Para mí, el 8M es ciclismo

Esto es el 8M para mí. Conozco a muchas mujeres que montan en bicicleta gracias al programa Women In Bike, como yo. Y me pregunto hoy, día 8 de marzo, por qué nos gusta tanto este deporte. Meditando sobre ello, salen bastantes motivos. Hay mujeres a los que les gusta la bicicleta para descubrir nuevos lugares, salir de viaje, perderse y encontrarse en sitios que contrastan con su vida diaria. Eso hace que te sientas libre. También socializar es un buen motivo. Conocer a otras mujeres con quien compartes el ciclismo como nexo. Gente saludable que sale por las mañanas a practicar este deporte. Una manera de socializar con otras mujeres en tu misma situación, con o sin hijos, con más o con menos responsabilidades, pero que tienen en común contigo el moverse por su salud.

Tener una actividad lúdica y deportiva al mismo tiempo. También por sentirse mejor consigo mismas, para superarse. Ahí es donde pueden empatizar más conmigo. ¿Por qué? Yo empecé no hace tanto con la bicicleta, como habré comentado alguna ocasión, y me superaba cada vez que salía sola. Y me gustaba que las personas (mujeres o no) que salían conmigo se superasen conmigo. Lo veía como un reto. Esa superación ha ido poco a poco subiendo, y progresivamente he ido mejorando mi capacidad de sufrimiento, siempre orientada a poder mejorar y así superarme. Es una manera de gustarte la bici, y empatizo con todas aquellas que compiten, que no teniendo a veces ganas de salir, seguimos ahí, ‘pico y pala’ con nuestros entrenos, siendo meticulosas para conseguir nuestra mejor versión.

Con esto quiero decir que cada una tiene un motivo para vestirse de ciclista. Cada una se encuentra con una sensación para encantarse luciendo esa ropa. Para mirarse al espejo con esa mentalidad de darlo todo, de disfrutarlo. Desde mi punto de vista, el ciclismo ha enseñado a la mujer a cuidarse, a respetarse y a querernos. Algunas hemos cambiado la estereotípica clásica quedada de cafetería para charlar por quedar sobre el sillín para rodar juntas, pedalear juntas y sufrir juntas. Disfrutar juntas. El ciclismo nos enriquece como personas y en cierta medida nos empodera. El ciclismo, que parece más un deporte individual, suma más en conjunto y en nosotras llega más allá del yo.

Con esto de superarse, observo que en el ciclismo de competición, que es el que estoy, las chicas están cada vez más fuertes, cada vez son mejores. Y poco a poco se están visualizando más, que es muy necesario. Hasta hace poco los medios de comunicación no retransmitían las carreras. Ahora con la Strade Bianche y otras carreras se está viendo la evolución. Cada vez hay más sponsors que se fijan en las chicas y todo eso va sumando para dar a las mujeres del ciclismo a conocer.

Me siento afortunada en ese aspecto. Aunque aún falta mucho por hacer y por ver. Que se valore más en las noticias diarias de informativos quizá es algo que se pueda mejorar. Si ya hay problemas para ver un apartado de ciclismo en esos programas, imaginemos la poca relevancia que tiene el femenino. Algo que invita también a la reflexión y a sacar conclusiones.