Pogacar y el Galibier: una nueva amistad en el Tour de Francia

Llegó la verdadera lucha al Tour de Francia, el momento de comprobar cómo estaban de equilibradas las fuerzas de Vingegaard y Pogacar, o lo que es lo mismo, las fuerzas de Visma-LAB y UAE. Había mucha expectación, ya que con la temporada atípica que lleva Jonas (y su equipo), no era una apuesta arriesgada confiar en el ataque de Tadej. Otra de las incógnitas era cómo funcionaría el equipo UAE; por un lado, tienen uno de los mejores equipos en la historia de la carrera, pero por otro, sus miembros tienen caracteres opuestos en muchos casos. Así que el día prometía, a pesar de subir el Galibier por la parte fácil.

Y no decepcionó en absoluto. Se subió el Galibier a tope desde abajo, con el UAE en plan dominante. A 5 km de meta quedaban 4 corredores del UAE y ninguno de Visma. No es una buena noticia para Jonas que su único compañero sea Jorgenson y se quede tan lejos de meta; tampoco lo es que Wout Van Aert no se haya destacado en ningún momento en este Tour. Pero la peor noticia es sin duda que el UAE se ha desvivido totalmente hoy por Tadej. Yo era un auténtico escéptico; no creía que Adam Yates, Joao Almeida y Juan Ayuso fueran a trabajar para el esloveno, pero… me equivocaba, a medias.

Bologna (Italy), 30/06/2024.- Slovenian rider Tadej Pogacar (R) of UAE Team Emirates and Danish rider Jonas Vingegaard of Team Visma Lease a Bike in action during the second stage of the 2024 Tour de France cycling race over 199km from Cesenatico to Bologna, Italy, 30 June 2024. (Ciclismo, Francia, Italia, Eslovenia) EFE/EPA/BERNARD PAPON / POOL
Tadej Pogacar a punto de conseguir soltar a Jonas Vingegaard – Imagen EFE/EPA/BERNARD PAPON / POOL

El trabajo del portugués fue increíble, forzando la marcha, haciendo la subida absolutamente agónica y poniendo orden en el tren del UAE, adelantando el turno de Yates cuando a este no le quedaba mucho y abroncando a Ayuso por su actitud. En mi opinión, dejó bastante que desear su actitud, yendo a cola todo el rato, como si la carrera no fuera con él, pero la realidad es que (previa bronca de Almeida) cuando tuvo que trabajar hizo una verdadera escabechina. Así que, bueno, vamos a apuntarle como protagonista del día, pero con interrogación.

Todo estaba preparado para el ataque del mejor corredor del mundo. Sé que hay debate, pero para mí es así a día de hoy; aunque perdiese el Tour, seguiría considerándole el mejor del mundo. Empezó el Galibier con 77 victorias, pero quería conseguir la 78 y, alerta spoiler, ¡lo consigue!

Después de 7 km agónicos (al menos para el resto del grupo), a 700 metros lanzó su terrible ataque al que solo pudo reaccionar Vingegaard, pero hoy era el día de Pogacar. Es sabido que en 1 km a tope es imbatible; se vio el año pasado en Cambasque, y hoy ha sido un ataque durísimo. En cada curva apretaba más, cada frenazo en subida era una puñalada de ácido láctico en las piernas del danés, hasta que de repente la cuerda se empezó a tensar, sin llegarse a romper… porque Jonas es duro, muy duro y no se deja vencer fácilmente.

Tadej Pogacar celebra su victoria en Valloire – Imagen EFE

Llegó con 10″ a la cima y el esloveno se lanzó cuesta abajo en un cronodescenso en el que los dos grandes actores de este circo se jugaron el tipo en cada curva, en cada arrancada. Yo pensaba que Vingegaard bajaba mejor que Pogacar, honestamente, y en la parte más técnica parecía que mi intuición tenía razón, porque le quitó algunos segundos, pero en cuanto hubo que apretar los pedales y lanzarse a más de 80 km/h, el esloveno voló. Llegó a meta con 36″ sobre Vingegaard. La parte buena para el danés es que llegará más montaña; sabe que Pogacar, con días más largos, puede sufrir más que en días como hoy, de jugársela a 1 km. Pero también sabe que ahora mismo el esloveno es más fuerte y su equipo también, así que ya puede rezar a San Wout Van Aert para que remedie esto o lo va a pasar mal el Visma.

¡Larga vida al rey!