Montmartre, última vuelta del novedoso circuito que despedía el Tour de Francia de 2025. Tadej Pogacar, empeñado en culminar su cuarta victoria en la ronda francesa, lanza el que parece ser el ataque que lo llevará hacia la gloria en las calles de París. Sin embargo, Wout van Aert, como si de la nada hubiera recuperado ese golpe de pedal que maravilló al mundo no hace tanto, revienta las bielas de su bicicleta y se marcha en solitario hacia los Campos Elíseos de París.
Es la obra final de un Tour que todavía guardaba una última sorpresa en forma de renacimiento del belga del Visma | Lease a Bike. Wout alzaba los brazos sobre el adoquín de la capital francesa y ponía fin a la ronda gala con una victoria que costará olvidar al aficionado. Y es que, cuando parecía que todo estaba destinado a que Tadej levantase los brazos vestido de amarillo, el belga renació para recordar al mundo quién era. Ya fue capaz de soltar de rueda al líder del UAE en la subida de Hautacam de 2022, y ayer fue el primero y el único en lograrlo en esta edición del Tour de Francia.
Una actuación que culminó de la mejor manera las últimas tres etapas de esta edición de la ronda francesa. Una edición en la que, a falta de una pelea abierta por la clasificación general, los hombres destinados a luchar por las victorias parciales brindaron al espectador el espectáculo que una competición de este calibre necesitaba en su recta final.

El viernes, Thymen Arensman realizó una de esas exhibiciones por las que se dio a conocer en las filas del conjunto DSM. En la última ascensión de la jornada (La Plagne), supo actuar a la perfección durante el excesivo marcaje de Pogacar y Vingegaard. Tras más de un intento, el ciclista de INEOS logró marcharse en solitario hacia la meta mientras los dos primeros clasificados de la general se vigilaban constantemente. Finalmente, Arensman alzó los brazos en los Alpes y sumó su segunda victoria en este Tour de Francia, después de la conseguida en los Pirineos.
La penúltima etapa dejó una lucha encarnizada por el triunfo que quedará para el recuerdo de un aficionado español que se ilusionó con Iván Romeo. El joven vallisoletano volvió a demostrar de qué pasta está hecho. Tras haber realizado una etapa que rozaba la perfección, se fue al suelo mientras atacaba en una bajada que se encontraba en difíciles condiciones debido a la lluvia. Una actuación que levantó del asiento al espectador y que evidenció que, si en una clásica hay que ir a la guerra, Romeo es el primero en presentarse en el frente. La victoria se la terminó llevando Kaden Groves con un movimiento perfecto que le permitió marcharse en solitario durante los kilómetros finales de la jornada.
Tres desenlaces y tres triunfos de etapa que hacen honor a quienes han levantado los brazos en cada uno de ellos. A falta de la lucha por una clasificación general ya sentenciada y que tenía a todos sus protagonistas con la gasolina en el tanque de reserva, han sido los grandes clasicómanos los que han animado este Tour de Francia. La ronda quedó sentenciada a su paso por los Pirineos, pero, a pesar de ello, tampoco hay que olvidar el tesón con el que Jonas Vingegaard ha afrontado las últimas semanas de competición.

Ha hecho honor a la carrera y, a pesar de que era prácticamente imposible recuperar los cuatro minutos con los que salió de la segunda semana respecto a Pogacar, no ha dejado de luchar hasta el último día. Una lucha que ahora habrá que ver si se repite en la próxima Vuelta a España.

El riojano Sergio Quintana es una joven promesa del periodismo ciclista español. Además de escribir artículos sobre ciclismo profesional para High-Cycling y ahora para Le Puncheur, se encarga de dirigir el programa de YouTube.