Por ir al grano desde el minuto cero, el titular es bastante más descriptivo de lo que parece: Vingegaard quiere sacar billete con destino Bulgaria para tomar la salida en el Giro de Italia 2026 el próximo mes de mayo. En cambio, el Visma, su equipo, prefiere guardar el dinero del viaje del danés para julio con destino Barcelona. Ambos son conscientes de que será complicado batir a un Tadej Pogacar absolutamente desatado en los últimos tiempos, pero a tenor de declaraciones y noticias parecen querer afrontarlo de maneras distintas.
El ciclista es sabedor de que ganar al esloveno es casi imposible, incluso en igualdad de condiciones. Por tanto, mejor afrontar el reto sin presión, con la temporada medianamente hecha y con la posibilidad de apuntarse a la defensa de su título en la Vuelta a España. La táctica, por tanto, es no hipotecar la temporada a un incierto duelo ante el considerado por todos mejor ciclista del momento, sino completar palmarés, ganar las tres grandes vueltas antes que él y así conseguir su parcela de protagonismo y éxito.
La mente de Visma, al igual que la de muchas otras escuadras, gira en torno al Tour de Francia. El patrocinador quiere brillar con todo el esplendor posible en el mejor escaparate, no es un deseo nuevo ni los únicos en perseguirlo. Por ello, prefiere reservar las piernas de Vingegaard para que estén en plenas condiciones de cara a pelear de tú a tú con su archienemigo, táctica a la que ha recurrido a lo largo de las últimas temporadas y que le ha arrojado más derrotas (3) que victorias (2). Wout Van Aert también reducirá fechas en el calendario para afrontar la cita de julio a tope de garantías.

Se ha llegado a hablar de prima por participar en el Giro, un clásico en la corsa rosa. Para conocer cuántos ceros se habrán añadido a la voluntad, habrá que esperar. Primero tendrá que haber acuerdo y más tarde anuncio del programa del ciclista. En Italia no debería tener rival. El recorrido le favorece (¿cuál no?) y es evidente que tiene muchas papeletas de acumular el desgaste justo para afrontar un mes después el gran objetivo de la temporada. ¿Puede considerarse tirar la toalla antes de tiempo? Sí, sin duda.
Pero seamos realistas: Jonas tiene muy difícil batir a un ciclista cuyo equipo se ha quedado a milímetros de las cien victorias. Quimeras e imposibles aparte, será bonito ver a un ciclista de esta talla medirse con las siempre imponentes montañas transalpinas.
Una foto inédita que le hace falta, que tienen la gran mayoría de escaladores que pasan a la leyenda. Él lo sabe, al final el viaje de un ciclista de tres semanas es completar el triplete soñado y, tras haberse impuesto en Tour y Vuelta, tan solo le resta el ‘quesito rosa’. Visma, por cierto, lo conquistó con Simon Yates en 2025, así que probablemente luciría el dorsal nº1 en carrera.
Ni que decir tiene que al Giro le vendría de perlas, pues el danés le daría a su startlist un plus y gran cantidad de atención mediática. Pronto saldremos de dudas, pues los stages de pretemporada empiezan a ser la actualidad del ciclismo en ausencia de fechas de competición. Ahí los planes se trazan, y seguro que se aclara este curioso triángulo.

Nacido en Madrid el 2 de abril de 1986, Jorge Matesanz ha pasado por ser fundador y director de proyectos como Revista Desde la Cuneta, Tourmalet Magazine o High Cycling, además de colaborar en otros proyectos como Palco Deportivo, Plataforma Recorridos Ciclistas o Con el Plato Pequeño. Tras más de 15 años dentro del mundo del ciclismo, llega el momento de fundar Le Puncheur junto a Sergio Yustos y seguir acercando artículos de opinión, casi siempre sobre ciclismo profesional.