Este pasado sábado se disputó la Milano-Sanremo Women, recién comenzada la primavera boreal. Y justo ahora que sobrepasamos el equinoccio, ese momento en que se equiparan la duración de día y noche, llegamos prácticamente al ecuador de la primavera ciclista, de la primavera de clásicas.
Qué mejor momento para hacer un balance a lo acontecido. Cómo si de unos midterms se tratase en las siguientes líneas recopilamos y evaluamos, sobretodo a lo positivo – lo negativo lo dejamos para otro momento -, buena parte de lo que han dado de si estas semanas de clásicas.
Grandes del pelotón
Demi Vollering
Si hay un nombre propio en este inicio de primavera es el de la neerlandesa Demi Vollering (FDJ United-SUEZ). Su victoria en Omloop Nieuwsblad fue mayúscula. No solo por el resultado. Sino por cómo venció y cómo gestionó la carrera su equipo.
Aunque Vollering no haya vencido los dos últimos Tour de France Femmes (Niewiadoma y Ferrand-Prévòt) sigue siendo referencia en las vueltas por etapas y cualquier carrera que suponga un esfuerzo de fondo y que tenga terreno ascendente. En este sentido su comienzo de año en Setmana fue una reafirmación de su buen golpe de pedal, pero la victoria en Omloop fue algo más.
Su primera victoria en esta célebre carrera belga ha sido algo más que un triunfo. A Vollering a veces se le han atragantado las clásicas. Porque pensamos en ella como una superestrella omnipotente que en todo terreno puede, no porque ella haya fracaso estrepitosamente. Sus mejores prestaciones llegan al final de la primavera con las clásicas ardeneras.
Pero en Omloop su triunfo no fue de pura potencia o de potencia relativa. Fue una combinación de lo táctico, lo técnico y físico. El equipo jugo un papel trascendental en el desgaste previo y la aproximación al Kapelmuur fue, sencillamente, maravillosa. Pudo seguirle Kasia Niewiadoma, pero ¿en que escenario Vollering no querría a la polaca como compañera de aventura? Posiblemente en el Tour. Aunque quien sabe… Quizás en la mente o en el subconsciente de Vollering esté un duelo de poder a poder, con colaboración previa, con la polaca. Hablar por hablar. El pero de su primavera son las pocas oportunidades en que la hemos visto competir.
Kasia Niewiadoma
Muy cerca de Vollering aparece Kasia Niewiadoma-Phinney (CANYON//SRAM zondacrypto) como nombre propio. El final (al menos por ahora) de su primavera duele. Física, mental y artísticamente. Su comienzo de 2025 fue peor de lo deseado, probablemente provocado por un invierno más plagado de compromisos tras su victoria en el Tour de France Femmes 2024. Una caída en Strade también la lastró.
Sin embargo, este año comenzó bien en Emiratos, a pesar de reventar ante los contraataques de Longo Borghini. Fue segunda en Omloop y Strade Bianche. Sin la superioridad numérica de otros equipos, fue capaz de estar casi siempre en el corte o movimiento bueno. No remató, pero sabemos que no es su gran virtud. Y sí lo es la de intentarlo, buscarlo, moverse y probar a sus rivales. Precisamente en esto y en su regularidad de buenos resultados es donde Niewiadoma-Phinney ha sido de las mejores de lo que llevamos de primavera. Esperemos que aun no haya terminado para ella tras su dura caída en el descenso de la Cipressa.
Elise Chabbey
La suiza Elise Chabbey (FDJ United – SUEZ) finalizó cuarta el pasado Mundial. Quedó en el ambiente la sensación de que quizás podía haber obtenido mayor rédito. ¿Y si no hubieran dejado margen al ataque que a la postre coronaria a Valleries? Isi es uno de mis amigos desde que tengo razón (o recuerdo) de uso de la bicicleta en el verano. Son muchos los «Isis» que guardamos en nuestro recuerdo ciclista. Pero sin duda, Chabbey es una ciclista que a veces infravaloramos y cuyo palmarés no es tan vasto como su poderío y rendimiento.

La gran sorpresa positiva de la primavera ha sido Elise Chabbey. Su triunfo en Strade Bianche ha sido una gran sorpresa positiva. Por varios motivos. Porque hasta ahora no la habíamos visto vencer en clásicas, apenas en etapas de vueltas con colinas o recorrido para escaladoras. Es una victoria que no solo rompe pronósticos, sino que la coloca en el mapa como corredora capaz de ganar en escenarios de máxima exigencia.
Es cierto que en parte supo aprovecharla situación de carrera que provoco que uno de los grupos de favoritas se desviara del recorrido, pero también que supo leer y jugar sus cartas en un contexto táctico bastante abierto. En momentos o escenarios de igualdad esto es un plus. Chabbey es una corredora con una consistencia sobresaliente. Si consigue reeditar este golpe final puede dar el salto al siguiente nivel.
Lorena Wiebes
En el terreno de la velocidad pura, Lorena Wiebes (SD Worx-Protime) sigue siendo la reina. Omloop es y sigue siendo siendo una clásica a la que aspira la neerlandesa. Lleva varios años intentando evolucionar desde la mejor velocista hacia una ciclista de clásicas más completa. Pero sin dejar de ser la mejor velocista. La tarea no es menor. En estas dos últimas intentonas se ha quedado aun lejos de las mejores en el Kapelmuur y la distancia del grupo con las primeras no ha sido salvable. Pero no ha defraudado. En vía Roma ha sido la mejor del grupo perseguidor, como lo fue en Ninove. En Oetingen no defraudó venciendo su primera clásica de la temporada.
Karlijn Swinkels
Karlijn Swinkels dio un salto en 2024 al unirse al UAE Team ADQ. Ya había dado muestras de su calidad en 2023 pero en su cambio de pieles fue cuando la neerlandesa comenzó realmente a dejar atrás la etiqueta de prometedora contrarrelojista (campeona del mundo junior en Doha 2016). 2025 parecía su año de confirmación, pero la vida y el deporte es así. Una persona planifica y muchas veces los planes saltan en pedazos. El piramidal, un musculo muchas veces infravalorado, sesgó su primavera. No fue un año para olvidar. Pero no el de confirmación.
Pero la primavera 2026 está siendo la revalida de Swinkels. Tiene más mordiente y peso en el equipo que antes. Fue sexta en Omloop, segunda en un Trofeo Oro in Euro dominado por su equipo y, sobretodo, venció Alfredo Binda. Es su primera gran victoria. Y de qué manera. Al ataque, jugando la superioridad numérica de su equipo y venciendo en el sprint a unas de las leyendas del pelotón – van der Breggen -.
Lotte Kopecky
Lotte Kopecky (SD Worx-Protime) es una ciclista que suele estar en boca de todos. Es probable que si la belga decidiese retirarse abruptamente mañana la consideraríamos una GOAT. Una de las grandes de todos los tiempos. No hace falta destacar lo que ha ganado ni lo que no.
No ha tenido demasiada fortuna en el arranque de clásicas, en Omloop y Strade Binda. Sendos infortunios, en forma de averías y desvío incorrectos truncaron su carrera en el momento clave. Tampoco la hemos visto al ataque, puro y duro. Pero no debemos descartar que tenga un buen golpe de pedal para hacerlo. El año pasado suyo fue calificado de pésimo y venció en Flandes. Ese es su nivel de exigencia…

En el Poggio aguantó, no necesitaba atacar y, probablemente, atacando hubiera sido criticada tácticamente. Con Wiebes a una distancia asumible debía jugar la ventaja táctica. Colaboró en el descenso. Como es obvio. No cayó el peso en ella, pero supo gestionarlo. Kopecky venció su primera Sanremo. No es poca cosa. Días antes había vencido en Nokere y había dejado atrás una sequía en clásicas que empezaba a resonar demasiado no solo en boca y teclas de periodistas sino en los ecos de su cabeza. Kopecky es una superdotada que puede vencer en casi cualquier carrera, pero necesita ese i’m heating up effect para estar verdaderamente intratable (on fire). Cuidado que, aunque no sea Mariano «la moto» García, cuando arranca Kopecky es una derny sin cadena.
Elisa Longo Borghini y Noemi Ruegg
Finalmente, destacamos dos corredoras «destacadas» (valga la redundancia) sin triunfo en clásicas puras. La italiana Elisa Longo Borghini (UAE Team ADQ) y la suiza Noemi Rüegg (EF Education-Oatly) han animado las carreras con ataques valientes y siguiéndolos. Se han ido de vació en cuanto a grandes victorias (Longo Borghini venció el Oro in Euro). Pero han sido protagonistas, han endurecido y han contribuido claramente a los desenlaces de estas clásicas. A pesar de no haber obtenido malos resultados el karma les debe una y aun quedan carreras que se ajustan a sus características.

Menciones o mejoras destacables
Y aquí ese campo tan amplio o estrecho como uno quiera. En cuanto a clasicomanas debemos destacar sin duda el paso adelante o confirmación de la italiana Eleonora Gasparrini (UAE Team ADQ), de la noruega Mie Bjørndal Ottestad (Uno-X Mobility) y de la alemana Franziska Koch (FDJ United – SUEZ). Son ciclistas que pueden ser favoritas en un futuro de algunas o de muchas clásicas de la primavera. Son tres ciclistas por las que cualquier equipo debería pelear en el mercado de fichajes.
Junto a ellas vamos a destacar una terna de velocistas que pueden estar llamadas a dar un salto en este tipo de pruebas. Hablamos de la irlandesa Lara Gillespie (UAE Team ADQ), de la belga Shari Bossuyt (AG Insurance – Soudal) y de la neerlandesa Charlotte Kool (Fenix-Premier Tech). Después de su 2025 horroroso, Kool es una ciclista a valorar en estos horizontes.
Aun queda mucha primavera por delante y esperamos que ciclistas que no han estado tan lúcidas o destacadas encuentren o lleguen en su momento idóneo a sus carreras objetivo.

Pucelano, este deportista varios años colaborando con proyectos tan exitosos como Road&Mud, High-Cycling y ahora Le Puncheur. Ciclismo femenino, masculino y siempre una opinión certera, informada y que aporta a quien la lee.