Euskobike, una marcha diferente en Izki

Bueno, volvemos a escribir. Ha pasado un tiempo (demasiado) desde mi último artículo, y aunque creo que vuestra vida ha seguido igual sin mí, vengo a hablaros un poco de mi visión sobre esta pasión y, en concreto, sobre una carrera que me apasiona, con sus virtudes y defectos. El ciclismo (cicloturismo, más bien) es una pasión que se forja en las experiencias vividas. Es tu regalo soñado y te proporciona en la infancia esa libertad de la que careces por tu dependencia de un adulto, y que más tarde irás ampliando, creando nuevas experiencias y recuerdos. Esas experiencias pasan de ser locales, a provinciales, estatales… a descubrir nuevos lugares, nuevas disciplinas, nuevos desafíos, nuevos amigos… La parte social es absolutamente innegable, y parte de esa socialización me llegó cuando descubrí las posibilidades de la bici de montaña gracias al confinamiento.

Ahí empecé a ver la bici de montaña con otros ojos. Comencé a ver la posibilidad de recorrer las montañas de mi alrededor de una forma ágil, con menos tiempo, disfrutando más… y también me dio la oportunidad de conocer a gente que me cambió la vida: Miribilla BTT. Me han enseñado muchas cosas: que la bici de montaña no es solo para ir por pistas, que los senderos hay que cuidarlos. Me han enseñado a bajar, a superar mis límites descendiendo por sitios que creía imposibles… He visto cómo se puede inculcar el amor por la bici y por el deporte a las nuevas generaciones, y he conocido a un montón de gente que ya pertenece a mi círculo más íntimo y sin los que hoy no sería tan feliz como soy.

Porque eso también es la bici. Para mí, la grupeta es comunidad más que competición; son risas, confidencias, proyectos comunes. Pero, sobre todo, me descubrieron un calendario de marchas que yo desconocía, empezando por la tristemente extinta Raúl Gurekin que organizaba el club, siguiendo por la Milenaria de Oña, Pedales de Hierro, Pulmón de Acero… pero, sobre todo, se hablaba de una, de la Euskobike.

A Santa Cruz de Kanpezu se acudía como si de una romería religiosa se tratase, tanto los que corrían como los que no, quienes preparaban un avituallamiento alternativo (el nombre «comando parrilla» da una idea de qué tipo de avituallamiento era).

Una marcha de 115 km y 4000 metros de desnivel que transcurría por el parque natural de Izki, lugar denominado por Miribilla BTT como el paraíso del MTB, aseveración nada alejada de la realidad; Izki es lo mejor :). Desde ese momento, en mi cabeza solo existía la idea de hacer esa carrera que llevaba una media de 8 horas con subidas duras y bajadas interminables. Debido al confinamiento y a mi infarto, eso no pudo ser posible en 2021 y 2022, pero en 2022 sí estuve presente viendo la carrera y ayudando al comando parrilla. Desde ese día, surgió la casi obsesión en mi cabeza de hacer Euskobike. Euskobike es puro cicloturismo, y es especial para bien o para mal.

«En los años 2010, 5 amigos de Kanpezu vimos que existían pruebas de MTB de larga distancia pero con unos recorridos que discurrían por pistas. Por esa razón, decidimos meternos a organizar una prueba de larga distancia pero como a nosotros nos gustaría realizar. De esa manera, fuimos los primeros en la Península en organizar este tipo de prueba. Muchos nos dijeron que era una locura, pero estábamos convencidos de que muchos vendrían a Kanpezu buscando lo que realmente a nosotros nos gustaba, y así fue.

«Años después aquí seguimos, con la ayuda de gente del pueblo, que sería imposible sin su ayuda.La Euskobike es un reto, tanto físico como técnico, para muchos que vienen a Kanpezu en el mes de junio. La gente que no tiene un mínimo de técnica sobre la bici puede sufrir muchísimo porque las bajadas, sin ser excesivamente técnicas, hay que saber trazarlas muy bien. Si tienes años de rodaje sobre MTB, la Euskobike es una gozada desde el km 1 hasta el km final.«

Como hemos dicho, es una marcha especial, para bien o para mal. Personalmente, encuentro cosas positivas y negativas en ella, pero las positivas superan con creces a las negativas. Este año, las quejas mayoritarias en mi entorno han sido la limpieza de los senderos, que sí creo que estaban peor que otros años, y en algún paso por la zona de Acedo te daban en la cara, generando riesgo de caída.

Y la otra queja ha sido la falta de clasificaciones, algo hacia lo que Euskobike ha ido orientándose año tras año. Como hemos dicho, no es una carrera, es una marcha cicloturista, por lo que me parece una decisión acertadísima.

Hablando con la organización, nos contaron lo siguiente respecto a esto:

«Nos ha sorprendido este año la queja de los participantes sobre la suciedad de vegetación en algunos senderos, cuando en 10 años nunca habíamos tenido dicha queja, y ningún año hemos ido a limpiar el monte especialmente. Curiosamente, en la zona de Rusia (La zona de Acedo, la llaman así) fuimos a limpiar antes de la prueba porque sí que vimos que había senderos un poco cerrados. Pues menos mal que fuimos… jajaja.

«También tenemos que comentar que nosotros huimos un poco de esas pruebas que se están realizando con recorridos que parecen que se hacen en campos de golf. Evidentemente los respetamos, pero no compartimos esa filosofía. Nosotros consideramos que el monte es un lugar donde la afección del hombre tiene que ser lo más mínima posible. Por esa razón, intentamos no actuar en el monte si no es necesario. Nosotros no creamos nuevos caminos. Creemos en la filosofía en cuanto a pruebas de MTB se refiere de los años 80-90, donde no existía ese aire de «pro» que existe hoy día en las pruebas de MTB, y si te tenías que bajar de la bici porque había un árbol cruzado, te bajabas. Se respiraba un ambiente supersano de bikers que iban a disfrutar de un gran día de MTB entre compañeros de afición, donde había un respeto increíble.

«Eso es en lo que nosotros creemos como organizadores de Euskobike.Todas las quejas que recibimos son bienvenidas e intentamos mejorarlas de edición en edición. En estos años hemos hecho grandes mejoras de las propuestas que nos han llegado de los participantes y seguiremos haciéndolo. Este año hemos recibido 2 quejas principalmente, suciedad en senderos, sobre todo en la zona de Rusia, y el cruce de Kanpezu. Apuntado está y lo intentaremos mejorar para la próxima edición.»La ausencia de la clasificación es la consecuencia de quitar el pódium como quitamos hace 2 años. Creemos que no tiene sentido poner clasificación cuando no hay pódium. Los últimos años hemos notado que sin pódiums se ha mejorado y mucho el ambiente en la prueba, y se ha reducido la suciedad en el recorrido.»

Y es que Euskobike nos ofrece 110 km en unos lugares de cuento por un parque natural, y que, pese a las limitaciones que tienen, es impresionante. Porque creedme que conozco la zona y hay zonas increíbles que, por estar en un parque natural, no pueden pasarse el día de la carrera, pero pasamos por el Ioar y sus hayedos increíbles, con una subida que te pone en tu sitio. Lástima que no se pueda descender en la larga por la Senda de los Lobos, una de las mejores sendas que sí se baja en la versión «corta», pero aún así tiene unas bajadas guapísimas. Luego, la zona de San Cristóbal y Santa Teodosia es preciosa, todo ese cresterío, duro, duro, pero precioso y disfrutable. Para luego hacer la bajada antes de Zuñiga, que es para mí la mejor de todas (no recordaba el nombre, pero Ibon nos ha dicho que se llama Berrabia, y para Ibon también es la mejor). La segunda parte, la parte llamada Rusia, es la menos bonita a nivel paisajístico, pero no sales de senderos y senderos, una auténtica maravilla que culmina en la Senda de la Dormida, el santo y seña de la Euskobike. Les hemos preguntado si el recorrido es el deseado y si volverán a acercarse a los 4000 metros de desnivel:

«El tema del recorrido es lo que más nos cuesta realizar todos los años. Si observamos los recorridos que se han realizado desde la primera edición hasta ahora, ha habido muchos cambios. Estos cambios se deben principalmente a las prohibiciones de las instituciones de nuestro paso por zonas de la Montaña Alavesa; Parque Natural de Izki, cordal Costalera, zona del Convento de Pierola, etc. Tenemos suerte de que tenemos el apoyo de todos los que componen la Montaña Alavesa; ayuntamientos, concejos, cuadrillas, cotos de caza, ganaderos, que gracias a ellos, que nunca nos dicen un no, podemos hacer la Euskobike.

«Si venís de todas formas, no podéis perderos: Parque Natural de Izki, barranco de Igoroin y Sierra de Lokiz en Navarra.Es difícil volver a alcanzar los 4000 m de desnivel por las limitaciones que antes he comentado de la Administración. Es cierto que la Montaña Alavesa es amplia y existe infinidad de recorridos a realizar, pero tampoco tiene cotas altas, exceptuando el Ioar, donde poder realizar un recorrido sobre los 100 km y 4000 m de desnivel. Veremos en un futuro si es posible, pero tampoco depende solo de nosotros.»

Aquí mi opinión es un poco la de siempre: depende quién seas, tendrás unas facilidades u otras para generar una afección en el monte. Hay una carrera a pie muy famosa que reúne a decenas de miles de aficionados en un solo día en un parque natural y no hay ningún problema con ello. Al igual que no hay problema alguno para pasar un puente con 4 carriles de autopistas por encima de Bolintxu o el Regato, o destrozar montes completos para las explotaciones madereras. Y ojo, defiendo precisamente la conservación del entorno, no se me entienda mal, más en el caso de Álava, que tienen un entorno absolutamente privilegiado. Si queréis ver bosques de cuento, id a Álava.

Por último, decir que no terminé la marcha debido a problemas de espalda y pocas ganas de sufrir más, pero la organización no solo me llevó a mí y a mi bici a la meta, sino que se preocupó de hacerme pruebas para verificar mi buen estado de salud en el hospital de campaña que tenían montado en Kanpezu. ¡Un detallazo!