El Tour de France ha concluido, con la quinta victoria de Tadej Pogacar, confirmando una vez más los pronósticos. No obstante, los restantes puestos del podio seguían en disputa una vez que Jonas Vingegaard abandonara en la etapa 15, y cuyo lugar (en el papel) fue cubierto por Remco Evenepoel, quien certificó el puesto de plata tras una gran tercera semana (siendo el único que le descontó tiempo a Pogacar, sin contar los fugados). El tercer cajón del podio fue para Isaac del Toro, quien tuvo como gregario de lujo nada más y nada menos que al flamante monarca.
En cuanto al análisis del Tour, hay para todos los gustos, pero ciertamente uno de los temas de los que más se habla es el de seleccionar a los mejores corredores o los mejores ocho. Hay nombres que no admiten discusión alguna, como los mencionados Tadej Pogacar y Remco Evenepoel, el ecuatoriano Richard Carapaz (dos etapas, montaña y premio al más combativo), el ex campeón mundial Mads Pedersen (maillot verde, una etapa y el mejor votado por el público en el premio de la combatividad).
Otros nombres que bien pueden completar este octeto se barajan entre: Isaac del Toro, Paul Seixas, Mathieu Van der Poel, Tim Merlier, Jasper Philipsen, Mauro Schmid, Lenny Martinez, Mathias Skjelmose, Olav Kooij, Valentin Paret-Peintre y Quinn Simmons. Los dos últimos, más por el derroche y esfuerzo que por resultados, pero probablemente no haya más nombres que considerar y, si he olvidado alguno, es precisamente porque no ha tenido la relevancia necesaria.
Dicho esto, surge la pregunta: ¿cómo completamos el ocho? Si bien todas las opiniones son respetables, incluso hemos coincidido con la mayoría de nombres con varios compañeros de Le Puncheur tras bastidores, ciertamente aquí abordaré una perspectiva distinta, luego de lo cual haré los ajustes necesarios para delinear a quienes considero los ocho mejores de este Tour de France.

Precisamente, la tabla anterior muestra los puntos UCI obtenidos por los corredores durante el Tour de France, incluyendo tanto los obtenidos en las etapas como en la clasificación general, y notamos que todos los nombres mencionados en el párrafo anterior están ahí. Si seleccionamos los primeros ocho, tendríamos, con base en los números fríos, que el mejor equipo sería, en ese orden: Pogacar, Evenepoel, Del Toro, Seixas, Carapaz, Martinez, Skjelmose y Philipsen. No obstante, la pregunta que surge es si realmente hace justicia a lo que hicieron durante la carrera o si realmente sus actuaciones fueron destacadas o estuvieron por debajo de las expectativas. Para poner en contexto lo anterior, es muy probable que nadie de los entendidos del ciclismo coincida al 100 % con estos ocho, pero los números son números y este listado es tan válido como cualquier otro.
Entonces, la pregunta que hay que plantearse es: del listado de ocho del párrafo anterior, habrá que hacer un simple juego de intercambio (recordando el listado de 15 previamente mencionado y del cual probablemente nadie se atreva a dar un nombre distinto a estos), sacando a uno de estos ocho y poniendo a su reemplazo, con cualquier argumentación lógica que se estime conveniente.
Si bien cada uno puede hacer este ejercicio en casa, aquí plantearé el mío, empezando por el hecho de que los primeros cinco nombres no tienen discusión alguna:
Los tres puestos del podio.
Paul Seixas: Aunque fue cuarto en la general, este es uno de los casos en los que quiso y no pudo; sin embargo, no hay nada que reprocharle a este chaval de 19 años.
Richard Carapaz: No caben palabras para elogiar lo hecho por el ecuatoriano aquí, honrando la carrera como pocos y siendo, a mi juicio, el mejor corredor del Tour detrás de Pogacar y Evenepoel.
Como vemos, los cinco primeros nombres coinciden al 100 % con los cinco que más puntos UCI han obtenido, y probablemente un gran porcentaje tenga la misma apreciación, sin necesariamente haber visto la tabla. Ahora, el reto está en escoger a los otros tres y, para continuar con mi ejercicio, he decidido no considerar a los que están en los puestos 6, 7 y 8 (Martinez, Skjelmose y Philipsen) y poner a otros tres que considero que han sido más relevantes en esta carrera:
Salen:
Lenny Martinez: Si bien ha logrado un honroso quinto lugar, mayormente no trascendió en la carrera, solo aguantó y, por su falta de colaboración con Carapaz y Kuss en el primer ascenso a Alpe d’Huez, perdió una oportunidad de oro de lograr su victoria de etapa, que además lo hubiera acercado al cuarto puesto en la general. Esa falta de ambición es clave para que salga de este listado particular.
Mathias Skjelmose: Un sexto lugar en la general no es poca cosa, pero, vistas las circunstancias, se lo vio (a él y a Ayuso) con falta de ambición, sin aprovechar los problemas que tuvieron Bora y UAE en la segunda semana. Esto, sin contar las probables (no comprobadas, pero bastante notorias en la carretera) disputas internas respecto al liderazgo del equipo.
Jasper Philipsen: Probablemente el nombre más difícil de sacar, considerando que ganó una etapa e hizo top 3 en otras tres (incluyendo la de París, en la que decidió aflojar el pedal) y fue segundo en la lucha por el maillot verde. Sin embargo, este es uno de los casos en los que se esperaba un poco más de él en cuanto a resultados (era el favorito para la verde en la previa).
Entran:
Mads Pedersen: Ganador de etapa y de la verde, y aunque los puntos UCI no le hacen justicia para estar entre los ocho, sí bastó para estar en el top 10. Sin embargo, lo importante aquí es la forma en cómo batalló para vestirse de verde en París, jugando íntegramente sus posibilidades en los sprints intermedios vía escapada y con un equipo totalmente dedicado a ese fin. Fue por un objetivo y lo consiguió, así de simple.
Mathieu Van der Poel: Ganó dos etapas y ayudó a Philipsen a ganar la suya en Voiron. En cuanto a resultados, evidentemente su compañero sumó más puntos, pero la victoria agónica en París es de esas que suman doble, por todo lo que representa. Otro corredor que fue por un objetivo claro y lo consiguió.
Mauro Schmid: Ganador de etapa y segundo en otras dos. Si bien pasó desapercibido en las primeras dos semanas (y quizás por este detalle sea el nombre más debatible aquí), al igual que Pedersen y Van der Poel, fue otro que luchó y logró su cometido en esta carrera.
En definitiva, si bien los puntos UCI no son un indicador exacto para definir quiénes fueron los mejores en una carrera dada, sí dan un termómetro al respecto, considerando que, en el caso particular de este servidor, cinco (o quizás seis, si no sacamos a Jasper) coinciden plenamente con la lógica del resultado. Sin embargo, en el ciclismo también se suele (y se debe) valorar la actitud, la combatividad y el cumplimiento de objetivos al momento de escoger a los mejores, sumado al hecho de que (como en cualquier otro galardón que se otorga) deben terminar la carrera sí o sí, motivo por el cual el nombre de Tim Merlier no fue objeto de consideración aquí.

Ricardo Rendón escribe desde Ecuador, desde donde transmite análisis sosegados, visiones del ciclismo muy interesantes. Es, además, el gran motor del recuento de puntos UCI, de tanta actualidad para los equipos World Tour y Pro Teams. Una pieza clave del proyecto Le Puncheur que hereda de High-Cycling.