Así es el Giro de Italia 2024: todas las etapas, puertos, análisis…

Unos 70 kilómetros de contrarreloj, siete llegadas en alto y un recorrido que vuelve a repetir los mismos males que sus predecesores, con una última semana para auténticos titanes. Eso sí, el cambio viene por la intensidad de las etapas, que bajan en varios puntos bien la longitud o bien la dureza de sus puertos. Aún así, terreno para dar y tomar en la que será una edición durísima para los ciclistas. Más compensados los traslados, hasta nueve etapas llanas, ocho etapas mirando hacia el cielo y una montaña que decidirá todo: el mítico Monte Grappa, a un día del final en Roma.

Esa montaña por la que el Giro volvió loco al español Tarangu, que a su vez estaba volviendo loco a Merckx. Donde Nairo Quintana sentenció el Giro de 2014 en una cronoescalada, donde Nibali se dio cuenta del ciclista que iba a ser, donde Dumoulin perdió el rosa que no perdió en el Umbrail Pass ‘cagadagate’ mediante. Su doble escalada se presenta como el último punto caliente de una ronda italiana que tiene (quizá) demasiados. Dos cronos que superan los 70 kilómetros intentarán compensar los que presentará el Tour a finales de octubre. Una ración todavía insuficiente, pese a la reducción de la alta montaña como tal.

Se sube el Stelvio, el Sella y poco más, y por sus caras más benevolentes. El Passo Brocon vivirá la meta de la etapa reina, construida sobre 159 km, marcando la tendencia de esta edición, basada en etapas más cortas de lo normal, con la excepción de una de las etapas reinas, con 220 kilómetros y meta en Livigno. Falta alta montaña, sobran llegadas en alto y la distribución de las etapas debería mejorar, con casi todo lo duro acumulado al final. Riesgo de mal tiempo, de que la carrera ya quede sentenciada para cuando llegue la alta montaña, etc.

3.321 kilómetros en total. Las presiones de los corredores en su edición de 2023 han surtido efecto y tanto etapas más cortas como menos puertos altos en el menú. También etapas de montaña con kilometrajes moderados y en altitudes bajas por lo general. Demasiada etapa para velocistas y falta de etapas de media montaña. El sterrato también será más efectivas de lo habitual, con una duda en el ambiente: ¿estará Pogačar en esta edición 2024 del Giro de Italia?

Etapa 1. Venara Reale – Torino … 136 km

Empieza el Giro con una etapa en línea por los alrededores de Turín. Se hace algún paso por meta, se pasa por el mítico y trágico Superga y se sube el Colle Maddalena (6,1 km al 7,4%) a 20 kilómetros de la línea de meta. Lo fácil es pensar que se romperá la disciplina del sprint y que a algún favorito, si hay ritmo, no le sentará nada bien arrancar tan fuerte.

Etapa 2. San Francesco al Campo – Santuario de Oropa … 154 km

Muy pronto comienzan los fuegos artificiales, con la primera llegada en alto al segundo día de competición. Una montaña mítica, la de Oropa (11,8 km al 6,2%), con un historial muy interesante, con Ugrumov poniendo contra las cuerdas a Induráin, con Pantani recuperando mágico a Jalabert tras un pinchazo, Dumoulin cazando a Nairo Quintana y demoliendo las ilusiones del colombiano en la cima y en el Giro… Para 2024, se espera que los favoritos no dejen pasar la ocasión de despejar incógnitas. Aunque una escapada puede hacerse con el dominio de los primeros días.

Etapa 3. Novara – Fossano … 165 km

Llega el sprint, con un recorrido no especialmente largo y sin grandes dificultades. La parte final es un tanto pestosa, pero no lo suficiente como para impedir una llegada masiva donde los velocistas impongan su ley.

Etapa 4. Acqui Terme – Andora … 187 km

Pese a que el Colle del Melogno se encuentra a mitad de recorrido, se trata de una segunda ocasión clara para el sprint. Sin embargo, la última parte se desarrolla por los capos de Milán San Remo y asciende al Capo Berta a apenas dos kilómetros de meta, lo que traerá descontrol y caos a una llegada más que interesante.

Etapa 5. Génova – Lucca … 176 km

Situación similar a la vivida en la etapa anterior. Se sube el Passo del Bracco y la tachuela de Montemagno, sin más incidencia que filtrar posibles aspirantes al sprint y sus equipos. Si hay ritmo, algunos velocistas podrían sufrir en la cola del pelotón. De la cima a meta habrá, eso sí, 19 kilómetros en ligera bajada.

Etapa 6. Viareggio – Rapolano Terme … 177 km

Una de las etapas más interesantes de la primera semana. Se incluye el famoso sterrato en tres tramos y en la parte final, sumando 12 kilómetros de longitud. No parece que vaya a haber grandes subidas, lo cual hará que el viaje por los caminos blancos no decidan quién puede ganar o perder la carrera. Si hay algún corte, se volará hasta meta, y en esos últimos kilómetros, que pican hacia arriba, se verán sorpresas.

Etapa 7. Foligno – Perugia … 37, 2 km (ITT)

Llega la crono larga de esta edición. No alcanzamos los 40 kilómetros, pero sí que el final en Perugia, en constante subida, marcará diferencias adicionales. Los escaladores tendrán que sufrir lo suyo en un trazado llano y recto. Los especialistas tienen aquí su día de gloria. Ojo al veredicto que dicte este bloque de etapas con crono y montaña.

Etapa 8. Spoleto – Prati di Tivo … 153 km

Primer día realmente decisivo. Tras el esfuerzo en la crono, los favoritos podrían pagar el esfuerzo y la tensión en una dura llegada en alto, con un puerto final habitual de la Tirreno Adriático. No hay un metro llano, con un único puerto puntuable, el de Forca Capistriello (16,3 km al 5,6%) y constantes repechos y puertos de poca monta. Cuando empieza Prati di Tivo (14,6 km al 7%), llega el momento de la verdad. Quien no esté bien ahí, cederá muchas opciones de Giro.

Etapa 9. Avezzano – Napoli … 206 km

El domingo es día para visitar Nápoles. La ciudad italiana recibirá a un pelotón con ganas de permitir una escapada. El escarpado final hace que controlar para una llegada masiva se complique. Quién sabe si es un día para lanzar algún ataque sorpresa…

Etapa 10. Pompei – Boca della Selva … 141 km

Nueva llegada en alto. Desde casi el nivel del mar, el pelotón se dirigirá hacia los 1400 metros de altitud de Boca dell Selva. Son 17,9 km al 5,6%, que no es una media que asuste demasiado, pero se debe tener en cuenta que el puerto final tiene algunos descansos. Por el camino de etapa corta, sólo puntúa Camposauro (6,1 km al 7,8%).

Etapa 11. Foiano di Valfortore – Francavilla al Mare … 203 km

Como no sea obra del viento, impedir la llegada masiva resultará misión imposible. Recorrido totalmente llano y costero en su 75%, es un marco incomparable para los hombres rápidos del pelotón después de unos días sufriendo como un pez fuera del agua.

Etapa 12. Martinsicuro – Fano … 183 km

Interesante y peligrosa jornada de cotas. Con cinco altos de tercera categoría, y alguno más sin puntuar como el conocido Montelupone, la duodécima etapa del Giro pasa por ser una oportunidad única para las escapadas. En cuanto a los favoritos, terreno para dar sustos y descartar a algún importante. Si el clima es malo, será un sálvese quien pueda.

Etapa 13. Riccione – Cento … 179 km

Etapa más llana que la palma de una mano. Día de transición hacia la contrarreloj con más protagonismo para los hombres rápidos. La alternativa es que nadie controle y se forma la clásica fuga que alcance la meta con muchos minutos de ventaja. No debería ser un día decisivo, ni mucho menos.

Etapa 14. Castiglione delle Stiviere – Desenzano del Garda … 31 km (ITT)

Segunda crono, de un kilometraje por lo menos decente y la sensación de que aquí se vivirá uno de los días más decisivos. De las diferencias que se obtengan en este terreno dependerá el tablero de ajedrez con el que después contemos. Después de dos cronos y tres llegadas en alto, la general quedará muy definida, al menos en saber qué hombres aspirarán a todo.

Etapa 15. Manerba del Garda- Livigno … 220 km

Como tras la primera cronometrada, sigue una etapa de alta montaña que pasará factura. Ya son dos semanas de carrera, sin etapas excesivamente duras o largas, es cierto, pero ya una cifra que hará que las piernas vayan buscando descanso. La longitud será un factor, como también lo será la altitud. Se suben los puertos de Lodrino, San Zeno (13,9 km al 6,6%), Aprica, Forcola di Livigno (18 km al 7,1%) y final en alto en Mottolino (8,1 km al 6,6%), un inédito apéndice a la estación de esquí con rampas de hasta el 18%. Los dos úlimos puertos superan los 2300 metros de altitud, con riesgo de mal tiempo y escasez de oxígeno. Ambas condicionantes muy peligrosos.

Etapa 16. Livigno – Monte Pana … 202 km

Tras el segundo y último día de descanso, veremos una nueva etapa de montaña con dos partes bien diferenciadas y separadas por un gran llano intermedio. Subimos Eira y Foscagno para descender al valle en el que se encaja Bormio y subir hasta los 2758 metros de altitud del Passo dello Stelvio (20,2 km al 7,2%), Cima Coppi de esta edición. Bajada por su lado mítico y un llano de 85 kilómetros nos hará cambiar de nuevo de dimensión. Se sube el irregular Passo Pinei (23,4 km al 4,7%) y, pasado Ortisei, a Santa Cristina Valgardena (7,6 km al 6,1%). Final en alto corto, pero final en alto al fin y al cabo. Los Dolomitas entran en juego.

Etapa 17. Selva di Val Gardena – Passo del Brocon … 159 km

Etapa reina sin discusión. Se arranca con el Passo Sella (8,9 km al 7,4%) y parece que los Dolomitas nos regalarán una etapa mítica con las grandes montañas. Pero no. Desde ahí, nos iremos al Passo Rolle desde Predazzo, bastante más leve que su cara opuesta, y el relativamente fácil Passo Gobbera, cuyo final del descenso coincide con el inicio del Passo Brocon (13,3 km al 6,5%), que se asciende en dos ocasiones, aunque por lugares diferentes. Un día para que el Giro salga sentenciado. Terreno tienen para ello. Última llegada en alto.

Etapa 18. Fiera di Primiero – Padova … 166 km

Penúltimo sprint. Cabe la posibilidad de que se forme una escapada que se acabe jugando la etapa, pero el final tan llano huyendo de las montañas alpinas hace que la llegada masiva sea la resolución más probable.

Etapa 19. Mortegliano – Sappada … 155 km

Cima que ha vivido dos etapas interesantes, tanto en 1987 con Roche atacando a su compañero en el Carrera Visentini como en 2018 con la exhibición de Simon Yates vestido en rosa. Se suben tres puertos: Duron (4,4 km al 9,6%), el más duro de ellos, Sella Valcada, clásico acompañamiento del Zoncolan, y Cima Sappada (7,4 km al 5,4%), coronado a unos seis kilómetros de meta. Día para una escapada y para que los favoritos apuren sus últimas balas antes del Monte Grappa.

Etapa 20. Alpago – Bassano del Grappa … 175 km

Día decisivo. Terreno rompepiernas con el Ca di Poggio para hacer la escapada y mover peones de cara a la doble ascensión al Monte Grappa (18,2 km al 8%), subido desde Semonzo. Es un puerto durísimo, coronado a 1675 kilómetros y cuyo descenso conduce a la línea de meta. Si no se puede subiendo, será bajando, ya se sabe. De la meta saldrá la futura maglia rosa.

Etapa 21. Roma – Roma … 126 km

Paseo final en las calles de la capital transalpina. Seis vueltas al circuito final de otras ocasiones que proclamarán al ganador de etapa y a la maglia rosa definitiva, que recibirá el precioso trofeo del Giro de Italia como nuevo miembro de la historia del ciclismo.

Fotos y gráficos: RCS