No me apetece demasiado escribir sobre el Giro de Italia 2026. O, al menos, no sobre el Giro en sí mismo. Durante tres semanas hemos hablado de etapas, estrategias, favoritos, decepciones y clasificaciones generales. En los próximos días seguirán apareciendo análisis de todo tipo y seguramente muchos de ellos serán interesantes. Pero cuando terminó la carrera, la reflexión que me vino a la cabeza iba por otro camino.
Porque más allá de quién haya ganado o perdido la carrera, Jonas Vingegaard acaba de conseguir algo que muy pocos ciclistas han logrado a lo largo de la historia. Con su victoria en Italia ya puede decir que ha ganado las tres Grandes Vueltas. Puede parecer un dato más dentro de un palmarés extraordinario, pero en realidad es uno de esos logros que ayudan a poner una carrera deportiva en perspectiva.
La lista de corredores que han ganado Giro, Tour y Vuelta es sorprendentemente reducida. Jacques Anquetil fue el primero en conseguirlo. Después llegaron Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome. Durante años se mantuvo en siete nombres. Ahora son ocho.
Lo interesante de este club es que no necesariamente reúne a los corredores con más Grandes Vueltas ni a los más dominadores de cada generación. Lo que representa es algo distinto. Ganar las tres carreras exige mantenerse durante muchos años al máximo nivel, adaptarse a recorridos diferentes y encontrar el momento adecuado para perseguir objetivos que, en ocasiones, ni siquiera encajan en la planificación habitual de un corredor.
Por eso encontramos ausencias tan llamativas. Miguel Indurain ganó siete Grandes Vueltas, cinco de ellas Tours de Francia consecutivos, pero nunca pudo conquistar la Vuelta. Fausto Coppi tampoco completó la colección. La historia del ciclismo está llena de campeones que construyeron palmarés extraordinarios sin llegar a reunir las tres.
Y precisamente por eso me resulta tan interesante que el nuevo integrante del grupo sea Vingegaard.
Si nos remontamos unos años atrás, creo que la mayoría habríamos señalado a Tadej Pogačar como el candidato más probable para alcanzar esta meta. No porque Vingegaard no tuviera nivel para ello, sino porque el esloveno parecía capaz de ganar cualquier carrera que se propusiera. Monumentos, Tours, Giros, Mundiales o clásicas de una semana. Su versatilidad era tan extraordinaria que parecía lógico pensar que sería él quien completaría antes la trilogía.
Sin embargo, el ciclismo no siempre sigue el camino más previsible. Mientras Pogačar acumulaba victorias en todos los terrenos, Vingegaard fue construyendo su palmarés de una forma mucho más específica. Primero llegaron los Tours de Francia de 2022 y 2023, después la Vuelta a España y ahora el Giro de Italia. Sin hacer demasiado ruido fuera de las Grandes Vueltas, ha terminado alcanzando una meta que muchos asociaban antes a su gran rival.
No creo que esto convierta automáticamente a Vingegaard en mejor corredor que Pogačar. Tampoco creo que aporte una respuesta definitiva a un debate que probablemente nunca tendrá una conclusión clara. Ambos están construyendo carreras extraordinarias y cada uno lo está haciendo a su manera. Pero sí añade un elemento interesante a una rivalidad que ya era una de las más atractivas que ha vivido el ciclismo en mucho tiempo.
Porque durante años la sensación era que Vingegaard perseguía a Pogačar en términos de legado. El esloveno ganaba más carreras, en más escenarios y con una regularidad difícil de igualar. Ahora, sin embargo, hay una pequeña parcela de la historia del ciclismo en la que el danés ha llegado primero. Puede parecer un detalle menor, pero no lo es cuando hablamos de una lista en la que aparecen nombres como Merckx, Hinault, Contador o Froome.
Quizá por eso, más que pensar en lo que ha ocurrido durante las últimas tres semanas, me apetece pensar en lo que viene a continuación. Porque dentro de poco volveremos a tener a ambos frente a frente en el Tour de Francia. Y llegaremos allí con una narrativa ligeramente diferente a la que teníamos hace un mes. Pogačar seguirá siendo para muchos el mejor corredor del mundo, pero Vingegaard llegará después de haber añadido a su palmarés un logro que solo habían conseguido siete hombres antes que él.
No está nada mal para un corredor que, hace no tanto tiempo, parecía destinado a ser únicamente el gran rival de Pogačar.

Nacido en Valladolid un 19 de Septiembre de 1994, Sergio Yustos Fernández, apasionado de las dos ruedas y triatleta en sus tiempos libres, comenzó su andadura en Zona Matxin allá por 2012. Poco tardo en crear un proyecto como Road & Mud que estuvo dirigiendo entre 2013 y 2018. Después de unos años escribiendo previas y análisis de carrera en sus redes personales, ahora lidera este proyecto. Lo podéis escuchar también en el conocido podcast de El Maillot.