Marlen Reusser candidata al Tour de France

Tras su contundente victoria en Picón Blanco Marlen Reusser es firme candidata al Tour de France Femmes, simple y llanamente. La lectura más sencilla es esa.

La ciclista suiza de Movistar ha salido reforzada de la Vuelta a Burgos Féminas, si bien alejada del exceso de confianza. Reconocía estar satisfecha con la victoria y su rendimiento, aunque con un pero. Lo había hecho sin la gran rival y refrente de todas: Demi Vollering. Esto nos puede dejar al menos dos lecturas.

Vollering sigue siendo, para Reusser, la referente de cara el de Tour de France

La primera es que aunque Kasia Niewiadoma venciera el pasado Tour, el benchmark con el que compararse sigue siendo Demi Vollering. Más aun con el «annus horribilis» que está viviendo Canyon//SRAM zondacrypto. No es que pensemos que «vayan a hacer un del Toro», pero Niewiadoma, a pesar de ser la vigente vencedora, no es la rival a batir de cara al Tour.

La segunda lectura es la que nos ofreció de su viva voz la propia Reusser en la cima burgalesa. Está trabajando para vencer a Vollering. De hecho, lleva tiempo haciéndolo en pos de ese objetivo y considera que sus bonitos duelos en la Vuelta Femenina son parte de ese entrenamiento, de ese proceso.

La realidad es que la ciclista suiza ha sido la corredora que en esta temporada 2025 ha estado mas cerca, en la montaña de las vueltas por etapas, de la neerlandesa Vollering. En sus «entrenamientos» en Cotobello y Lagunas de Neila, Reusser solo cedió 11 y 24 segundos con su gran rival. La Vuelta Femenina confirmó que las Setmana Ciclista comenzó a aventurar.

En los albores de la temporada ciclista europea (o en la pretemporada para los puristas – OHN abre el telón) Reusser se presentaba como alternativa a Vollering y a la recién regresada van der Breggen, sus otrora compañeras. Un año antes Reusser había vencido la general de la Setmana, pero se ha visto doblegada en las rampas de dobles dígitos por su entonces compañera Fisher-Black, por Realini, Niewiadoma y Labous.

El «annus horribilis» 2024 de Reusser

En abril de 2024, en los prolegómenos de la Vuelta Femenina (con Valdesquí como cima Estela Domínguez) Reusser se veía como candidata a todo en esa Vuelta. Venía de romperse la boca y los canales auditivos cuatro semanas antes en un dura caída en el Tour de Flandes. Entonces, sus declaraciones para la Vuelta Femenina nos sorprendieron. Mas aún con Vollering en su equipo e incluso Fisher-Black. Y llevando un mes de padecimiento y nutrición limitada a productos no sólidos.

Muy pocos la creíamos capaz de sobresalir en puertos largos, cercanos al doble dígito y en jornadas de verdadera o alta montaña. Está claro quien sí lo creía. Por aquel entonces corría como la pólvora que Reusser tenía apalabrado su fichaje por Movistar. Sorprendía, porque la escuadra navarra buscaba una referente para las grandes vueltas y había escogido a la suiza. Y Marlen Reusser aun no se había consagrado en ese tipo de carreras o en las jornadas de montaña del Tour de France Femmes. Era un rumor, pero no un burdo rumor por quienes lo desvelaban.

En aquella Vuelta Femenina, Reusser solo pudo ser 13. ª. Trabajó en favor de Vollering y Fisher-Black y contribuyó al primer triunfo final de la neerlandesa en la ronda española. No era lo que había soñado – después admitirá que inicialmente tenía una expectativas excesivamente altas de sí misma -, pero lo peor aun estaba por llegar.

La 4ª etapa de la Vuelta a Burgos, con final en Carnicosa de la Sierra, sería su último día de competición de 2024. No era cosa de pocos, sino de locos pensar que Reusser no estaría en los nacionales suizos, en París, en el Tour de France Femmes y tampoco en los campeonatos de Europa y del Mundo.

El calendario de Reusser comenzaba a desvanecerse

Después de Burgos Marlen Reusser comenzó a experimentar síntomas de la COVID y todo se tornó oscuro. Comenzó anunciando que no tomaba la salida de los nacionales por enfermedad. Llegó después el comunicado de que había informado a su federación que renunciaba a los JJ. OO. de París (estaba seleccionada). Las noticias causaban una profunda sorpresa.

Sorprendía porque Reusser es una corredora con un bagaje notable en el pelotón. Quizás le falte algo de rush y sea más diesel, pero es una verdadera machaca, una corredora resiliente. Se había puesto un dorsal cuatro semanas después de su fractura de mandíbula. De carácter perseverante y abnegado. Sorprendía también porque bien es sabida la educación médica de Reusser. Y una ausencias tan sensibles por síntomas persistentes de COVID no podían ser buena señal.

Siguieron pasando las semanas, los síntomas no remitieron y se fueron cayendo las pocas carreras que quedaban ya el calendario previsto para Reusser. Sin Europeos, ni Mundiales, persistía la COVID y llegaban las dudas.

Desde fuera parecía que el fichaje de relumbrón de Movistar para 2025 podría quedar en un bluf. Que sin una base bien cimentada en un buen invierno, Reusser tendría muy difícil poder cumplir con sus aspiraciones como vueltómana. Sobrevolaban los fantasmas nuevamente en Movistar. En el primer año sin van Vleuten, ya vieron como una fractura por estrés de Lippert dio al traste con la primavera del equipo (con la excepción de Sierra).

Decir «fiché por Movistar para esto» no parecía que fuera a salir de los labios de Marlen Reusser en 2025. Pero salió. Cuando menos te lo esperas va la vida y te sorprende, para bien y para mal.

Vuelta a Burgos 2025, punto de inflexión para Reusser

Por eso con Burgos se cierra un círculo. Desde Burgos Reusser descendió a los abismos en 2024 y en 2025 se ha quedado a las puertas del cielo. Ella misma nos reconoció en Burgos que durante mucho tiempo dudó si sería capaz de volver a ser la de antes. Que tanto a ella como a su novio no hubieran aventurado estar donde estaba ahora durante los meses en que los síntomas y las dudas no cesaban.

Es cierto que, Reusser tiene camino por recorrer, trabajo por realizar para lograr su objetivo de vencer el Tour de France Femmes, pero tiene la convicción de poder hacerlo. Tiene alimento para su motivación, para aguantar el esfuerzo y la agonía en los entrenamientos y en competición. Y alimento para desterrar esos estímulos negativos que mentalmente llegan y que, tal vez, un día le hicieron bajarse de su cabra.

Yara Kastelijn no puede mantener el ritmo de Marlen Reusser en Picón Blanco en la 3.a etapa de la Vuelta a Burgos. @RicardoOrdonez

El paso adelante en Burgos se ha cimentado en su mejoría en los grandes puertos, pero no parece haber perdido sus cualidades previas. Ni siquiera con su parón. Camino de Roa volvió a dejar su clase.

Sobre clase no hay nada escrito. Reusser tiene esa clave, ese saber estar. Sabe dónde y cuando moverse. Y en Burgos no le temblaron las piernas. Se llevó consigo a una sensacional Mie Ottestad – a la postre vencedora de la etapa – y asestó el primer golpe a la carrera. Sobre Picón Blanco poco más podemos añadir. Puso su ritmo y comenzó a abrir hueco con sus rivales. Tras cruzar la línea de meta su respiración y rostro parecían como si aun hubiera alguna bala en la recamara. ¿Realidad o poker face?

Y en su primera contrarreloj individual desde los Europeos de 2023 se impuso con autoridad. Fue de las que menos arriesgó en las primeras curvas de la crono y después nos reconocía que no había salido a apurar las curvas y que prefiere no tomar – y no suele – esos riesgos.

Dinámica esperanzadora para Reusser y Movistar

La dinámica de Reusser ha terminado de cambiar en Burgos y con ella la de Movistar. El regreso de Reusser al autobús del equipo tras el podio final puede ser fiel reflejo o una metáfora de su situación actual. Mientras se abrazaba con sus compañeras Reusser decía: «Me gusta, me sienta bien el verde». En alusión al maillot que vestía en ese momento (el de la regularidad, se impuso en casi todas las clasificaciones secundarias).

Verde esperanza. Una esperanza que ha regresado a Movistar. 2024 no tuvo que ser un año sencillo. Cambiar de objetivos en las vueltas por etapas sin una líder para las generales. Más aun con el estilo o paradigma de correr con un objetivo para cada carrera, con una líder definida, sin entrar en las aguas de la indefinición de la indeterminación y pluralidades donde tan bien han navegado en el SD Worx-Protime.

Y desde donde se marchó Marlen Reusser para liderar a Movistar en pruebas por etapas y las grandes vueltas, en el Tour de France Femmes. Para eso vino… Reusser y Movistar trabajan con un objetivo definido. Los sueños vuelven a ser de color amarillo, el mejor color para levantarse motivado cada mañana. Aunque nada está garantizado. Ni siquiera el esfuerzo planificado y el sacrificio. El mundo puede cambiar delante de nuestros ojos cuando menos lo esperamos. Un aleteo basta para que todo el planing salte por los aires. Una enfermedad que de repente se manifiesta, una mala pisada al salir patio, el súbito accidente de un ser querido o un atropello. Vicisitudes.

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