Hace no tanto, Giulio Pellizzari era conocido por ser ese escalador joven y valiente del Bardiani al que parecía que se le atragantaban los descensos. Tan solo tres años más tarde es uno de los italianos más prometedores del pelotón, sino el que más, y un nombre que empieza a sonar en serio cuando se habla del futuro de las grandes vueltas. Y claro, la pregunta aparece sola: ¿Puede Giulio Pellizzari pelear la general del Giro de Italia 2026?
Lo que ha venido mostrando en estas últimas temporadas invita al optimismo. Pellizzari ha dejado de ser solo un escalador que buscaba fugas para convertirse en un corredor sólido en montaña, capaz de aguantar el ritmo de los grandes durante días seguidos. En el Giro 2024 estuvo cerca de llevarse una etapa en el Monte Pana, si Tadej Pogacar no lo hubiese impedido. En 2025 demostró que no se asusta cuando tiene que jugarse la carrera con los mejores, que sabe sufrir en los puertos largos y que tiene ese punto de rebeldía que marca diferencias: atacar cuando otros dudan.
Además, el salto a un equipo grande le cambió el contexto. Pasó de correr “a pulmón” a tener estructura, apoyo en carrera, compañeros para arroparlo en los momentos clave y una preparación mucho más afinada. Todo esto que no parece importante es lo que suele hacer la diferencia entre mejorar más rápido o no. Eso, en el ciclismo actual de las mega estrellas, no es un detalle menor.
Ahora bien, seamos claros: ganar el Giro o pelearlo de tú a tú sigue siendo una misión complicada. Y si en la ecuación metes a rivales como Jonas Vingegaard, Joao Almeida, o tú propio compañero de equipo (Jay Hindley en este caso), la situación se vuelve casi una quimera. Casi. La regularidad durante tres semanas es un gran examen que Giulio sigue mejorando como ya ha demostrado. El italiano es capaz de volar un día en la montaña como ya nos demostró en el Morredero. Pero el reto real es no perder tiempo tonto en jornadas más tranquilas, sobrevivir a las cronos, donde evoluciona favorablemente y gestionar mejor el desgaste acumulado. Ahí es donde los gallos de verdad marcan la diferencia. Y en ese corral de ciclistas alados llamado Red Bull – BORA – hansgrohe sobran de estos, por lo tanto deberá cacarear muy alto.
El ciclista de San Severino de una forma muy sutil ya lo demostró la temporada pasada. Además de su victoria ya mencionada, sin apenas ruido ni focos mediáticos, Giulio consiguió un hito que de momento ya es historia del ciclismo. Es el corredor más joven en lograr un doble top10 en grandes vueltas en una temporada. Con tan solo 21 años (noviembre del 2003) fue sexto tanto en el Giro de Italia como en La Vuelta a España 2025.
Todo esto supone que también tenga el factor presión. Y más si cabe porque el hecho de correr el Giro siendo italiano no es cualquier cosa. El público, los medios y la historia pesan. Pero si algo ha demostrado Pellizzari es que no se encoge fácil, como su amigo Del Toro. Ambos son corredores que corren sin complejos, no se esconden ni se achantan y disfrutan del caos que se arma cuando el pelotón se desgaja.
De cara a 2026, el escenario ideal para él es claro: llegar como líder, aunque compartido con Hindley, con un equipo volcado en la general y con margen para jugar tácticamente en la montaña gracias a esa doble baza. Si eso se da, un top cinco no suena a locura. Y a partir de ahí, en el ciclismo pasan cosas: caídas, pájaras, días mágicos. Y en esos huecos es donde aparecen las sorpresas. Los hombres valientes como Giulio pueden dar la sorpresa frente a semidioses daneses o portugueses.
Por ahora, Giulio Pellizzari no es el heredero oficial del trono italiano, ni el favorito número uno para vestir de rosa en Roma. Pero sí es algo importante: un corredor joven que ilusiona, que ataca y que no le tiene miedo a plantar cara a los grandes ciclistas de la actualidad. Y en un Giro que siempre premia el carácter, eso vale casi tanto como las piernas.

Alberto Rodríguez «Carreritas» aterrizó en Le Puncheur para escribir sobre ciclismo y a los pocos meses fue nombrado director de contenido de este proyecto. Actualmente, compagina esta labor con la de colaborador en el podcast de El Maillot. Antes de llegar aquí, dirigió otro rincón de atletismo «DesdeLosTacos». En lo deportivo se dedica a la marcha atlética, pero es un apasionado del ciclismo desde que tiene uso de razón. Este Toledano viene a darnos su punto de vista siempre desde el lado mas objetivo posible.