Tiene que serlo. Cuando me enviaron la fotografía del ciclista antes conocido como Jonas Vingegaard (o como se quiera apellidar ahora) luciendo casco y saliendo de los primeros en la contrarreloj inaugural de la Tirreno-Adriático no me lo podía creer. El mero hecho de que el gran favorito parta cuando no hay televisión en directo me parece algo poco risible, cuando no algo punible en un aspecto moral y falto, sin duda, de consideración con la carrera y las televisiones. Pero cuando un ciclista lleva en la cabeza un secador de pelo de peluquería, una thermomix y una sonda de la nasa a la vez, el gesto se retuerce. Más aún cuando descubres que no es un meme de mi amigo Gafas de Soldador o una portada creativa de Los Bichos del Pedal.
Si la innovación se pasa de rosca, se dice y no pasa nada. Intentarlo es el primer paso para el éxito. El problema viene cuando se cruzan demasiadas líneas. El cruce entre un bomberos (real, no torero) y un ciclista debe dar un resultado bastante parecido. Si ya el que estrenó Bissegger y EF en su día, amplificado por más estrellas, parecía un pelo fuera de lugar, esto directamente clama al cielo. Por suerte, los resultados del Visma no fueron los esperados. Porque de serlo, se estaría hablando de esta innovación (aberración) en buenos términos. Visto cómo de seguidista es el mundillo ciclista, lo mismo lo nombrábamos innovación del año y se empezaba a comercializar. Lo mismo lo veíamos desfilando por alguna pasarela de Milán. Nos lo contarán desde las veletas.
Cuando el protagonista de un día es un casco y no la carrera, mal asunto. Más allá de la ¿anécdota? el ciclismo sigue saboteándose a sí mismo contraprogramándose. Aquello de los marginal gains y todos los compradores de esas bromas disfrazadas de verdad, bravo, esta es la consecuencia. Un casco, se supone, aporta protección. No es estética, no es negocio.
Me imagino a los cicloturistas luciéndolo y me compadezco de ellos, la verdad. Con el viento lateral debe ser un espectáculo. Más aún con el retumbe del ruido de los coches. ¿Y en las contrarreloj? Todo en orden, porque como casi ni hay… Y las CRE son CRI. ¿O es al revés? Si este es el look que Vingegaard prepara para su tercera victoria en el Tour de Francia, me abstendré de opinar. Menuda foto. ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡No, es un ciclista que viene del futuro! O de un video de Kylie Minogue o de Daft Punk. Si ya hemos visto a keniatas ganar el Tour en su mejor tradición, que es la carrera a pie, ¿qué nos falta por ver? ¡A Darth Vader! Que la fuerza nos acompañe… La UCI va a mirar el VAR. Tiemblen…

Cuando estas cosas pasan, es irremediable acordarse de algunos innovadores que sí alzaban la voz. Gente que se quejaba cuando los recorridos no les beneficiaban, o que portaban maillots reivindicativos. Pasaban cosas, no se conformaban con todo. Hay que acordarse de innovaciones, como el acople de triatleta de LeMond que le valió un Tour (dicen). O las cabras de Miguel Induráin. Mario Cipollini vestía buzos contrarreloj que, multa mediante, daban para comentar. O los cascos de crono que, aunque diferían de la clásica chichonera, no afectaban en demasía a la concepción de lo que era un ciclista. Faltan las ruedas cuadradas. O cuadrar el círculo, lo que llegue antes.
Lo único bueno de reducir las cronos en número y kilometraje es que disfrutaremos de estos cascos deformes durante un tiempo objetivo menor. Recuerdan en cierta medida a personajes de Dragon Ball con esas pintas. Sí, esas criaturas que se imaginaban los dibujantes cuando se evidenciaba una clara falta de ideas. Pues esto son los cascos presentados en sociedad por Visma en la crono de Lido di Camaiore. Como siempre, en todo el cuñadeo, los habrá conformes con la dirección señalada. Plenos de derecho. Que me avisen, por favor, para evitar la conversación. Por salud.
A ver si de una vez, entre concentrar las victorias, copar el podio de la Vuelta y ganar las tres Grandes Vueltas, al menos nos dejan un hueco para disfrutar del ciclismo y, en este caso, de la Tirreno-Adriático sin más distracciones. Que esa es otra, poco o nada se parece a lo que originalmente fue. Cuando se busca que el tridente pase de unas manos a otras y que las primeras y las segundas sean X ó Y corredor, mal asunto.
Como el tema de los cascos. ¿Que le dan relevancia al ciclismo? Sin duda. También los futbolistas se la dan al fútbol cuando circulan a 220 km/h en las autopistas. O Cristina Pedroche al feminismo cada Nochevieja. No toda publicidad es buena ni se consigue todo lo que se posa querer conseguir. No todo intento de innovación lo es. Menos cascos extraños y más pensar en cómo avanzamos o regresamos.
Fotos: RCS/LaPresse

Nacido en Madrid el 2 de abril de 1986, Jorge Matesanz ha pasado por ser fundador y director de proyectos como Revista Desde la Cuneta, Tourmalet Magazine o High Cycling, además de colaborar en otros proyectos como Palco Deportivo, Plataforma Recorridos Ciclistas o Con el Plato Pequeño. Tras más de 15 años dentro del mundo del ciclismo, llega el momento de fundar Le Puncheur junto a Sergio Yustos y seguir acercando artículos de opinión, casi siempre sobre ciclismo profesional.
Hola Jorge:
Como sabes llevo más de medio siglo viviendo en el país de los Visma’s (Holanda).
La respuesta te la doy yo: no es una broma….así son los holandeses !
Harán todo pero absolutamente TODO y lo imposible para ganar un par de segundos o con un casco nuevo (se habla de 3 a 5 segundos en una contrareloj de 15 km’s), o con placas aerodinámicas en el camiseta o si hace falta cualquier otra innovación que les reporte ese “ marginal gain” (es la teoría que se inventó el equipo SKY que si cada pequeña parte del ciclismo la mejorabas un 1% salías ganando muchos %’s).
Un holandés en sus acciones siempre se deja guiar o por “el cura o por el comerciante”. O lo que es lo mismo: el dedo moralizante o la pasta/ el dinero. Y lo demás les importa un pepino.
Vuelvo al Visma: les importa un pepino si el casco no es estético o si alguien como tú lo considera feo. Y les importa un bledo que tú y yo o que otros crean que no es bueno para el ciclismo que Vingegaard saliera a las 12.30 en la contrarreloj y que los amantes del ciclismo como tú y yo no le pudiéramos ver por tele. Ellos analizaron las previsiones meteorológicas y pensaron que saldrían ganando saliendo en el primer grupo y así hicieron.
Así piensa los Visma’s / los holandeses y nunca cambiarán. Está en su ADN,
Un saludo,
Paco Avila
Y están en todo su derecho a ser así y actuar así. Pero también deben aceptar las consecuencias, que imagino asumirán, que consisten en críticas y estupefacción.
Aún así, es un país tan bonito que aún pese a los cascos, sigue apeteciendo ir.
Saludos