Una contra todas, todas contra una.

Tácticas de carrera en el Women’s World Tour post van Vleuten.

Llevamos tres meses de la temporada de ciclismo en carretera y seguimos hablando del impacto que ha supuesto supuesto el adiós de Annemiek van Vleuten, del cambio de contrapesos, de la reestructuración de fuerzas y de las nuevas luchas de poder a poder en el pelotón femenino.

Las puertas del olimpo ciclista se abren con OHN

Lo vimos en el comienzo de la temporada en Gante. Nanay le decía Vos a Kopecky ante la petición de colaborar tras el demarraje de la segunda en el Kapelmuur. Como antes había hecho la neerlandesa con su compatriota Vollering a casi 30 kilómetros de meta en los instantes previos al Vossenholl, cuando las SD Worx remaban a contracorriente tras haber parecido perder el control y la cara a la carrera.

Lidl-Trek se presentaba con casi toda su nómina de posibles candidatas para una clásica como la Omloop Het Nieuwsblad (OHN) – si acaso faltó van Dijk que aún estaba regresando a la carretera tras ser madre – y no defraudó.

A algo más de 35 kilómetros para meta y tras una caída en la mitad del pelotón, que por entonces perseguía a la escapada de la jornada, la campionessa italiana Elisa Longo Borghini atacaba, respondía al movimiento previo de Anouska Koster y se marchaba a por las fugadas.

Vollering reaccionaba en un instante posterior, tiraba y cuando estaba a menos de una centena de metros de Longo Borghini buscaba colaboración. ¿Debería haber seguido Vollering tirando para cerrar el hueco con la italiana tras la negativa de Vos y de las demás a colaborar?

Tras un momento de impás cogía entonces la luxemburguesa Majerus la cabeza y tiraba del grupo cuando Longo Borghini gozaba de quince segundos de ventaja, mientras la italiana iba paso a paso dando caza a las supervivientes de la fuga del día.

Cechini daba relevo a su compañera y tomaba las riendas de la persecución tras alcanzar el grupo perseguidor, que se había cortado con las caídas antes y después del Haaghoek, al pelotón principal.

Un reagrupamiento que era sinónimo de que el ritmo de Majerus no era suficiente para dar caza a la italiana de Lidl-Trek y que al buscar colaboración y no encontrarla en un primer momento, no quisieron o no pudieron cerrar el hueco y decidieron o prefirieron escurrir el bulto y terminar por rizar el rizo un poco más.

Longo Borghini a lo McFly, secuela de Regreso al futuro

En Berendries el arcoíris pasó a moverse en primera persona para intentar volver a controlar la carrera. Después haría lo propio su compañera Vollering, con Vos a su rueda, para coronar el Berendries a apenas cinco segundos de Elisa Longo Borghini.

Tras un primer momento de entendimiento Vos dejó el peso de la persecución en su compatriota y en el conjunto SD Worx, que era el conjunto más numeroso en el grupo perseguidor de Longo Borghini.

Piano, piano, si va lontano volvía gritar a los cuatro vientos la campionessa italiana mientras iba cazando y dejando atrás a cada una de las integrantes de la principal fuga de la jornada. Nos volvía a recordar por un momento su machada en tierras belgas. Cuando apenas tenía 23 años y por aun no haber llegado a la plenitud, por osadía o simplemente porque creía firmemente en sí misma, la italiana demarraba en el Kruisberg a más de 30 kilómetros de la línea de meta de la Ronde van Vlaanderen para alzarse con la victoria.

No fue una pintada de cara como la que recibió el equipo  Wiggle-High5 en la Ronde van Drenthe en 2016, pero la sangre corrió y a punto estuvo de llegar al río. Hubo algunas pinceladas o trazas de pigmento que nos lo recordaron.

Tras perder el control, como reconocerían y dirían públicamente en SD Worx antes y después de la disputa de Strade Bianche, o al menos la cara a la carrera, les tocó bregar y montar una rueda de relevos de ensueño: Vollering, Wiebes y Kopecky. Si alguien lo hubiera soñado a buen seguro que habría sido al ataque y no a la defensiva.

Relevos hasta Geraardsbergen dónde Kopecky buscó la solución con un demarraje en las faldas del Kapelmuur con el que terminó por dar caza a Elisa Longo Borghini, aunque fracasó en su propósito de marcharse en solitario.

Marianne Vos (Visma Lease a Bike) se reencontró con la victoria en Bélgica
Sprint Cycling Agency

El particular pleito que mantienen Vos y Kopecky comenzó aquí

Fue la neerlandesa Marianne Vos, erigida en su némesis esta temporada, la que pudo aguantar en primera persona la aceleración de la belga en el Kapelmuur (y la que haría lo propio en el Bosberg) y con ello posibilitar que se enganchase la recién cazada Longo Borghini y su compañera van Anrooij.

En los restantes 16 kilómetros vimos un duelo de poderes. Una lucha como equipo por parte de las ciclistas de Lidl-Trek, que intentaron tirar, atacar y contraatacar y que también vieron en tercera persona, y de forma privilegiada, una lucha dialéctica y de pedales entre Vos y Kopecky, una lucha que además ha marcado en gran medida el desarrollo de tácticas en esta temporada de clásicas.

Kopecky mordió el polvo en Ninove. Fue la ciclista del Visma Lease a Bike quien se impuso y logró alzar los brazos, en su debut, en una de las pocas carreras que faltaban en su palmarés. Kopecky lo apuntó en su libreta, aunque no sería el último renglón de su Moleskine.

Omloop fue hace solo seis semanas y unos días, pero pasaron tantas cosas y fue tan determinante para lo que estaba por llegar, que resulta difícil describir lo que ha pasado en el comienzo de esta temporada y lo que puede pasar sin hacer una introducción en detalle de algunos de los momentos de la prueba.

La siguiente entrega de este particular duelo la tuvimos en Dwaars door Vlaanderen. A juzgar por su comportamiento en carrera, en Flandes Kopecky parecía convencida de que en un sprint con Vos tenía las de perder. Ni siquiera pudimos verlo. Se le escapó el caballo ganador a la campeona del mundo cuando la neerlandesa respondió a un ataque de su compañera van Anrooij.

Casualidades de la vida, cada carrera que Vos aun no tenía en su palmares era un nuevo duelo entre ellas dos y un nuevo trofeo a la colección de la mujer de las 250 victorias.

Segunda entrega de la contienda táctica en los parajes toscanos

Strade fue en parte otra historia. Cambiábamos entonces de tipo de terreno y ascensiones. Calizas en vez de adoquines. Caminos pedregosos en vez de antiguas carreteras adoquinadas. Pero SD Worx también se encontró con la misma negativa a relevar en algunos momentos.

La táctica que aplicaban en 2023 con van Vleuten la estaban viviendo en parte en 2024 en sus carnes. Todas contra van Vleuten y no relevarla aun a costa de arriesgarse a perder una posible situación favorable. Ser la referencia no sale barato. No todo es brillibrilli y glitter.

No tuvieron la carrera fuera de control o al menos no perdieron la cara a la misma, contaron con Bredewold en fuga. Fisher-Black se puso al comando del grupo de favoritas y se repitió la pintura. Su movimiento de codo no logró colaboración y siguió tirando del grupo antes de que llegaran los primeros fuegos artificiales.

Cuando Niamh Fisher-Black cedió, sí que tiraron otros equipos, principalmente Lidl-Trek, pero nunca hubo colaboración directa con SD Worx para dar caza a las remanentes de la fuga del día.

La suerte es como el Tour de Francia

Un día te encuentras urdiendo los planes del siguiente fin de semana, citando los clichés y sabidurías manidas de que la temporada ciclista europea comienza en Gante con la Omloop Het Nieuwsblad y que la primavera comienza en realidad con esta prueba en febrero y no en el mes de marzo con el equinoccio, y de pronto, cuando cierras los ojos y pestañeas te das cuenta que la Paris-Roubaix ya ha pasado y apenas quedan los últimos coletazos de la primavera con las clásicas “ardeneras”.

Aunque entonces no éramos conscientes de ello, esas dos primeras clásicas del World Tour nos habían dado las claves de lo que depararía el UCI Women’s World Tour a nivel de tácticas el mes y medio siguiente… Ni contigo ni sin mi.

La táctica para frenar a SD Worx parecía entonces clara

El juego de Lidl-Trek y demás equipos de (casi) todas contra (casi) unas hizo a las corredoras del SD Worx sentirse vulnerables. De las declaraciones previas y posteriores a la segunda clásica del WWT podemos obtener varias lecturas.

La primera, que en la primera clásica estuvieron a punto de naufragar, perdieron el control (como han repetido públicamente) y dependieron de las pinceladas de genialidad de sus tres mejores artistas. No vencieron ni convencieron en la derrota, como sí hizo Lidl-Trek, pero salvaron los muebles.

La segunda, dejaron claro que para controlar la carrera consideran capital meter a una de sus segundas espadas en la fuga de la jornada, debiendo contar con al menos otra junto a sus líderes para ese día. Algo difícil en jornadas de un día con un máximo de seis corredoras por equipo, más aun si acudes con tres candidatas claras al triunfo.

La tercera, que el golpe de pedal de sus tres líderes (dejando al margen a Marlen Reusser, entonces baja por enfermedad) no era tan letal, o al menos suficiente como para dejar atrás individualmente a sus rivales en tantas ocasiones como en 2023.

La cuarta que desde el volante en SD Worx siguen considerando que para conseguir hacer dura una carrera, que vaya en favor de sus intereses, deben emplear la táctica de una guerra de guerrillas. No correr en un solo bloque o al menos con algunas de sus líderes corriendo o moviendose por libre en los grupos.

De aquellos dos primeros fines de semanas podríamos también haber sacado la conclusión que a SD Worx le faltaba, por haber tratado de juntar demasiadas líderes o estrellas en las alineaciones, fondo de equipo o simplemente correr un poco más como bloque. Pero aun así parecían funcionar bien, llegando hasta donde pudieran las gregarias de cada jornada y debiendo después relevarse entre las líderes del equipo o resolver en solitario la situación de carrera. Dicho así suena fácil e idílico. Pero esto en realidad en algunos momentos fue un simple espejismo.

La reválida de Alfredo Binda

No acostumbra SD Worx a llevar un plantel para pelear por la victoria en Cittiglio. Menos aun a llevar la carrera a su favor tan encaminada con algunos momentos sin a priori una de sus líderes.

Otra vez fue Fisher-Black la que puso fin a los problemas que pudieran surgir. Su fuga con Puck Pieterse hizo tirar al resto de equipos en la vuelta final. Al ser cazadas fue su compañera Reusser quien lo probó en el llano.

Merced al trabajo de todas (o casi) lograron neutralizarlas. Pero siguieron los intentos de escapada. Niamh Fisher-Black seguía a la ofensiva en un día en que fue la más activa de las lugartenientes del pelotón. Otra vez más Shirin van Anrooij tuvo que echar el resto para solucionar un posible problema.

En la meta de Cittiglio, Elisa Balsamo remató el buen trabajo de su compañera imponiéndose a Kopecky. La italiana del Lidl-Trek no ha sido capaz de imponerse a la neerlandesa Wiebes este 2024 en la particular lid que mantienen por el cetro de reina de la velocidad ellas dos y Kool, pero si de imponerse a Kopecky, sumándose un pequeño tanto psicológico bastante concluyente a la hora de determinar la táctica de carrera.

SD Worx

El dilema del sacrificio de una de las líderes de SD Worx

Llegó el turno de Flandes y el dilema del sacrificio se presentó por partida doble en tierras belgas. Primero, en A través de Flandes las SD Worx quedaron retratadas con el movimiento a bloque de Lidl-Trek y la posterior selección. Kopecky no estuvo atenta o lo suficientemente delante y le tocó bregar, respondiendo una vez más en solitario para cerrar el hueco. No pudo haber sacrificio de Vollering y tampoco se apoyó la belga desmesuradamente en sus compañeras de equipo.

En el Koppenberg, en el Tour de Flandes, llegó el cataclismo. Kopecky y Vollering se quedaban cortadas del primer grupo de favoritas. La imagen de ellas dos hablando, con la campeona del mundo a pie empujando la bicicleta será una de las más recordadas del año. Se les ponía la carrera prácticamente imposible, si bien contaban con Wiebes en el grupo cabecero. En su grupo perseguidor las dos del SD Worx llevaban el peso de la persecución pasando entre ellas a relevos.

No parecía posible que cazaran… si bien, lo hicieron. Volvieron a mostrarnos que ni desde el coche ni desde los sillines han decidido que una se sacrifique por la otra. Algo que sí que hemos visto cuando el binomio lo integra Lorena Wiebes. ¿Factura de Strade Bianche 2023? Lo cierto es que después, cuando las hostilidades se volvieron a desatar en el encadenado final con el Oude Kwaremont y el Paterberg las del SD Worx ya habían gastado sus balas.

¿Vigencia de tácticas en el inicio de la era pos van Vleuten?

Cuando Annemiek van Vleuten llegó a Movistar cambió la planificación en carrera de las telefónicas. La estrategía en todas (o casi) las citas era vencer con van Vleuten y la táctica todas a una para van Vleuten.

SD Worx adoptó entonces la táctica de todas contra (no sólo pero principalmente) van Vleuten. Ahora que ellas son las referentes, han comenzado a vivir en sus carnes la táctica anti, en algunas carreras, del todas contra ellas. ¿Conseguirán repetir la cosecha de éxitos de 2023 o se resentirán?

A estas alturas en 2023 las ciclistas del equipo neerlandés habían conseguido 10 victorias, este año llevan 14 antes del Tríptico de las “Ardenas”. Los números actuales en cuanto a resultados son muy positivos, pero la principal cosecha y racha triunfal del SD Worx llegó al comenzar las pruebas “ardeneras”.

¿serán capaces de solventar esa falta de capacidad resolutiva de sus líderes? ¿Terminará por hacer mella la guerra psicológica con algunas de sus rivales y se resentirá definitivamente la química del equipo yendo definitivamente sus líderes cada una por un lado?