Nuestro top 8 del Tour

Nos hemos juntado dos de los miembros de Le Puncheur, Unai Lacalle y Asier Ramos, para hacer nuestro top 8 del Tour. Sin hablar entre nosotros, hemos hecho cada uno nuestro top por nuestra cuenta. ¡Dejadnos vuestro top 8 en comentarios!


Asier Ramos

Tour notable el vivido este año, como escribió Raúl Ánso, empezó fabuloso, luego la segunda semana estuvo bien y la tercera semana fue la hecatombe. Todo se vino abajo. A mi modo de ver, la forma de correr las primeras semanas hizo que todos llegasen justísimos a la tercera semana (Aunque Vingegaard diga que ha llegado fresco al final). Aquí voy mi ocho.

1- Tadej Pogacar. Cuatro etapas y el liderato. Tenía que estar, aunque hay que decir que en la tercera semana no se le vio como es él y dejó escapar varias victorias. Fue el Tadej Pogacar más conservador que hemos visto. Solo él sabrá si iba justo, si simplemente no quería gastar más fuerzas de las necesarias en un Tour que ya tenía ganado, o si se trataba de no hacer demasiados enemigos entre sus rivales. En cualquier caso, ha dominado la carrera de principio a fin, aun teniendo un equipo que en los puertos flojeaba respecto a Visma–Lease a Bike.

La pregunta es: ¿cuántas etapas podría haber ganado? Yo creo que al menos siete eran suyas, pero eso ya es ciclismo ficción. Para mí, el mejor ciclista de la historia. Agradecerle también la actitud en París, donde, teniendo mucho más que perder que ganar, se lió la manta a la cabeza para luchar por la victoria. Junto a Vauquelin, el único top 10 que luchó por la victoria. ¡Chapeau!


2- Thymen Arensman. Empezó el Tour con menos presión que Carlos Rodríguez, pero entiendo que en INEOS le dirían que la general era un objetivo si Carlos fallaba. Para no variar las costumbres, el neerlandés falló y enseguida se vio que la general no iba a ser lo suyo, así que su trabajo iría encaminado a ayudar a Carlos Rodríguez. Carlos Rodríguez tampoco carburaba, por lo que INEOS tuvo que buscarse la vida metiéndose en escapadas con doble objetivo: uno, meter a Carlos en el top 10; y otro, rascar alguna etapa. Ambas cosas les salieron bien hasta que Carlos se cayó y tuvo que retirarse.

Pero en la parte individual, Arensman estuvo en todos los fregados, tanto como ayuda de Carlos como luchando por etapas, y al final consiguió ganar en Pirineos y Alpes. En la primera empezó el puerto con una renta notable, que le permitió llegar y ganar. En la segunda, empezó La Plagne en el grupo de Tadej y Jonas, atacó y, a 8 km, estaba a 20″, tiempo que aguantó hasta la meta mientras la mayoría de corredores sucumbían al ritmo de Pogacar. ¿Podría cogerle Tadej? Seguramente sí, pero tengo más dudas de si Jonas hubiera podido, porque no se movió en toda la subida. Para mí, el mejor del Tour.


3- Ben Healy. –1000 en clase, +10.000.000 en carisma. Creo que no hay aficionado en la faz de la Tierra que no apoye al corredor irlandés. Es el corredor que todos queremos: duro, correoso… Le da igual el tipo de etapa y con quién vaya.

En términos subjetivos, para mí ha sido la leche su Tour. Ha estado en muchísimas escapadas, ha dado momentazos impresionantes, ha sido capaz de lo mejor y de lo peor. Pero en términos objetivos, ha ganado una etapa, ha hecho segundo en otra después de una ascensión impresionante al Ventoux y un final de infarto con Paret-Peintre.

Se puso de líder en una etapa en la que tenía muchas posibilidades de ganar, pero decidió tirar él solo hasta meta para conseguir el amarillo. Quizá podría ser menos generoso, aprovecharse más de los demás… ¿Pero le querríamos tanto? Siempre con la gente que tiene personalidad propia, y desde aquí siempre apoyaremos a gente como Healy o Lipowitz.


4- Florian Lipowitz. Es un corredor del que me estoy enamorando. No siempre escoge la mejor opción; incluso desde el equipo lo han dicho alguna vez, que corre demasiado sin pensar en las consecuencias. Pero es que yo quiero gente así.

En Le Puncheur tuvimos un debate acerca del día del Col de la Loze: si fue lógico lo que hizo o no. El debate no abarcaba si había sido lógico, porque no lo fue, pero yo personalmente aplaudo a la gente que no busca únicamente los movimientos lógicos.

Arrancó para intentar contactar con los de delante y ganar la etapa, y además sacar tiempo para la general. Arrancó desde demasiado pronto, sí, pero arrancó sin mirar atrás, a lo que saliese. Al final le salió mal, pero a mí personalmente me conquistó un poco más.

Sus declaraciones al día siguiente fueron maravillosas: que sabía que era ilógico lo que hacía, pero que, estando en su primer Tour y en el pódium, quería divertirse y probar algo diferente. Igualito que su rival por el pódium, Onley. Mis aplausos, por el pódium y por su actitud.
Lipo, aquí en el País Vasco tienes un fan irredento.


5- Mathieu Van der Poel. En Le Puncheur tenían dudas de si meterle o no por no haber llegado a París. En mi caso no hay duda: ganador de etapa, maillot amarillo por partida doble y alguna que otra exhibición que dio al palo.

A eso le sumamos los lanzamientos a Philipsen y Groves, más la lucha por el verde que quedó en coitus interruptus, y el balance es súper positivo. Esta vez sí ha merecido la pena que haya ido al Tour. Es lo que se le pide a un corredor como él.

Cierto que no ha terminado, pero bueno, creo que son detalles dentro de un rendimiento que ha sido buenísimo. Personalmente, es el Van der Poel que quiero en las grandes, como aquel Giro que hizo, solo saliendo a divertirse. Ahora solo espero que el capricho del Tour no condicione lo realmente importante: el Mundial de XCO de Crans-Montana.


6- Jonathan Milan. Buena carrera la suya: dos etapas y ha estado en algún que otro fregado para luchar el maillot verde, que finalmente se va a llevar.

De todas formas, me fastidia un poco ver a Jonathan Milan como un sprinter, porque realmente creo que es bastante más que eso. Pero bueno, tiene que estar en esta lista, como podría estar su compañero Quinn Simmons, que ha estado en muchísimas escapadas y trabajando a destajo para el italiano, pero no ganar le saca fuera del top 8.


7- Tim Wellens. Menudo corredorazo tiene Pogacar. Muchísimo trabajo para él. Junto a Narváez y Politt, de los pocos corredores que han dado la cara por su líder, porque el resto, a mi modo de ver, no han estado a la altura que la situación requería y siempre parecía que, a nivel global, estaban por detrás de Visma.

Pero el belga ha currado como el que más, y además se filtró en una escapada de muchísimo nivel en una etapa divertidísima, que finalizó de forma absolutamente magistral. Como dijo su amigo Campenaerts: «Fuera somos muy amigos, pero dentro de la carrera es la persona con la que menos quiero jugarme una victoria.» Aquí podéis leer mi crónica de ese día. Como siempre, un fenómeno el belga.


-8 Ben O’Connor. Así como el resto de posiciones las tenía claras, aquí la cosa se abría muchísimo más.
Podríamos meter a Jonas Vingegaard, que ha hecho segundo, pero a mi modo de ver ha hablado muchísimo más de lo que ha propuesto y, pese a que no ha hecho un mal Tour, yo esperaba como mínimo más valentía de la demostrada (La Madeleine nos dio las esperanzas que la Loze nos quitó).

Quinn Simmons también podría entrar, o Jonas Abrahamsen, incluso Victor Campenaerts. (A Simon Yates, pese a su victoria, le he visto muy en segundo plano, como a su hermano. Como dijeron en la redacción: los Yates trabajan para el Team Yates).

Pero he dudado entre Tim Merlier y Ben O’Connor, y al final he elegido al aussie por la calidad de su victoria. Aparte de la victoria, también ha rondado el top 10, que lo perdió en favor de Jegat.


P.D. La actitud de Jonas en la etapa de París me hace no meterle en esta lista con más razones.


Unai Lacalle

Como cada año, toca despedir el Tour y hacer balance de lo vivido en las últimas tres semanas. Una edición marcada por el dominio de Pogacar y el gran ritmo de las etapas. Como siempre, aquí está mi 8 del Tour, lo más equilibrado posible, buscando líderes, gregarios, escaladores y hombres rápidos que han destacado estas semanas.


1- Tadej Pogacar: Cuarto Tour para el esloveno, que sigue compitiendo contra la historia. Uno de los grandes. Se lleva 4 etapas, la general final y el maillot de la montaña (casi sin querer). Caníbal.

Fotos: Gutica

2- Jonas Vingegaard: No hay gran campeón sin su gran rival. Seis años en el pódium para estos dos grandes campeones. Jonas lo ha intentado con más ganas que fuerzas. No ha conseguido etapa, pero un segundo puesto en la general y en la montaña es más que merecedor para estar en esta lista. Regular.


3- Florian Lipowitz: Una de las revelaciones de la edición. De menos a más, a pesar de su juventud. Líder de futuro para Red Bull–BORA (ya veremos cómo le sienta la llegada de Remco). Sube al cajón de París y se convierte, de paso, en el maillot blanco de la edición. Joven.


4- Ben Healy: El pequeño irlandés ha sido uno de los más queridos este año. Etapa, supercombativo del Tour y noveno puesto en la general. Lo ha intentado en múltiples fugas y ha demostrado que no solo es hombre de días de inspiración: también puede ser regular. Pundonor.


5- Jonathan Milan: Tal vez no parezca un gran papel en el Tour, ya que venía con un equipo para dominar, pero dos etapas y el maillot verde son un buen bagaje para el debut del gigante italiano. Sprinter.


6- Thymen Arensman: Tras una primera semana desapercibida, se desató en su terreno. Un segundo puesto en Puy de Sancy y un gran trabajo para Carlos en Hautacam auguraban un gran estado de forma del neerlandés. Lo demostró con unas piernas increíbles en la última semana del Tour: victoria en fuga en Superbagnères y atacando desde el grupo de favoritos en La Plagne. Espectacular Arensman en un Tour en el que parecía que pasaría desapercibido. Escalador.


7- Tim Wellens: Enorme Tour del campeón belga. Gregario cuando Pogacar lo necesitó, tanto en el llano como en la montaña, y además supo meterse en fugas para rematar el día de Carcasona con un ataque marca de la casa. Gregario.


8- Quinn Simmons: Capitán América. Lo hemos visto hasta en la sopa: a todas horas, fugado, tirando del pelotón, de Milan, de la fuga… Nombrado mejor compañero de la edición en un premio que parece que lo han hecho para él. Podría haber sido también el supercombativo, pero lo que realmente se ha merecido ha sido una etapa en sus múltiples intentos de escapada. Compañero.

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