El Tour del Porvenir 2025 arrancó en Tignes con un prólogo explosivo que confirmó a Paul Seixas como gran favorito, pero pronto quedó claro que la carrera sería imprevisible. Las primeras jornadas estuvieron marcadas por oportunidades para velocistas y una gran fuga que acabo otorgando el liderato a Maxime Decomble, obligando a los equipos de la general a replantear estrategias antes de la decisiva llegada a la montaña. Con caídas importantes, etapas reinas, una crono final de infarto y la aparición de jóvenes talentos llamados a marcar época, la edición dejó espectáculo de principio a fin.
A continuación, desgranamos etapa por etapa cómo se desarrolló la carrera.
Prólogo
Empezó el Tour del Porvenir 2025 en Tignes con un prólogo cronoescalada de solo tres kilómetros que, tal y como dijimos en la previa, se jugaron los grandes favoritos a la victoria final. Y para gran favorito, la sensación de primer año Paul Seixas, que cumplió con los pronósticos y se hizo con la victoria de etapa y el primer maillot de líder, aunque de manera mucho más ajustada de lo previsto contra un excelente Lorenzo Finn, que se quedó a tan solo 70 centésimas del francés. El resto de los principales favoritos quedaron tras el austríaco Schrettl, tercero a 7”, y el ecuatoriano Mateo Ramírez, que venció a otros favoritos como Nordhagen, Widar o Pablo Torres, todos en el top 10. En el lado negativo estuvieron, sobre todo, Jakob Omrzel, como en el Giro, que perdió 29’’; o Adrià Pericas, que se dejó 33’’.
1ª etapa
Etapa ondulada pero sin grandes rampas, que cumplió los pronósticos que hicimos en la previa y, aunque dio pie a algún intento como el del mexicano José A. Prieto en la bajada o el de Paul Seixas a diez de meta, finalmente acabó en un sprint ligeramente reducido. En esa volata final, la victoria fue para el británico de EF, Noah Hobbs, uno de los grandes favoritos, que se impuso al italiano Davide Donati y al mexicano César Macías.
En cuanto a los favoritos para la general, es imprescindible señalar que Pericas cumplió aquello de que lo que mal empieza, mal acaba, y a su mal rendimiento en el prólogo sumó una caída al comienzo de la etapa que terminó en abandono por lesión en la mano, una baja importantísima para el equipo español en particular y para la carrera en general. Además, señalar que en la llegada a meta se produjo un pequeño corte en el pelotón que hizo que los jueces picaran siete segundos de pérdida a algunos corredores, entre los que estuvieron Ramírez, Widar, Torres, Tuckwell o el colombiano Rodríguez.
2ª etapa
Para la segunda etapa, preveíamos una llegada al sprint masivo, pero, debido a un comienzo de etapa con algunas cotas, la fuga fue más numerosa de lo esperado, con casi veinte corredores, entre los que se encontraba gente con cierto peligro para la clasificación general, como el francés Maxime Decomble (el mejor clasificado en la general), el danés Simon Dalby (sexto en la general del año pasado), el italiano Turconi (quinto del Girino gracias a otra fuga) o el polaco Filip Gruszcynski. La distancia de la escapada empezó a hacerse más peligrosa y eso hizo que incluso equipos con representación en la misma, como Italia, Bélgica o Francia, acabaran trabajando para reducir la distancia, que en meta acabó siendo de dos minutos y medio.
La victoria de etapa fue en el sprint de grupo para el británico Elliot Rowe, seguido de Leidert y Kess, mientras el español Hugo Aznar hacía séptimo. En la general, Decomble se ponía líder, seguido de Dalby a 6’’ y con 2’02’’ de ventaja sobre su compatriota Seixas, una diferencia a priori no peligrosa para la victoria final, pero sí suficiente para que alguno pudiera pelear por puestos de honor e inquietar a los aspirantes a podio o top 5.
3ª etapa
Otro día más, preveíamos llegada masiva entre todo el pelotón, y eso parecía cuando ninguna fuga había fructificado en los primeros cien kilómetros de etapa. En ese momento se fugaron cuatro corredores: Donzé (Suiza), Valjavec (Eslovenia), Kessler (EE. UU.) y Bévort (Dinamarca). Sin embargo, la ventaja no parecía del todo decisiva, puesto que no llegó a superar los dos minutos de renta. Así las cosas, a 27 kilómetros de meta, Carl-Frederik Bévort lanzó un ataque y se marchó en solitario hacia meta. El danés fue abriendo hueco con sus excompañeros de escapada, al mismo tiempo que el pelotón reducía distancias con todos ellos.
A 16 kilómetros de meta fueron cazados por el pelotón todos los integrantes de la fuga, menos Bévort, que conservaba todavía un minuto a 8 kilómetros de meta y empezaba a ver posible la victoria de etapa. En los últimos cinco kilómetros, el cansancio empezó a hacer mella en el fugado, lo que, sumado a los ataques en el gran grupo, hizo que la ventaja se redujera peligrosamente, pero finalmente el corredor de Uno X consiguió llegar a la meta en solitario con doce segundos sobre los sprinters, logrando una meritoria victoria de etapa que demostró su gran fortaleza como rodador.
En el sprint del pelotón, Noah Hobbs volvió a ser el más fuerte, consiguiendo el segundo puesto en la etapa y situándose como líder de la clasificación por puntos, seguido del irlandés Seth Dunwoody. En la general no hubo ningún cambio en los lugares relevantes.
4ª etapa
La cuarta etapa parecía nuevamente destinada al sprint, pero, después de las sorpresas de etapas anteriores, ya nadie podía dar nada por seguro. Esto mismo debieron pensar las selecciones de los velocistas, puesto que no llegaron a permitir que ninguna de las fugas que se intentaron durante la jornada llegara a consolidarse y tomar una ventaja relevante. Así, a pesar de los intentos franceses con Loulerge y L’Hôte, españoles con diversos corredores, irlandeses con Meehan, australianos con Marriage o belgas con Eeman, e incluso el propio Jarno Widar en la única cota, el equipo británico, ayudado por el luxemburgués y el noruego, consiguió mantener a todo el mundo bajo control y hacer que se llegara todos juntos al último kilómetro, donde el mexicano César Macías intentó sorprender con un ataque por sorpresa que no logró su objetivo por poco.
Al final, victoria para Mathieu Kockelmann (Luxemburgo) por delante del mencionado Macías y el esloveno Anze Ravbar. La general se mantuvo nuevamente sin cambios, por lo que el francés Decomble llegaba a la montaña con más de dos minutos sobre los favoritos y la incógnita de si sería suficiente para aspirar a algo.
5ª Etapa
Después de varias jornadas para corredores rápidos, llegábamos a los Alpes, y los corredores se enfrentaban a 121 kilómetros con 3900 metros positivos, una verdadera etapa reina. Apenas se dejaba ir a una fuga inicial de 8 corredores, donde Patryk Goszczurny se llevaba la montaña en el Col des Saisies. La selección española lanzaba la carrera de cara al Cormet de Roselend, buscando dinamitar la carrera para los intereses de Pablo Torres.
Las ausencias de Adrià Pericas y Alberto Fernández habían dejado al equipo en apenas 4 unidades, lo que limitaba las capacidades de la selección, que conseguía dejar el grupo en 30 unidades, permitiendo que Bélgica entrase a colaborar en la última parte de la subida. Y fue a algo menos de 1 kilómetro cuando Pablo Torres lanzaba un ataque que era secundado inmediatamente por Paul Seixas, que, en cuanto empezaba el descenso, se iba en solitario con una facilidad pasmosa, mostrando su experiencia en el ciclocross.
En el valle previo a la subida final a Tignes, se reagrupaba el pelotón en alrededor de 50 unidades. Aprovechando el parón, se adelantaba Robin Donzé (Suiza); extraño que no se le uniese ningún corredor más pudiendo anticiparse al movimiento de los grandes favoritos, a los que no iban a poder seguir cuando arrancasen. Bélgica ponía ritmo desde el inicio de la subida con 3 corredores ayudando a su líder Jarno Widar; destacar la actuación de Jasper Schoofs, con un relevo de más de 10 kilómetros, y que además había ido en la primera escapada del día.
Los fuegos artificiales se retrasaban en la larga subida. No fue hasta que el propio líder, Maxime Decomble, decidía lanzar a Seixas para intentar la exhibición. El francés lanzaba un ataque durísimo que solo podía seguir Widar, que durante algún momento parecía ir al límite. Sin embargo, tras un par de kilómetros, el francés se paraba viendo que no era capaz de dejar al belga, permitiendo entrar a Lorenzo Finn (Italia) y a un sorprendente Mateo Ramírez (Ecuador), que se traía consigo a Jorgen Nordhagen (Noruega) y Jakob Omrzel (Eslovenia).
Por detrás venían Pablo Torres y Peter Oxenberg (Dinamarca) por delante del grupo del líder, que conseguía mantener una diferencia de alrededor de 30 segundos con cabeza de carrera debido al continuo arranca-para, donde veíamos a un Mateo Ramírez fortísimo que solo era conseguido secar por Seixas, mientras que Omrzel penaba en cada arrancada. Finalmente, Jarno Widar lanzaba su tradicional ataque a 1 km que solo podía seguir en primera instancia Seixas, pero finalmente el francés también cedía.
El belga se llevaba la etapa reina, con 5 segundos sobre Seixas, Nordhagen y Ramírez, mientras que Decomble mantenía el liderato perdiendo 1 minuto 16 segundos de la renta de más de 2 minutos que tenía sobre su compañero Paul Seixas.
6ª Etapa
1º Sector
Tras la larga y “agradable” neutralizada de 34 kilómetros, con 5 grados a las 8 de la mañana, los corredores daban comienzo al primer sector del último día del Tour del Porvenir. La etapa no tenía cobertura televisiva; aun así, conocemos algunos detalles del transcurso de la misma. Nada más dar la salida, España se ponía a tope para que Torres intentase un “todo o nada”, y era a mitad de San Carlo cuando el madrileño arrancaba solo seguido por Ramírez; sin embargo, eran neutralizados por los mismos protagonistas que el día anterior, salvo Omrzel, que petaba a mitad de subida, y un sorprendente Max Bock (Alemania), que aguantaba el paso de los grandes favoritos.
Torres volvía a intentarlo en los últimos metros y se tiraba para abajo con unos metros, y de nuevo Seixas le cazaba en el descenso, consiguiendo una diferencia de 15 segundos sobre el resto de los favoritos. Seixas decidía defender las opciones de su compañero y no colaboraba, impidiendo que el corte fuese a ningún lado. Si en San Carlo, con su exigente porcentaje, no se había producido ningún corte, en el Saint-Bernard era previsible que tampoco, lo que, con el paso de los kilómetros, aumentaba las posibilidades de que Decomble mantuviese el amarillo.
Con la llegada del grupo al final en La Rosière, todo parecía indicar que Widar se volvería a llevar la victoria de etapa, y el belga no fallaba y volvía a demostrar su tremendo punch, metiéndole 5 segundos a Seixas y 8 a Finn.
Tengo especial curiosidad por ver a este chaval en algún final contra corredores como Del Toro o Nys, porque lo que ha mostrado Seixas hasta ahora en profesionales es que tiene una punta de velocidad notable, y estamos viendo que Widar le está destrozando en estos finales. Aunque este no sea el Seixas del Dauphiné, es bastante recalcable.
2º Sector
Tras la dura etapa de la mañana, la clasificación general final se decidiría en esta cronoescalada de alrededor de media hora. Maxime Decomble tenía una escasa diferencia de 29 segundos sobre Seixas y 36 sobre Widar. Viendo la prestación de Seixas en el prólogo y en las cronos de esta temporada, podemos decir que en este tipo de “test” es un “elegido”, y todo parecía indicar que se llevaría la etapa.
Jorgen Nordhagen marcaba un tiempazo faltando por llegar los dos franceses, pues Paul Seixas bajaba su tiempo en 28 segundos, subiendo a prácticamente 26 km/h en un 6,7%, una subida de escándalo que le servía para ganar el Tour del Porvenir, mientras que Decomble acababa la crono a 1 minuto 49 segundos, perdiendo el pódium, que ocupaban Jarno Widar y Jorgen Nordhagen.
Conclusión
La realidad es que estamos ante una generación que puede marcar una época en el ciclismo, con la camada de corredores del 2006 sumados a los dos del 2005, Widar y Nordhagen. Porque, aunque Seixas esté a un nivel algo inferior al que mostró en el Critérium de Dauphiné, estamos hablando de que ha habido 4 o 5 corredores a un nivel cercano al suyo en la alta montaña.
De estos corredores, quiero destacar a Mateo Ramírez, corredor que empezó corriendo en el High-Level, equipo amateur español, y cuyo rendimiento en el nacional de Ecuador le brindó una oportunidad en el UAE Gen-Z; desde entonces no ha parado de crecer. También destacar a Noah Hobbs, que pinta que va a ser un grandísimo sprinter, y a Jan Huber, corredor amateur suizo que ha finalizado duodécimo en la general.
Artículo realizado conjuntamente por Diego Martínez y Sergio M. Figueroa

Pluriempleado como tantos, sergiokman en X y walter en los juegos. Apasionado del ciclismo desde que mi padre me llevó a ver la crono final de la Vuelta allá por el 92, es en tiempos recientes cuando me he involucrado en proyectos como la co-organización del juego GrandesminiVueltas desde 2021 hasta hoy, y ahora me lanzo a colaborar dando la turra con textos sobre mi gran pasión.








