Pretemporada ciclista en Benidorm

Recién llegado a casa de pasar unos días entrenando en Benidorm, voy a escribir sobre algo que venía pensando por el camino de vuelta a Cantabria mientras conducía. Es la cantidad de ciclistas con los que me podía cruzar cada día durante el entrenamiento. Mis primeros años como amateur realizaba mis pretemporadas en Fuerteventura. Mis tíos viven allí y me tenían mejor que en un hotel 5 estrellas. La verdad que es un sitio muy bueno para la pretemporada. Y, aunque parezca una isla plana, si quieres acumular desnivel tienes unas cuantas subidas de más de 20 minutos. Quizá lo más duro sean los vientos alisios, pero esos meses del año soplan con menos intensidad.

En enero del 2010, por la carretera que une Betancuria con Pájara, vi una grupeta a lo lejos y fui a por ella. Según me acercaba a ellos, vi que era el Saxo Bank, entre ellos estaba Fabian Cancellara, con el que conversé durante un rato. Hablaba un español perfecto y me dijo a qué hora salían a entrenar al día siguiente por si quería ir. ¡Volví a casa como en una nube! Después por ir con algún compañero o con algún amigo de la grupeta, he ido alternando Alicante con Fuerteventura: buenas carreteras y buen clima asegurado también.

Los primeros años cuando íbamos a Benidorm al mítico “Bermudas”, que fue el primer hotel en hacer precio a ciclistas, lo normal era encontrarte con ciclistas profesionales. También con ciclistas amateur (élite/sub23). Pero durante los últimos diez años la zona entre Benidorm y Calpe se ha llenado desde noviembre a marzo por completo. Y no solo por equipos World Tour o Continentales de todo el mundo. También por aficionados al ciclismo que organizan sus vacaciones para ir a disfrutarlas andando en bicicleta por donde entrenan los profesionales. La relación calidad-precio de los hoteles es muy buena. Éstos han sabido ver el tirón de este deporte y poner áreas para las bicicletas, zona taller, incluso lavadero.

Ahora pienso en aquel día que rodé con Cancellara y lo emocionado que volví a casa. Y entiendo la emoción que puede sentir cualquier aficionado al ciclismo subiendo el coll de Rates, intentando ponerse a rueda de Mathieu van del Poel, Pogačar o cualquier otro ciclista profesional. Es como si entraras a Valdebebas (ciudad deportiva del Real Madrid) y te pusieras a hacer un rondo con Vinicius y Toni Kroos, por hacer un símil con otro deporte. Y con esto, aunque ya se ha dicho muchas veces, quiero decir que el ciclismo es de los pocos deportes en el que el aficionado puede estar tan cerca de sus ídolos.

Foto: Gallu