivel tras la que llega un falso llano descendente que conduce a una nueva subida de 4 kilómetros más tendidos (3.1%). Tras eso, una bajada de 10 kilómetros enlaza con las mismas dos subidas finales, adoquines incluidos, del recorrido en ruta.
Mundial ruta (26 septiembre)
El mundial sub23 de ruta en Rwanda constará de once vueltas a un circuito de 15 kilómetros con tres repechos, todos en la segunda mitad del circuito, separados por pequeñas bajadas. El primero de los repechos consta de 800 metros al 8.1% de desnivel, el segundo de 1.3 kilómetros adoquinados al 5.8% y, casi seguido, llegará el repecho final con 700 metros al 5.5% que terminan en meta. En total son 3359 metros de desnivel positivo, el más duro desde Innsbruck 2018, por lo que se espera un campeón del mundo de la categoría de poco peso como podría ser un Jarno Widar que se ha mantenido en el equipo filial de Lotto para poder disputar esta carrera.
Europeo contrarreloj (1 octubre)
La contrarreloj del europeo sub23 de 2025 será prácticamente llana durante los primeros 23 kilómetros para acabar con 600 metros al 6.6% al entrar en el último kilómetro y un falso llano ascendente hasta meta. Debería ser un recorrido apto para especialistas en el que llegar con fuerzas al último kilómetro puede ser clave para que la subida no pase factura.
Europeo ruta (4 octubre)
El europeo de ruta sub23 de 2025 constará de 3 vueltas a un circuito duro de unos 35 kilómetros, tras las que se recorren 18 kilómetros adicionales con solo la segunda de las subidas del circuito largo. La primera de las subidas, que se pasará 3 veces, consta de 7 kilómetros casi al 8% de desnivel. Después, tras una bajada que servirá para liberar ligeramente las piernas de ácido láctico, se encarará la segunda subida que consta de solo 1.6 kilómetros al 9.4% y apenas medio kilómetro después se enlazará con otro tramo corto de subida a casi el 6%. En conclusión, el europeo de Drôme-Ardèche 2025 consistirá de un circuito duro que presumiblemente desgastará al grupo principal en las subidas largas y debería romperlo completamente en el muro corto, dando pie a diversas estrategias posibles.
Il Lombardia sub23 (4 octubre)
Probablemente la carrera de formación más antigua del mundo. Nacido como «Il Piccolo Giro di Lombardia» en 1911, ha sido durante casi un siglo la versión amateur del monumento italiano y en 2015 se integró al calendario UCI sub23 para acoger a los sub23 actuales que poco tienen de amateur. El plato fuerte de la carrera es el paso por Madonna del Ghisallo y es menos exigente que la prueba «mayor». La recta de meta es ya un momento icónico del calendario sub23
Chrono des Nations sub23 (25-27 julio)
La llegada del mundial de contrarreloj restó importancia a esta histórica prueba contra el crono francesa que, por supuesto, cuenta con sus versiones sub23 y junior
Copa de España élite/sub23
59º Circuito del Guadiana (23 febrero, Don Benito)
Aiztondo Klasika (8 marzo, Asteasu)
Trofeo Guerrita (16 marzo, Alcantarilla)
71º Gran Premio de Primavera (23 marzo, Ontur)
41ª Clásica Ciudad de Torredonjimeno (6 abril, Torredonjimeno)
14ª Clásica de Valladolid (27 abril, Valladolid)
91ª Santikutz Klasika (1 mayo, Legazpi)
Memorial Momparler (4 mayo, Villanueva de Castellón)
54º Memorial Valenciaga (11 mayo, Eibar)
12ª Rutas Xacobeas (17 mayo, Padrón)
5ª Vigo – Copa de España (18 mayo, Vigo)
Ciclistas destacados
2003
Los 5 grandes nombres
Romain Grégoire quizás no tiene el nivel de popularidad para el gran público que pueden tener otros como Lenny Martinez o Cian Uijtdebroeks pero me parece el ciclista con el mayor potencial de su generación. La carrera de este bisontin (originario de Besançon) ha estado desde el primer momento marcada por unas expectativas difícilmente superables. Ya en su primer año como junior, en plena pandemia, fue campeón nacional y empezó a construir una carrera llena de éxitos casi inmediatos allá donde se le ha llevado.
La desgracia continua del ciclismo francés busca asociar de forma exagerada a cualquier francés destacado con una posible victoria en el Tour de Francia y con esta etiqueta saltó Grégoire a sub23. En esta primera temporada se le lanzó al Giro y al Porvenir y lo que vimos, a pesar de la tristeza de los aficionados galos, fue la irrupción de un digno sucesor de Julian Alaphilippe. El mejor ciclista francés del siglo XXI suena a una cota considerablemente elevada para un ciclista de último año sub23 pero los resultados están ahí y las sensaciones son aún mejores. Le falta maduración pero su explosión al primer nivel mundial está cerca. Excelso en esfuerzos explosivos con una capacidad contra el crono bastante decente cuyo bagaje histórico estará marcado por su progreso en sus interrogantes: los esfuerzos largos y los adoquines.
Nieto de español de nacimiento y ganador de los lunares del Tour de Francia como Mariano Martínez, Lenny lleva ADN de escalador y en eso ha destacado desde sus comienzos en el ciclismo. Pequeño y ligero, destacó desde junior en Francia junto a Grégoire, con quien dio el paso a sub23 de la mano de Groupama-FDJ ganando el Giro della Valle d’Aosta y siendo segundo en el Giro Next Gen en 2022. Al año siguiente se incorporó al equipo WT ganando la subida al Ventoux, rozando el top10 en Catalunya o Polonia y estando muy cerca de la victoria de etapa en La Vuelta. Fue a comienzos del año pasado cuando, sin embargo, parecía haber dado el despegue definitivo: victorias en Var, Laigueglia, Grand Besançon, Doubs y MercanTour, segundo en O Gran Camiño y top10 en Strade Bianche, Catalunya y Romandía.
Sin embargo, tras cinco meses a gran nivel se conoció su probable marcha del equipo que conllevó cambios de calendario entre acusaciones cruzadas y su rendimiento cayó en picado.
Esperamos que su llegada a Bahrain-Victorious le devuelva a su mejor nivel, porque además de los resultados ya mencionados y el buen rendimiento en montaña que siempre se le ha dado por hecho, lo cierto es que su 2024 mostró un sorprendente progreso en las contrarrelojs (6º en Suiza, 11º en el Tour, 13º en A Coruña y 16º en Romandia) que si se confirma junto a sus condiciones como escalador pueden situarle desde ya entre los mejores vueltómanos.
Al contrario que otros talentos de su edad que conviven con los focos desde su paso por categoría junior, el de Ensenada era un perfecto desconocido hace tan solo un par de años. En 2021 llegó a Europa formando parte del proyecto del A.R. Monex para dar la oportunidad a jóvenes ciclistas mexicanos de competir en Europa. En esa estructura pasó por una dura adaptación y una rotura de fémur que, lejos de frenarle, le hicieron esforzarse aún más para empezar a darse a conocer en 2023 y terminar el año con el bombazo de ser el primer mexicano vencedor del Tour del Porvenir y su fichaje por el todopoderoso UAE.
Su comienzo de temporada pasada en el WorldTour elevaron sus expectativas al máximo, con etapa y podio en el Tour Down Under, victoria en la Vuelta a Asturias o el cuarto puesto en Tirreno y séptimo en Itzulia mientras hacía de gregario. Su estilo de pedalear sentado, su descaro y grandes resultados le colocaron una etiqueta mediática exagerada para cualquiera: “el nuevo Pogacar”. Por eso quizá su participación en La Vuelta, con enfermedad de por medio, resultó decepcionante al igual que su discreto sexto puesto en el mundial sub23.
Pero si uno analiza su primer año profesional debe darse cuenta de las inmensas condiciones que muestran sus grandes resultados en las subidas, siendo mayormente gregario, o sus buenas cronos a pesar de tener una postura manifiestamente mejorable. Seguro que Isaac Del Toro no será nunca Tadej Pogacar pero, si sigue trabajando y evita grandes lesiones, podemos estar seguros de que será tan bueno como para hacerse su propio nombre y aspirar a todo en las grandes carreras por etapas.
Cian es uno de los nombres más conocidos de esta lista. El que fue etiquetado como «el nuevo Remco» ha estado en la conversación ciclista ya en su primera carrera como junior, antes del parón por el Covid, cuando ganó en solitario la versión junior de Kuurne. Después, ya en su segundo año por lo peculiar de aquella temporada, se consagró como un excelente escalador (victoria en la Classique Alpes del clip adjunto, 2º en Valromey) con una capacidad contra el crono al alcance de muy pocos (1º la contrarreloj de la Carrera de la Paz, plata en el europeo, 6º en el mundial). Estos resultados, sumado a su paso directo al WorldTour con Bora, le catapultaron al foco público con la etiqueta de un posible futuro vueltómano de nivel mundial.
Su temporada de debut en sub23 fue increíble y su 2023, aún mejor. Es innegable que es uno de los mayores talentos que ha salido del ciclismo base en los últimos años pero, quizás, no ha sido el ciclista mejor aconsejado. Su Vuelta a España levantó un revuelo que en ningún caso es positivo para un ciclista que todavía no había establecido su nombre en el más alto nivel. Aunque su rendimiento fue excelente, sus quejas constantes de Aleksandr Vlasov y del material proporcionado por el equipo han sido un lastre desde entonces. Parece claro que volverá a su nivel como escalador, que le permitirá estar en el top5 de alguna gran vuelta, pero están quedando muchos interrogantes sobre su mentalidad y sobre su capacidad en las contrarrelojes. Esto último ha sido una sangría incesante en 2024 y que no viene bien en su caso por los comentarios hacia su anterior equipo y la forma en la que salió de allí. En mi opinión, 2025 será un año clave en su carrera deportiva porque servirá para ver si es capaz de remontar el vuelo. Lo que no se puede discutir es que la llegada de Simon Yates y el más que previsible ascenso de Jørgen Nordhagen le quitan protagonismo en un equipo ya de por sí plagado de talento. Acaba contrato en 2027.
Aunque este ciclista del norte de Inglaterra fue uno de los más destacados de su generación en juniors, me ha sorprendido el rumbo que ha acabado tomando su carrera deportiva. En categoría juvenil era un corredor que destacaba por su explosividad y cierta velocidad punta que le permitieron ganar etapas en carreras prestigiosas como Rüebliland y la Philippe Gilbert. Cabe destacar también que demostró una capacidad como contrarrelojista que hemos visto poco al más alto nivel.
Su aterrizaje en el filial de DSM fue cómodo y rápidamente empezó a destacar en carreras de gran prestigio como Aosta y el Czech Tour, lo que le hizo ganarse un sitio en la alineación del primer equipo en la Arctic Race of Norway de finales de verano. Su 4º puesto en la última etapa probablemente sellaron su contrato con el primer equipo y desde entonces su trayectoria solo ha mejorado. Tanto en 2023 como en 2024 ha tenido un enfoque muy interesante de luchar las clasificaciones generales en vueltas por etapas cortas mientras que luchaba por etapas en las grandes vueltas que ha corrido (2 veces la Vuelta a España). Este rol, por sus cualidades y lo poco que hemos visto sus contrarrelojes, me parece perfecto para él. Aunque en este equipo todo sea posible, el ahora conocido como Team Picnic PostNL consiguió que firmara un contrato hasta 2027. Sin duda me parece uno de los ciclistas con más margen de mejora del pelotón por su constante evolución desde sus años juveniles.
Los 5 a vigilar
El joven de San Severino Marche es un escalador de muy buena planta y una de las grandes esperanzas de un ciclismo italiano en horas bajas. Empezó a destacar en sus años junior con diversos resultados interesantes: top10 en la Carrera de La Paz, cuarto en el campeonato de Italia o quinto en el Trofeo Buffoni. En su paso a profesional de la mano de la factoría Bardiani, empezó a destacar en 2023 siendo tercero de etapa en el Tour de los Alpes, consiguiendo algunas victorias sub23 y, finalmente, fue segundo en el Tour del Porvenir llevándose la última etapa. El año pasado destacó en el Giro de Italia buscando victorias de etapa o la clasificación de la montaña que Pogacar le acabó arrebatando, fue tercero en el Tour de Eslovenia y estuvo cerca de sus primeras victorias profesionales en carreras por etapas y clásicas italianas.
A día de hoy Pellizari ya es un corredor que muestra descaro, valentía y nivel como escalador, pero tras su fichaje por RedBull – Bora se debe esperar que más y mejores medios tanto en el entrenamiento como en las carreras supongan un gran paso en su evolución que pasa, a medio plazo, por convertirse en uno de los grandes escaladores del pelotón. Además deberá mejorar su falta de explosividad en clásicas del estilo de Il Lombardia y tratar de minimizar sus problemas en las contrarreloj. Si todo esto pasa, no sólo estaremos ante un gran escalador que llene el vacío actual del ciclismo transalpino, sino ante un corredor para hacernos disfrutar en todos los países de un ciclismo de montaña a la antigua.
2024: el año de descubrimiento de Joe Blackmore. El que escribe esto le incluyó en sus Ones to Watch por algunos destellos que se habían podido ver hasta la fecha. Este londinense se había dedicado de forma casi exclusiva al barro, con predilección por el MTB y con apariciones en el CX en invierno. Tanto es así, que en 2023 fue 13º y 10º en las pruebas sub23 de los mundiales de dichas disciplinas. Mi asombro llegaba con su excelente rendimiento en Rwanda (6º), Orlen (9º) y el Porvenir (12º) tras un historial prácticamente nulo en carretera.
Su anuncio por el filial de Israel fue tardío, lo que puede llevar a pensar que su fichaje también lo fue. Cuesta mucho pensar que incluso en Israel, que le subió al primer equipo en mayo, no esperaban una irrupción como la que ha tenido en 2024. Veo un caso similar al de Tobias Halland Johannessen en lo que se refiere a que el gran público le va a ver como un vueltómano por su papel en el Tour del Porvenir. Pero, al igual que se veía con el noruego en su momento, considero a Blackmore un ciclista capaz de subir bien pero cuya mayor habilidad reside en subidas más cortas. Creo que puede ser consistente en carreras por etapas cortas (10º en Arctic Race of Norway y 3 victorias en vueltas menores) y brillar en clásicas del estilo de las Ardenas (os invito a ver su Flecha Brabanzona). Me interesa si va a seguir compaginando la carretera con el mountain bike ya que parece haber dejado abandonado el ciclocrós.
Aunque apenas corrió a nivel internacional en juniors, su bronce en el mundial de Flandes y sus top10 en europeos hicieron que Madis Mihkels no fuera un desconocido para los conocedores de la categoría. Ya atado por Intermarché, pasó a sub23 con el Ampler-Tartu2024 de tercera división. Allí tuvo un debut en la categoría a un gran nivel, destacando el clip del Tour de Estonia que os he adjuntado. A final de temporada, ya en estatus de becario con Intermarché, fue 4º en el mundial sub23 de Wollongong y 6º en Gran Piemonte.
Desde aquella primera temporada ha destacado sobre todo en sprints, lo que le valió para debutar en el Giro de Italia este 2024 en principio como apoyo de un Biniam Girmay que no duró en carrera ni una etapa. Es por su papel allí y sus buenas sensaciones en otras carreras como París-Niza y el campeonato de Europa que veo en él un potencial múltiple ganador de etapas en grandes vueltas desde volatas masivas. Pero, al igual que muchos otros esprinters de las nuevas generaciones, Mihkels no destaca solo por su punta de velocidad. Su capacidad relativa de pasar cotas y su excelente desempeño la pasada temporada en clásicas de adoquines (9º en Scheldeprijs y 10º en Roubaix) me hacen ver en él, salvando las distancias, una versión moderna de grandes esprinters que ganaban también en primavera como Alexander Kristoff. EducationFirst ha necesitado imperiosamente un hombre rápido de garantías y me parece que Madis Mihkels puede acabar siendo un ciclista que se acerque a las 10 victorias por temporada.
Si hablamos de Per Strand Hagenes hablamos del extraño caso de un campeón del mundo junior que, por las razones que sean, está infravalorado por el gran público. La irrupción del otro noruego de Visma, Nordhagen, y su perfil menos adaptable a grandes vueltas le convierten en el típico ciclista que el lector puede asumir como descubrimiento propio y presumir en la grupeta cuando ocurra de forma inevitable su ascenso al nivel de estrella.
El nivel de este nativo de Sandnes, una preciosa ciudad a las afueras de Stavanger, ya es superlativo. Su 5º puesto en Québec, acompañado de puestos de honor en carreras por etapas como el Renewi Tour (Eneco o BinckBank para mis lectores más desactualizados) y el Tour de Bélgica, han hecho que su jerarquía dentro de Visma haya subido considerablemente. Es difícil catalogar a un ciclista como él ya que se mueve bien en todos los terrenos. Aunque le cuesta más la montaña por su complexión física, tal y como demuestra el clip del mundial de Flandes, su explosividad en subidas cortas es más que destacable. Esto, combinado a un potencial muy alto en los adoquines y una velocidad punta apta para ganar en grupos reducidos, le hacen un posible ganador habitual en clásicas de primavera. Mi duda queda en si acabará compitiendo a buen nivel desde Omloop y Kuurne hasta Lieja o si, por el contrario, se centrará solo en adoquines o Ardenas. Sea como sea, Visma tiene su enésimo diamante capaz de ganar un número considerable de carreras cada temporada.
Me encanta Alec Segaert y creo que no tiene la reputación que merece. La estrategia de Lotto con sus jóvenes le ha llevado con calma hasta tu estatus actual. Este originario de Flandes ha sido destacado desde el principio. Lo lógico podría haber sido darle responsabilidad con el primer equipo desde su paso a sub23, como se ha hecho con otros grandes talentos, pero se agradece ver de vez en cuando estos casos de tranquilidad y paciencia en el ciclismo profesional.
Esta trayectoria le ha permitido perseguir el arcoíris sub23 de contrarreloj hasta que lo ha conseguido en 2024. Esperando ya que debute en los campeonatos élite, sus 6 medallas en sub23 (3 oros europeos, 1 oro mundial, 2 platas mundiales) permiten ponerle en el debate de los mejores contrarrelojistas históricos de la categoría. Pero, como creo haber comentado ya otras veces, de contrarrelojes no vive el hombre a estas alturas y Segaert suma otras características que le convierten en un ciclista excelente. Tiene potencial para ser un buen clasicómano durante toda la primavera (2º Roubaix junior, ganador Lombardia sub23). Me cuesta ver a un ciclista de su tamaño (1.88 de altura y 79 kilos de peso según PCS) ser protagonista en las Ardenas pero creo que sube sorprendentemente bien en esfuerzos cortos y me genera especial curiosidad ver cómo logra afinar su cuerpo para maximizar sus prestaciones. Con las dificultades que afronta Lotto parece claro que la estructura belga querrá ampliarle el contrato para que sea uno de los pilares fundamentales del proyecto junto a Arnaud de Lie y Jarno Widar. Si no renueva será una de las piezas más deseadas este verano.
2004
Los 5 grandes nombres
Un galés en Ineos. Profecía de un éxito anunciado. Como dato curioso, su relación con el ciclismo profesional empieza con el galés adoptado Magnus Bäckstedt. El sueco le adoptó en su equipo y tuvo una trayectoria de niño paralela a la de Zoe Bäckstedt y hay fotos de ambos juntos pre-pubertad dominando sus categorías del U6 Cycle Tour sueco. Ya en categorías superiores, es innegable el apoyo de su padre, que ha estado bastante activo en Twitter todos estos años con las carreras de Joshua y de su hermano Finlay (ahora en el filial de Israel). En juniors se movió a Bélgica con el FlandersColor, que no es uno de los grandes equipos de la categoría, y allí ya en su debut destacó principalmente como contrarrelojista con el momento destacado de su plata en un mundial de Flandes marcado por los cambios en el viento. Su explosión en su segundo año, en el que acabó prácticamente invicto en las contrarrelojes, le convirtió en campeón del mundo y en uno de los todavía pocos elegidos que han pasado directamente al WorldTour.
No voy a descubrir al lector el excelso contrarrelojista, cercano al apelativo de histórico, que es Joshua Tarling. Es innegable que tiene potencial para acabar siendo uno de los mejores que se ha subido nunca a una «cabra». Pero en 2025 de cronos no vive el hombre y menos un ciclista que justifica proyectos deportivos. Tarling es un portento físico tanto por sus cualidades ligadas a los datos de esfuerzo como por la «percha» de la criatura. Es una delicia ver su 1.94 de estatura volar sobre la carretera y precisamente esta complexión, además de lo obvio de sus resultados, es la que me invita a soñar en un digno sucesor (no la reencarnación porque nadie pisa la sombra de Fabian) de Cancellara y su motor de alta cilindrada que le llevó a ganar donde quiso con una elegancia sin parangón. Dicho queda. Déjenme soñar. Recemos por un Joshua Tarling sin aspiraciones de clasificaciones general.
Me parece lo más adecuado empezar diciendo que António Morgado es un bigote a un interrogante pegado. Durante su irrupción en primavera se le ocurrió decir que no le gustan ese tipo de carreras, tiró del carro de Portugal en la Copa de las Naciones para que les invitaran al Tour del Porvenir y una vez allí se le gripó el motor de una forma bárbara. Y desde entonces no ha vuelto a ese nivel superlativo con el que empezó 2024. Sobrevuela ese miedo a que no se canse de darse cabezazos contra las grandes vueltas (67º, 34º, 81º en Giro Next Gen y Tour del Porvenir).
Se puede entender este afán por lo dominante de su trayectoria junior en carreras de cierta dureza en España y Portugal pero debería quedar claro ya que es un ciclista extraordinario en otros terrenos. El de Caldas da Rainha tiene potencial, y ya presente cuando está inspirado, para ganar en un abanico de terrenos al alcance de muy pocos. Principalmente es un ciclista de subidas cortas, explosivo y rápido para rematar pero añade una habilidad contra el crono y el interrogante de subir bien en días inspirados que te hacen pensar que tiene en sus piernas alguna carrera importante de una semana. Además, si consigue demostrar que lo de Flandes no fue solo un día, podemos estar ante una navaja suiza de esas que ves siendo protagonista 30 o 40 días al año. Hay pocos ciclistas con mayor olfato ganador que António Morgado.
Al hablar de ciclistas como Jan Christen sabes que vas a aportar poco a lo ya conocido. Al igual que su compañero Morgado, justo antes en esta lista, el suizo salía de juniors con un potencial ilimitado pero un debut a un ritmo más lento en Axeon le quitaron ligeramente los focos para su paso a UAE. Christen fue el gran fichaje que estrenó el Pogi Team junior para su segundo año en la categoría. Al contrario de lo que comentaba con Morgado, en este caso sí parece que estamos ante un ciclista de grandes vueltas y eso parece pensar también UAE con el contrato hasta 2030 que firmó. La estructura emiratí parece haber encontrado a sus tres pilares para las grandes vueltas (Pogacar, Christen, Torres) y no ha tardado en atarlos hasta esa fecha que ahora resulta tan lejana.
Este talento multidisciplinar había sido campeón nacional de CX en su primer año junior pero no había tenido apenas participaciones a nivel internacional. Fue en su segundo año, en consonancia con su posterior explosión en carretera, cuando empezó a correr más en Bélgica y un final de temporada a gran nivel le llevó a conseguir un arcoíris ciertamente sorprendente en Fayetteville. Este pasado entre el barro le da Christen una explosividad que sirve como valor añadido a un potencial muy alto en subidas más largas y una capacidad contra el crono que le hace el prototipo perfecto de vueltómano (con el formato tradicional de grandes vueltas). En su debut con UAE en 2023 tuvo una gran temporada a nivel sub23 con victorias en Giro Next Gen y una buena participación en el Tour del Porvenir pero su irrupción como ganador en 2024, sobre todo a final de temporada, nos dice que Jan Christen ya está aquí y seguirá mejorando. Su inicio de temporada invita a soñar con un techo ilimitado.
Este francés nacido en Texas es uno de los grandes talentos jóvenes de la inagotable cantera francesa. Multidisciplinar, empezó en MTB y CX con buenos resultados, pero ya en sus últimos años de junior empezó a disputar algunas carreras en carretera llevándose victorias de etapa y consiguiendo resultados de gran dureza como en la prestigiosa Classique des Alpes y el Valromey Tour (aproximación junior al Tour de Francia). Cualquiera diría entonces que estábamos antes un escalador. Además, más acorde a su perfil como ciclista actual, fue cuarto en el campeonato del mundo de Wollongong.
Así, en 2023 llega a la escuela Trinity y acaba llamando la atención de Soudal QuickStep, que le incorpora a «la manada» a finales de ese mismo año. Y es que en su primer día de carrera en un equipo WorldTour, con solo 19 años, Paul Magnier se convirtió en el francés más joven en ganar como profesional desde un tal Jacques Anquetil sesenta y un años antes. Pero su mencionado éxito en el Challenge mallorquín de Ses Salines no sería su última victoria de la pasada temporada, sino que venció allá donde estuvo ya fuera sub23 (2 victorias y puntos del Giro Next Gen, etapa y puntos de La Paz) o con el WorldTeam (3 etapas en Gran Bretaña y otra en Omán). Su temporada se redondeó con una carrera WorldTour como la Bretagne Classic, que podéis ver en el clip adjunto, en la que acarició la victoria .
En cuanto a su estilo de correr, pudiera parecer por su desempeño hasta ahora en la máxima categoría que es un simple esprínter. Nada más lejos de la realidad ya Paul Magnier ha demostrado en categorías de formación ser capaz de pasar cotas de segunda o tercera categoría, y en carreras concretas ha mostrado también saber moverse para coger cortes y llegar delante. Del mismo modo, su paso por la bici de montaña hace que tenga un gran manejo de la bicicleta. Todo eso le convierte en mucho más que un simple esprínter, y esperamos que poco a poco vaya soltándose para mostrar esas cualidades que a algunos nos recuerdan lo que fuera Peter Sagan.
Por la sangre de este corredor corre ciclocrós, la disciplina en la que ha destacado desde pequeño y en la que ha sido campeón de Bélgica, de Europa y subcampeón del mundo por detrás de todo un Jan Christen. No hay duda de que cuando un corredor de menos de 60 kilos brilla en el ciclocrós y llega en el primer grupo en la Paris-Roubaix debe tener un “motoraco” con el que ha demostrado este año que es un gran escalador con una punta de velocidad sobresaliente.
Empecé a seguirle la pista en el Tour del Porvenir donde hizo un buen trabajo para Widar en distintas etapas y verdaderamente me sorprendió en el Giro della Regione Friuli Venezia cuando gano la etapa reina ante tres de las grandes promesas del ciclismo actual: Norhagen, Pellizzari y Torres. La teoría dice que debe ser un grandísimo especialista de las clásicas de las Ardenas, sin embargo, parece que su corazón está en el ciclocrós, una disciplina que le ha brindado unas cualidades en la carretera con las que puede llegar a ser uno de los mejores caza etapas del mundo, tiene una gran técnica y posicionamiento en el pelotón, una punta de velocidad enorme y una explosividad digna de los mejores puncheurs del pelotón.
Además, tiene un margen de mejora amplio pues es un corredor que hasta este año estaba centrado al 100% en el ciclocrós, una disciplina en la que los volúmenes de entrenamiento son completamente distintos a los del ciclismo de resistencia, tanto es así que son numerosos los casos en los que un corredor del ciclocrós tras haber dejado algún detalle en la carretera, deciden dar el cambio a esta disciplina y de una forma repentina dan un salto de calidad gigantesco, casos como el de Van Aert, Hermans, Vermeersch o Turner.
Los 5 a vigilar
Este esprínter del suroeste de Inglaterra ha sido uno de los afectados por la acumulación de talento incesante que sale de los filiales de FDJ. Formado en el equipo de Magnus Bäckstedt, llegó al filial sub23 de la estructura francesa como uno de los velocistas a tener en cuenta y allí ha acumulado éxitos hasta que, como otros muchos, ha decidido cambiar de aires. Resulta curioso que un ciclista, bajo mi punto de vista, preparado para subir al WorldTour vaya con un contrato de 1 año a un filial con pocas garantías como es el reflotado EF-Aevolo. Es cierto que en el primer año de la colaboración de Vaughters con el Continental estadounidense han conseguido reunir una plantilla interesante pero mi sensación es que Noah Hobbs está ya para cotas mayores.
Aunque con buenas actuaciones en Francia, el lector puede reconocer al británico principalmente por su Arctic Race of Norway de 2023 en la que competía «invitado» por un primer equipo de FDJ que acostumbra dar oportunidades a los talentos de su filial. Allí, en una edición rara de esta carrera famosa por sus paisajes, consiguió enfundarse el maillot de líder en la segunda etapa tras haber sido segundo el primer día y aguantar unas condiciones climatológicas terribles el segundo. En 2024 también pudo lucirse con el primer equipo en las volatas del Tour of Britain. De cara al futuro, se prevé un paso perenne por el máximo nivel de este velocista compacto en lo físico (1.75 y 67 kilos).
El niño prodigio que Ineos fichó en base a los datos. No voy a ser yo el que niegue el valor del scouting basado en números pero se tiene que reconocer que el test del ojo nunca lo pasó en juveniles. Ganó mucho en Italia, eso en innegable, pero le vimos poco a nivel internacional. Me gustó especialmente su participación en el Tour du Léman en sus dos años (2º y 1º). Esta carrera suiza, aunque su participación no sea la mejor, siempre tiene un perfil muy exigente que representa una de las relativamente pocas oportunidades de calificar escaladores en el calendario junior.
Es evidente que el canadiense hubiera pasado a sub23 con un filial o equipo asociado en caso de que Ineos hubiera tenido uno en ese momento. Las decisiones del equipo británico han sido discutibles en loa años más recientes y no existía esa opción por lo que debutó con las carreras de menor nivel a las que podían mandarle. Hasta el momento ha destacado puntualmente en contrarrelojes y en la pasada edición del Tour del Porvenir, donde ganó el prólogo y se dejó ver en alguna etapa de montaña. Desde fuera no sabemos qué hay en Michael Leonard pero se puede intuir que es un proyecto de ciclista de grandes vueltas. Lo que es seguro es que todavía le queda mucho desarrollo.
El francés Noa Isidore ya fue uno de los juniors más llamativos de su generación por su capacidad para destacar en distintos tipos de esfuerzos y perfiles. Era explosivo, con buena capacidad para rodar en el llano y contra el crono, y competente cuando la carretera se empinaba. Su paso a sub23 pareció un paso atrás al abandonar la disciplina de AG2R para ir al modesto Nantes Atlantique, que sin embargo fue buena toma de impulso al mantener su perfil y conseguir victorias en generales de vueltas por etapas, en sprints de grupos reducidos y también atacando en los últimos kilómetros para ganar en solitario. Visto con perspectiva, se puede entender este movimiento como una cesión por la cercanía de Anthony Ravard (director del CIC U Nantes Atlantique) con AG2R.
Tras ese buen año, regresó en 2024 al equipo de desarrollo de Decathlon AG2R donde continuó su evolución, mostró sus buenas cualidades en ocasiones (ganó el nacional sub23 y fue noveno del Tour of Britain con el equipo WorldTeam) pero al mismo tiempo demostró que aunque sigue siendo un corredor muy explosivo, excelente en esfuerzos cortos, no le da para subir con los mejores en esfuerzos medios y largos, ni es capaz de ganar esprints masivos como hacía en ocasiones en otros niveles. Este año pasará al equipo WT aunque, sin duda, aún le queda margen de desarrollo y puede evolucionar en muchas cosas, pero su carrera parece encaminada a desarrollarse como un corredor especialista en perfiles quebrados y victorias en grupos reducidos.
Johannes I de los Kulset. Hijo de Vegar. Su año 2024 puede no brillar en cuanto a resultados pero poco más se puede esperar de un ciclista al que han tirado a los leones. Pasó 2023 en el filial Continental ahora ya extinto de UnoX corriendo en el Porvenir o en Rumanía, por ejemplo, en el Sibiu Tour. Quiero que ahora el lector reflexione sobre si resulta lógico que en el transcurso de menos de un año un ciclista de 20 años pase de esas carreras al Tour de Francia, Lieja o Lombardía. Tanto es así que fue el único ciclista de 2004 en la Grande Boucle y el ciclista más joven en acabar la carrera francesa desde el suizo Mike Gutmann en 1982.
Johannes Kulset me parece un escalador de un talento inmenso. Su explosión empezó cuando se enfundó el maillot de líder en Pays de Vaud en su segundo año junior y resultaba obvio que pasaría al equipo que patrocina la empresa que dirige su padre. Su debut en la categoría en 2023 me pareció brillante, con los destellos mencionados en el Tour del Porvenir (9º) y el Sibiu Tour (8º). Puede que el espectador más alejado al ciclismo de formación le descubriera con el 5º puesto desde la fuga en la última etapa del Tour de los Alpes de dicha temporada. Me cuesta verle como un ciclista de clasificaciones generales a gran escala pero es un diamante en bruto como escalador. Uno de los ciclistas fetiche de Alex ZipiZapismo. Firmado hasta 2027 por UnoX y con su primera actuación destacada ante el gran público en el AlUla Tour acontecido días antes de la publicación de esta guía.
FDJ ha subido a 10 ciclistas de su filial en las últimas 3 temporadas. A Thibaud Gruel se le subió en marzo de 2024 por la retirada precipitada de Ignatas Konovalovas. La estructura de Marc Madiot afronta unos años críticos de renovación extrema con la retirada de Thibaut Pinot y la pérdida este invierno de talentos propios como Laurence Pithie y Lenny Martinez. Sumado al auge de AG2R con su generación dorada que acaba de llegar al WorldTour, suma importancia el ascenso en cuanto a resultados del gran volumen de jóvenes que ha metido FDJ en plantilla. A la espalda principalmente de Romain Grégoire, otros como Thibaud Gruel disponen ahora de su oportunidad para asentarse en el máximo nivel.
El ciclista más joven de la plantilla tuvo sus primeros destellos al final de su primer año junior pero su explosión se produjo en su segundo año con grandes resultados en las mejores carreras de la temporada. Su desempeño en Valromey (carrera exigente mencionada en múltiples ocasiones a lo largo de la guía) y en contrarrelojes, campeonato nacional incluido, invitaba a pensar que su futuro podía estar ligado a las grandes vueltas pero posteriormente hemos podido calibrar mejor qué tipo de ciclista parece ser. De eso se trata esto. En sus primeros dos años sub23 ha mantenido un cierto nivel en las contrarrelojes pero sobre todo destaca su nivel en pruebas más propias de cazaetapas y puncheurs. Me gustó su rendimiento en las carreras italianas de finales de 2024 pero, si el lector buscar resultados, puedo mencionar sus dos victorias de etapa en el Circuit des Ardennes. Tiene la suficiente velocidad punta para rematar desde grupos pequeños. Seguramente empezará a tener oportunidades para brillar con el primer equipo en 2025.
2005
Los 5 grandes nombres
Sigue siendo el número 1. Yo comprendo que se pueda colocar por delante a Jarno Widar y a Pablo Torres pero quien escribe esto, Alex, considera a Jørgen Nordhagen una entidad superior que compite en cuanto a potencial con los más grandes que se hayan visto en ciclismo de formación. Empezó la temporada lesionado y cuando volvió se vio afectado por la plaga de desgracias de Visma, llevándole a abandonar por enfermedad tanto la Ronde de l’Isard (iba líder) como el Giro Next Gen. Una vez recuperado, ha tenido un final de temporada a un nivel excelso con victorias en carreras prestigiosas del calendario sub23 y una última etapa del Deutschland Tour inmensa. La ausencia de Noruega en el Tour del Porvenir dolió como un estacazo porque no pudimos ver un enfrentamiento real de Nordhagen con Torres en igualdad de condiciones. El noruego fue muy superior al español más tarde en Friuli pero se intuía que este último estaba ya pasado de kilómetros en la temporada.
Cuesta describir el potencial de Nordhagen sin caer en la hipérbole. A falta de una muestra mayor en carreras como el Giro y el Porvenir, podemos incluir al ex del Lillehammer en el olimpo de los mejores. Su apariencia y su complexión (1.77 y 59 kilos según ProCyclingStats) no frenan las comparaciones con Jonas Vingegaard (1.75 y 58 kilos según ProCyclingStats). Sus grandes resultados contra el crono en juniors también nos invitan a pensar que no será una debilidad sino una fortaleza en su carrera. El suelo de este ciclista es muy alto y el techo… Bueno, el techo no existe. Puede tener una carrera exitosa en esquí de fondo si se lo propone.
El final de temporada ha dejado un sabor agridulce en el rendimiento de Jarno Widar pero hay suficientes argumentos para concluir que Jarno Widar ha sido el sub23 de la temporada. El pequeño belga es un personaje que no deja indiferente a nadie, tanto por su forma de correr como por la facilidad que parece haber para que se note su desencanto. Y es que ha sido una segunda mitad de temporada movida en la estructura de Lotto primero con las críticas del propio Widar a su calendario y después los rumores de que la estrella de 2005 podría seguir a Maxim van Gils en el éxodo de la estructura belga. Al final el culebrón parece haber acabado con final feliz para el Lotto ya que su talento generacional ha sellado este invierno su renovación hasta 2027.
Esta crítica del calendario viene después de un Tour del Porvenir en el que su tanque acabó completamente vacío a mitad de carrera. La explicación se sostiene en un inicio de temporada al alcance de los más grandes: solo Pavel Sivakov había ganado Aosta y Giro de forma encadenada con el formato actual pero el franco-ruso lo hizo en su segunda temporada en la categoría. Y, al igual que Widar, el encadenado de Isard-Aosta-Giro a un nivel extraterreste acabó con un Porvenir sin opciones en la clasificación general. Creo que estos fallos de planificación se solucionarán fácilmente y tendrá un papel protagonista, aunque no corra carreras WorldTour, en un Lotto necesitado de estandartes. La explicación de su continuidad en el filial es el cambio de normativa respecto a los mundiales (no se permite correr en la prueba sub23 a ciclistas WorldTour y ProTeam), lo que le convierte en el principal favorito para el mundial de Rwanda.
¿Qué vamos a decir de la gran relevación de la temporada sub23 que dejamos atrás? Habrá quien te diga que este rendimiento se veía venir pero resulta complicado creer esta afirmación por los pocos o nulos precedentes de una temporada dominada por ciclistas de primer año. Podíamos intuir que Pablo Torres sería bueno, obvio si le ficha un equipo como UAE, pero el análisis que podemos hacer ahora viene casi exclusivamente influenciado por su año 2024.
Durante los últimos meses se ha ido comentando que el plan de UAE con el madrileño será que vaya quemando etapas poco a poco. El objetivo parece ser que gane una carrera en 2025, lo que me parece perfecto. El potencial y el motor de Torres es evidente que está ahí pero sigue teniendo habilidades por pulir. Todos los ciclistas que pasan de juniors tienen que trabajar el posicionamiento en el pelotón, el ahorro de energías durante las etapas, la acumulación de esfuerzos, la resistencia mental de ser un deportista de alto nivel… Más allá de lo común a todos los nuevos profesionales, me parece interesante cuál será su desempeño en las contrarrelojes. Estos primeros años de formación son importantes para el futuro de un potencial vueltómano que deberá saber defenderse en los pocos kilómetros de contrarreloj con su cuerpo de escalador. Como preferencia personal para su organización de la temporada, me gustaría verle puntualmente trabajar de gregario en carreras exigentes del más alto nivel. Esto del oficio de gregario en futuras estrellas es simplemente un gusto personal.
El problema de Léo Bisiaux tiene nombre y apellidos: Paul Seixas. Aún siendo el propio Bisiaux un talento descomunal, la llegada del prodigio lionés a su mismo equipo limitará los focos que se ponen sobre él. Dicho esto, puede que haya que verlo de la forma contraria. Quizás es una distracción lo que necesita un potencial vueltómano francés para desarrollarse con tranquilidad. El futuro dirá qué sale de esta dupla de escaladores históricamente extraordinaria en cuanto a potencial que tiene AG2R.
Volviendo al presente y dejando de lado las conjeturas de un futuro que nadie conoce, hay que otorgarle a Bisiaux el mérito de llevar una trayectoria envidiable. Tuvo un magnífico estreno en la categoría junior, ganó en su segundo año carreras de prestigio y entre medias le dio tiempo a ser campeón del mundo de CX. En su debut en sub23 las sensaciones han sido inmejorables. Perdió el podio del Porvenir en Finestre pero eso entra dentro de los planes por lo extraterrestre de Pablo Torres, que por circunstancias de carrera estaba 4º. Sin duda uno de los favoritos para ganar la edición 2025 del Tour del Porvenir si acaba yendo.
He de reconocer que me encanta el arquetipo de navaja suiza. Aunque puede ser difícil de manejar a largo plazo si no se es un fuera de serie, la gran variedad de alternativas que otorga Matthew Brennan a su corta edad nos obliga a incluirle entre los 5 más destacados de su generación. Tanto es así que Visma|Lease a Bike, que tiende a ser paciente con sus talentos del filial, le ha subido ya para 2025 al equipo WorldTeam y el lector incluso más casual ha podido verle debutar con excelentes resultados en el Tour Down Under.
Creo (y que se note que cuesta definirlo) que Matthew Brennan es un esprínter de profesión, ardenero por inercia y clasicómano por vocación. Resulta increíblemente difícil clasificar a este ciclista que en su correspondiente vídeo de The Young Peloton declaraba que quiere ganar el Tour de Flandes. De momento, aunque tenga outliers en la Copa de las Naciones de Orlen, es un esprínter que sube bien. En 2025 estoy convencido de que le veremos cerca de las victorias con un calendario previsiblemente centrado en carreras donde pueda brillar.
Los 5 a vigilar
El corredor belga procedente de una de las cunas del Tour de Flandes como es Geraardsbergen, ha dado el salto al WT de la mano de Lotto. El belga de apenas 19 años, destacó durante sus 2 temporadas en junior como un gran clasicómano con punta de velocidad.
Si bien el paso del belga me parece un año adelantado a lo que correspondería, la situación económica del equipo ha propiciado su paso, tras una temporada plagada de top10 al sprint y una segunda parte de la temporada en la que ha demostrado que además atesora un motor con el que ha liderado los pelotones durante muchos kilómetros. El hecho más curioso de este joven belga es que tan solo ha corrido 2 carreras con gran desnivel en toda su corta trayectoria: el Giro Next Gen de 2024 donde por A o por B no tuvo una buena condición física, si bien consiguió al sprint la que es hasta el momento su victoria más prestigiosa demostrando un gran “olfato”; y el Tour de los Alpes Marítimos, donde me sorprendió gratamente su rendimiento, teniendo en cuenta que 4 meses antes estaba corriendo en juveniles. Este año necesito verle en un calendario algo más versátil, para confirmar mis presentimientos de que estamos ante un corredor completo en todos los terrenos y una punta de velocidad con la que podrá ganar muchas carreras.
Este lombardo ha seguido el dogma del ciclista italiano: equipo pequeño para su formación juvenil, rendimiento superlativo en su extenso y variado calendario nacional, destellos de estrella en carreras a nivel internacional y paso a un equipo con pocos focos. Y es que Simone es un nombre familiar para los seguidores del ciclismo base desde escuelas (os he dejado un clip de una de sus victorias con apenas 14 años). Es destacable su capacidad para rendir al instante en cada uno de los escalones que ha ido subiendo. Consiguió su primer podio como junior en su segunda carrera y, aún debutando como sub23 prestado en el primer equipo corriendo carreras 1.Pro, consiguió sus primeros puntos UCI en su tercer día de competición como profesional (39º en el Trofeo Laigueglia).
Y es esto último lo que me llama poderosamente la atención. Es, en jerga de mi ámbito, un plug-and-play. Salió de la categoría sub19 con la etiqueta de ser un buen puncheur, brillante en esfuerzos explosivos, y con un potencial intrigante en la alta montaña y ya en su primer año con el filial de Intermarché ha dejado detalles de una buena adaptación en ambas habilidades. Además de resultados muy consistentes corriendo con el primer equipo, me gustaría que el lector apuntara su papel en el Tour del Porvenir de cara al futuro. Siendo a principio de carrera un apoyo de una bicefalia marcada entre Florian Kajamini y Ludovico Crescioli, acabó de una forma excelente la carrera con grandes actuaciones en las 3 últimas etapas (10º, 15º, 13º) que le acabaron catapultando a un muy meritorio 14º puesto en la general. Por lo comentado y por datos que llegan sutilmente a mis oídos, pongo el cielo como techo de Simone Gualdi. Nombre marcado en rojo para la próxima edición del Giro Next Gen y del Tour del Porvenir.
Lotto ha optado por la paciencia con sus jóvenes talentos y eso ha dejado para 2025 un filial con un nivel de talento demencial. En los sprints la cara visible será un Matys Grisel que, al igual que Jarno Widar, previsiblemente estará de forma de habitual con el primer equipo.
Aunque hable de sprints, me cuesta ver a Matys Grisel convirtiéndose en un habitual de los sprints masivos. Como la mayoría de los nuevos velocistas que llegan, Grisel hace más cosas. Su plata en la cima inmunda de Vam del europeo junior y su gran papel en dicha categoría en los adoquines nos llevan a pensar que su velocidad punta será un aditivo más que su habilidad principal. La presencia en Roubaix y demás clásicas de primavera WorldTour era uno de los incentivos que veía en un posible paso ya al ProTeam pero tendremos que esperar por lo menos otro año más. Fue 2º en la versión sub23 (y descafeinada) de Omloop en un día marcado por el dominio insultante de Lotto. Creo que 2025 será un año importante para ver en qué se centra de cara al futuro.
Se echan de menos los ciclistas que asustan físicamente y para los que pensamos de esa manera ha sido refrescante ver el caso de Sente Sentjens, que cuando venía a correr a España parecía de una categoría superior. Su equipo de formación, el Acrog Tormans, acostumbra a traer a sus corredores a carreras como Ribera del Duero (os dejado un clip de un día que no ganó pero que merece recordar) y Besaya.
Hijo de Roy Sentjens, de casta le viene al galgo. Con un físico similar (ambos de 1,90), el perfil del hijo parece también similar al del padre. Roy nunca estuvo cerca de ganar una gran clásica pero se llevó una Kuurne en sus años en Rabobank. Ahora su hijo Sente parece mirar a cotas más altas con un currículum que invita a soñar. En su primera carrera en la categoría junior ganó Kuurne, se llevó también la versión reducida de E3, fue medallista europeo de contrarreloj y en 2024 ha debutado en sub23 con una victoria a nivel UCI y el campeonato nacional belga. Hasta ahora sus resultados han llegado sobre todo por sus dotes de velocista pero sigo convencido de que es un clasicómano líder de su generación. La velocidad punta acompaña a muchas de las grandes leyendas de los adoquines y lo que se espera de Sente Sentjens es que gane muchas carreras, tanto en primavera como en otras lides. Estará, como mínimo, hasta 2026 con el filial de Alpecin.
El último nombre de 2005 es AJ August y el primero de 2006 es Albert Withen Philipsen. Es decir, el contraste de velocidades en talentos inmensos que suben directamente al WorldTour. El danés parece claro que estará a un nivel excelso en su año neopro pero lo normal es, quizás, lo del estadounidense AJ August, que partía de juniors como un escalador brillante y al que le ha costado adaptarse. Ha tenido destellos pero no resultados y eso no es malo. Aquí le seguimos esperando y confiando en él.
A falta de Pays de Vaud en su generación, Valromey quedó como el único escaparate para futuros vueltómanos y AJ August ganó la general de forma dominante. Cierto es que la participación se quedó algo corta pero solo un Paul Seixas de primer año, y que por aquel entonces apenas superaba los 50 kilos, pudo estar cerca del estadounidense. Muy probablemente fue esto, en adición a números que solo saben los implicados, lo que llevó a Ineos a apostar por un talento tan joven. No es la primera vez que lo hacen pero quizás ahora, por su necesidad imperiosa de encontrar una nueva cara visible del proyecto deportivo, no sea el mejor momento para llegar directamente desde junior. Lo cierto es que August ha tenido algunos destellos del talento que parece atesorar. No espero una explosión de resultados en 2025 pero sí creo que seguirá mejorando. Me intriga especialmente su potencial en las contrarrelojes (buenos resultados en juniors) por su complexión de escalador puro (algo más de 55 kilos en un cuerpo de 1.70). Su habilidad contra el crono marcará en gran medida su techo como ciclista.
2006
Los 5 grandes nombres
El gran nombre. Incluso el lector de As o Marca que ve 30 días de ciclismo al año sabe de la existencia de Albert Withen Philipsen. A finales de julio de 2023 vine a esta web a escribir sobre un chico que brillaba en tres disciplinas y resultó ser bastante bueno (enlace al artículo). Habiendo visto todo su auge desde antes del gran boom, puedo decir sin miedo a equivocarme que las esperanzas depositadas en él son merecidas. Se abusa del término «generacional» pero en el caso de Albert Withen Philipsen efectivamente es un talento generacional.
Aunque parece que dejará apartado el ciclocrós, puede presumir de ser uno de los pocos privilegiados que está entre los mejores de tres disciplinas. En el año natural de 2024 ha sido 5º en el mundial de CX, campeón del mundo de XCO y protagonista hasta su caída en el mundial de ciclismo en ruta. Cada vez más hemos visto que se puede compaginar la carretera con otras disciplinas al más alto nivel pero en el caso de Tom Pidcock nos ha dejado dudas la posibilidad de compaginarlo con una trayectoria como vueltómano. Es muy pronto para saber si Albert Philipsen será este tipo de ciclista pero está claro que en juveniles ha sabido elegir sus apariciones en carretera para enmascarar una desventaja en montaña por pura fisionomía respecto al extremadamente ligero Paul Seixas. Creo que al principio de su carrera será protagonista, como ya lo ha sido en Australia, en carreras de una exigencia moderada.
Aunque un talento así suele dejar pocas dudas, resulta complicado decir a ciencia cierta el rumbo que tomará el danés. Si el lector lo recuerda, cuando Remco saltó a la fama en 2018 también se tenía dudas sobre si sería capaz de aguantar la alta montaña. El mundo del ciclismo de formación ha cambiado radicalmente desde entonces y hay más preparación para llegar con rodaje en la alta montaña pero la duda siempre queda ahí. Albert Philipsen tiene tantas habilidades que podrá acabar eligiendo qué camino tomar con potencial casi ilimitado en cualquier decisión que tome.
Quizá en un segundo plano por haber coincidido con otro monstruo como Withen Philipsen (con quien mantuvo una pelea espectacular en Valromey), Paul Seixas es un corredor que apunta a estrella absoluta y es ahora mismo, quizá, la gran esperanza francesa para recuperar el trono del Tour de Francia en el futuro. Por eso, y por posibles cantos de sirena, Decathlon Ag2R ha decidido saltarse el paso sub23 con él y hacerle ser parte del equipo WorldTeam directamente desde junior.
El lionés es un corredor todoterreno: ganó el mundial junior de contrarreloj, una clásica explosiva como Lieja, vueltas por etapas como Lunigiana, o clásicas montañosas como Alpes o Région Sud por cuatro y dos minutos de ventaja al segundo respectivamente. Además, su planta es espectacular y parece ideal para el ciclismo pues combina una altura considerable (1.85m) con un físico muy ligero y espigado, ideal para rodar, subir y bajar a la perfección. Por último, su experiencia en el ciclocrós también le da un manejo y control de la bicicleta que debe servirle para desenvolverse bien también en un pelotón profesional.
En su contra puede estar, quizá, cierta falta de explosividad para rematar llegadas en grupo, y sobre todo el eterno peso de la historia que la afición francesa suele poner sobre los hombros de sus vueltómanos con el cetro del Tour como objetivo imprescindible, algo siempre difícil de sobrellevar, veremos si Paul es capaz de ser la excepción.
La temporada del valenciano ha sido histórica para el ciclismo español. Aunque tiene matices, no se puede ignorar que para la métrica de FirstCycling ha sido el mejor junior de su generación. La letra pequeña dice que se ha visto beneficiado por el sistema de puntuación ya que no ha corrido la mayoría de las carreras de mayor reputación de la categoría (Carrera de la Paz, Valromey, Lunigiana, etc) y ha sacado un botín inmenso de puntos en las carreras UCI españolas (Ribera del Duero, Cantabria, Les Franqueses) sin una participación internacional tan fuerte. Dicho esto, esta el número 3 de esta lista solo por detrás de dos talentos generacionales.
El perfil de Héctor Álvarez lo hemos visto poco en España. Hemos visto a Flecha y sus supuestas reencarnaciones, hemos visto trillones de proyectos de vueltómanos y hemos visto contrarrelojistas top mundial en categorías inferiores del estilo de Iván Gutiérrez pero nos ha costado un tiempo producir el prototipo de ciclista del siglo XXII que están produciendo consistentemente países como Dinamarca. Tanto Iván Romeo como Héctor Álvarez son extraordinarios contrarrelojistas, con cierta punta de velocidad y con un talento sin pulir en subidas largas y en las clásicas de primavera. En mi opinión este último es menos contrarrelojista y más clasicómano pero se entiende la idea de arquetipo de ciclista que hace de todo saliendo de categorías inferiores. De hecho, me parece que el mayor trabajo de mejora de Héctor Álvarez tiene que ver con «la cabra» y ha caído en el equipo que alberga al actual subcampeón del mundo sub23 de la disciplina y principal favorito para la edición de 2025 (Jakob Söderqvist).
En medio de esta edad dorada del ciclismo de formación español, aunque con un perfil distinto a los escaladores (Carlos Rodríguez, Ayuso, Pablo Torres, Adrià Pericas, Javier Cubillas), creo firmemente que acabará estando entre los tres mejores ciclistas españoles de forma perenne en la próxima década.
Empañado a nivel internacional por la irrupción de talentos como Paul Seixas en su generación y Pablo Torres en su actual equipo, este catalán llega a un UAE Gen Z falto de un líder claro. Como ya hemos visto en el AlUla Tour, parece que utilizará carreras con el primer equipo como preparación para las grandes pruebas del calendario sub23. Este modelo de desarrollo es familiar porque es exactamente el que se usó el pasado año con Pablo Torres. La principal diferencia es que Adrià Pericas ya es un nombre familiar y es complicado que un rendimiento excelso como el de Torres suponga el mismo nivel de sorpresa.
Se puede describir a Adrià Pericas rápidamente diciendo que ha sido el tercer mejor en montaña de su generación. Es un ciclista más pequeño que sus coetáneos (Philipsen, Seixas, Finn, Omrzel y Zomermaand todos miden más de 1.80) pero eso no significa que descuide la contrarreloj. Fue campeón nacional por delante de Héctor Álvarez pero no disponemos de una muestra lo suficientemente grande como para juzgar cuánto de buen contrarrelojista será. Será uno de los puntos en los que pondré el foco en el corto plazo. Su potencial en la alta montaña es indudable y creo que su capacidad en las grandes vueltas vendrá influido por cuánto pierda en las pocas contrarrelojes que parece que habrá en las grandes vueltas de su generación.
El hermano pequeño de Alexander llega ya al gran foco mediático. Yo ya había asumido que compartiría equipo en UnoX con su hermanastro en una bonita historia que pusiera la guinda en el pastel de la carrera de Alexander Kristoff y diera inicio a la del prometedor Felix Ørn-Kristoff. Sin embargo, relativamente pronto en la temporada se confirmó su fichaje por uno de los equipos de Alexander, Intermarché. Este fichaje resulta sorprendente y refrescante para los que seguimos esto por lo difícil que resulta ver a uno de los grandes nombres en un equipo con un presupuesto de media tabla y una estructura de formación no tan desarrollada.
El ciclismo ha cambiado mucho desde que Alexander Kristoff debutó en la categoría sub23 allá por 2006 y resulta muy complicado encontrar nuevos talentos que sean esprínters puros. Aunque su complexión es calcada a la de su hermano mayor (1.83 y 76 kilos), al verle correr se le intuye una ligereza mucho mayor. Mientras que Alexander es un ciclista tosco que brilla en la dureza extrema, Felix es un ciclista más completo que combina una excelente punta de velocidad con una gran capacidad para superar esfuerzos cortos en subida. Me interesa su futuro en los adoquines.
Los 5 a vigilar
Ya conocemos edad de oro del ciclismo esloveno pero me temo que el flujo de talento es incesante. Lo que llega en la generación de 2006 es una nueva pareja que suma profundidad a un relevo generacional que ya cuenta con Anže Ravbar, Žak Eržen, Marcel Gladek y Jaka Marolt, entre otros, en la generación inmediatamente anterior tras unos años valle después de la irrupción de Pogačar. Al igual que Eržen, Omrzel irá al Bahrain Victorious del esloveno Milan Eržen.
La temporada Jakob Omrzel se vio truncada por una grave caída en Lunigiana (conmoción cerebral, hematoma en la cabeza y una herida en la garganta) pero eso no empaña una campaña excelente con resultados a primer nivel mundial a lo largo de todo el calendario internacional. Se espera que su desarrollo sea paciente tanto por la recuperación total de su caída este invierno como por el muchas veces olvidado matiz que debe terminar el instituto (en multitud de países de Europa acaban la educación secundaria un año más tarde que España). Cuesta intuir qué tipo de ciclista será este joven esloveno. Culminó con victoria una escapada lejana en Paris-Roubaix pero se intuye que en su carrera deportiva brillará más como escalador. En esta entrevista de finales de 2023 menciona su interés por las subidas largas del calendario italiano y su curiosidad por las carreras de adoquines en las que posteriormente brillaría. En mi opinión, por la tendencia del ciclismo actual, acabará mezclando todas sus habilidades puntualmente. Jakob Omrzel es uno de los mayores talentos de su generación pero también es uno de los que más trabajo de desarrollo necesita de los grandes nombres de la categoría, como si de moldeado de arcilla se tratara.
El flamante ganador del campeonato del mundo junior en Zúrich se presenta como la gran promesa del ciclismo italiano para las grandes vueltas. Enfrentándose a la mejor generación de la última década, no solo ganó, sino que además consiguió la mayor ventaja de la historia en un mundial junior.
El italiano ha renovado con la estructura RedBull-BORA (Auto Eder en junior y el recién estrenado RedBull-BORA Rookies de tercera división UCI) y posiblemente le veamos correr gran parte de la segunda temporada de su nuevo contrato con el equipo WorldTeam. Esperemos que el italiano mantenga los pies en el suelo y consiga lidiar con todas las esperanzas de Italia porque, aunque es un absoluto fuera de serie, eso no quiere decir que vaya a ganar grandes vueltas. Es más, yo creo que es un puncheur que además se adapta a subidas más largas -una especie de Skjelmose- con un nivel en crono inferior, pero que creo que puede llegar unos estándares algo superiores.
El salto de calidad respecto al año pasado vuelve a demostrar una vez más lo profesionalizado que están los mejores equipos junior, que prácticamente gozan de todas las facilidades y campos de entrenamiento posibles.
Es un caso curioso el de República Checa. Hacen un trabajo maravilloso en categorías inferiores con buenos equipos y carreras de referencia como la Carrera de la Paz pero les cuesta sacar ciclistas que acaben llegando al nivel más alto de la jerarquía mundial. Tampoco es un país extremadamente pequeño ya que cuenta con una población de más de 10 millones de personas frente a los 5 de Noruega y Dinamarca. Simplemente no tienen la suerte culminar el trabajo bien hecho con un ciclista que sirva de imagen para el país. En 2025 solo habrá 3 checos en el WorldTour masculino (Pavel Bittner, Josef Cerný y Mathias Vacek) y Pavel Šumpík llega con la esperanza de unirse a esa lista.
Nunca sabemos con exactitud si un chico que sale de juniors acabará siendo un ciclista de grandes vueltas pero por el momento los resultados Pavel Šumpík parecen avalarle. Es uno de los mejores contrarrelojistas de la categoría al mismo tiempo que su complexión espigada (apenas 63 kilos en un cuerpo de 1.82) le permiten ser también destacado en las carreras más exigentes del calendario. Sumado a esto, hemos podido ver muestras de una destacable explosividad y olfato ganador que añaden valor a su carta de presentación. Sabemos cómo funciona DSM (actual Picnic) en cuanto a contratos pero hasta que llega ese momento es una de las formaciones punteras en cuanto a desarrollo y espero una adaptación rápida a la categoría sub23 de Pavel Šumpík, con algún resultado destacable ya en su primera temporada.
La generación de 2006 es históricamente buena y eso lleva a Senna Remijn a este lugar de la lista. Sin embargo, sería injusto no mencionar que este oriundo de Zelanda ha sido uno de los mejores en lo suyo. El ojo del gran público se suele centrar en los grandes escaladores que salen de categorías inferiores y a veces cuesta transmitir la dimensión de ciclistas duros y propios de la primavera, como es Senna Remijn.
Este chico lleva destacando desde que llegó. Ganó la Pévèle Classic (carrera de adoquines similar a Paris-Roubaix) después de una plata en el mundial de CX ya en su primer año y redondeó la temporada con victorias de etapa en la Carrera de la Paz y Valromey. Aunque en su segundo año le ha costado más rematar en las grandes carreras, su regularidad en cuanto a resultados no ha sido debatible. Me parece un ciclista que encaja perfectamente en el molde de Alpecin. En el equipo de los Roodhooft no se tiene prisa con los ciclistas que llegan, se busca activamente la multidisciplinariedad y prima las carreras que se adaptan a las habilidades de Senna Remijn. El prototipo de chico del ciclocrós que tiene cierta punta de velocidad y que brilla en las clásicas de adoquines ya es bien conocido en Alpecin.
Sí, lector de cierta edad, Erazem es el hijo de Tadej. Aquel ciclista de equipos como Fassa Bortolo, Lampre y AG2R tuvo una trayectoria ciertamente exitosa para el estándar del ciclismo esloveno anterior a la explosión reciente. Me gustaría destacar su 9º puesto en las clasificaciones generales tanto de Giro de Italia como de Tour de Francia para enlazar con las cualidades de Erazem.
Como otros muchos eslovenos, Erazem ha sido formado en Italia con un calendario exigente y variado, combinando esto con las mejores carreras del calendario internacional de la mano de la selección nacional. Esto es precisamente lo que le genera dudas a uno sobre qué etiqueta ponerle. A ver si el lector puede ayudarme. Ha sido 7º en Valromey (una de las grandes vueltas juveniles), ha sido podio tanto en Roubaix como en Kuurne y ha tenido buenas actuaciones en contrarrelojes. Es meramente una corazonada pero yo veo a Erazem Valjavec y pienso en la versión ideal de Valentin Madouas. Es decir, un ciclista capaz de hacer top10 en una gran vuelta, ser competitivo en clásicas de adoquines y disponer de herramientas para ganar en multitud de carreras a lo largo de la temporada.
Agradecimiento a Sergio Yustos (@sergioyustos_) por las imágenes, a Sergio M. Figueroa (@sergiokman) y a Diego Martínez por la colaboración en el contenido y a Eriz Fraile (@FraileEriz) por el asesoramiento en el ciclismo nacional.
A veces Alex, a veces ZipiZapismo. Durante gran parte de mi tiempo soy estudiante de informática, pero aquí escribo sobre chavales que montan en bicicleta. Tengo un blog, una cuenta de Twitter, alguna idea interesante y, sobre todo, una vida caótica. ¿Qué puede salir mal en una sección que dirige una persona de 22 años a la que nadie ha enseñado a escribir?