En el cuarto año de universidad me fui a estudiar a Milán. Sí, fue gracias a una beca Erasmus. Y no, no os voy a contar ninguna anécdota relacionada con fiestas, alcohol y desenfreno. Si pongo encima de la mesa aquel curso es para hablaros de la percepción del tiempo.
Yo llegué a la Stazione Centrale de Milán a principios de octubre de 1999, justo el fin de semana en el que un joven llamado Óscar Freire sorprendía a propios y extraños en un mundial que se celebraba en Verona, a tan solo 150 km de allí. Ese primer trimestre pasó volando, la búsqueda de alojamiento, la convalidación de asignaturas, las clases de italiano, las nuevas amistades hicieron que aquellos meses se esfumasen, fuesen apenas días en mi cabeza. Cuando quise darme cuenta, ya estaba de vuelta en Alcalá de Henares para celebrar las navidades con la familia.
Al regresar a Milán en enero de 2000, los reencuentros hicieron que el tiempo volviese a acelerar. Hasta que de repente, se detuvo. No fue algo paulatino, ocurrió de un día para otro. El tiempo se paró.
La nueva ciudad dejó de ser novedosa. Los nuevos amigos dejaron de ser nuevos. Lo que en octubre era inusual, en marzo se convirtió en rutina. Y todo empezó a ir despacio.
Entonces fue cuando empecé a echar de menos Madrid, mi universidad y mis amigos.
Con la temporada ciclista me pasa algo parecido a finales de marzo, justo al final de la Milano Sanremo. Cuando las carreras dejan de tener la frescura de todo un invierno sin ellas y se asientan en nuestras vidas de manera cotidiana.
Estamos justo en ese momento del año en el que las carreras van lentas y yo empiezo a echar de menos la NFL, mi otra gran pasión.
MOVISTAR TEAM
Si seguimos jugando con el espacio tiempo, Movistar parece que se ha metido en un agujero de gusano y ha ido a parar al verano de 2022, cuando el fantasma del “descenso” atormentaba a los habitantes de la Mansión Abarca Sports. Las circunstancias son diferentes, pero la presión por conseguir resultados que se traduzcan en puntos UCI ya está aquí para quedarse.
Con todas estas rumiaciones en la cabeza, La M dividió sus fuerzas en dos bloques bien diferenciados. Los que iban a pelear por la gloria en la Volta a Catalunya y los que iban a sobrevivir al infierno de las clásicas adoquinadas de Flandes.
En la Volta a Catalunya, con un equipo huérfano de velocistas, el objetivo era llegar sanos y salvos a la cuarta etapa, teórico inicio de la montaña. Y digo teórico porque las rachas de viento en la cima de Vallter 2000 provocaron la cancelación de la llegada en alto. Hubo que esperar un día más para que Jonas Vingegaard sentenciara la carrera en La Molina mientras que los líderes blancos, Enric Mas y Cian Uijtdebroeks comenzaban a escalar posiciones en la clasificación general.
Al día siguiente la bicefalia blanca tocó a su fin. Con el mallorquín Enric Mas perdiendo más de diez minutos en Queralt, todos los huevos se pusieron en la cesta del belga quien, sin lograr estar con los mejores, al menos se dio el gusto de intentar atacar.
Así llegamos a la última etapa en Barcelona con Uijtdebroeks tratando de defender su octavo puesto de la general. En el circuito de Montjuïc no tuvimos ningún giro de guion y las posiciones quedaron como estaban. Cian 8º y Juanpe López 20º.
Mientras tanto, en la carrera infinita que es la Primavera Belga, Movistar Team se disponía a participar en toda esa retahíla de clásicas que preceden al Tour de Flandes.
En la primera de ellas, la antigua Brujas – De Panne, rebautizada como Ronde van Brugge, la cosa pintaba a nuevo desastre cuando, en un día de viento y lluvia, los abanicos hicieron su aparición estelar. Nadie de los telefónicos delante. Por suerte para los navarros, las aguas volvieron a su cauce y en el sprint final, Iván García Cortina conseguía un nuevo top 10 para su colección flamenca. Un séptimo puesto que, por inesperado, debió saber muy bien dentro del equipo.
Apenas dos días más tarde, el viernes, se disputó la E3 Saxo Classic, la “Harelbeke” para que nos entendamos. Mientras que por delante asistíamos a uno de los momentos más cómico-surrealistas de la historia del ciclismo con la victoria de Mathieu van der Poel y la opereta de los que le perseguían, por detrás, tanto Cortina como Roger Adriá se dejaron ver intentando pasar de un grupo perseguidor a otro. En meta, Jon Barrenetxea fue el mejor entrando en 18ª posición demostrando, una vez más este año, que en el vizcaíno hay madera de clasicómano.
Así llegamos al domingo, a la In Flanders Fields – From Middelkerke to Wevelgem, ahí queda eso, con lo fácil que era decir “La Gante Wevelgem”. En una carrera que recordaremos por el “revival” Van der Poel vs Van Aert, Carlos Canal llegó 16º en el grupo cabecero. El gallego parece ir entonándose.
CAJA RURAL – SEGUROS RGA
En el coche de los navarros, los directores Rubén Martínez y Juan Carlos Vázquez tenían muy clara su estrategia de cara a la Volta a Catalunya: Sergi Darder para las etapas al sprint y Sebastian Berwick para las de montaña. El plan salió bien a medias.
Mientras que el catalán rascó un top 10 en la segunda etapa y un 11º puesto en la cuarta, el australiano estuvo muy lejos de repetir sus actuaciones del Tour de Omán y de la Milano – Torino. Su 19º puesto final está por debajo de lo esperado.
La buena noticia de la semana llegó a muchos kilómetros de allí, en Nantes concretamente. En la Classic Loire Atlantique. Siendo una carrera de 4ª categoría y ellos uno de los dos únicos ProTeams participantes, la oportunidad de victoria estaba ahí para cogerla. No lo dudaron, el portugués Iuri Leitao le dio al equipo verdiblanco el primer triunfo del año. Con este éxito, los cuatro equipos españoles de la categoría de plata del ciclismo ya han sumado al menos una victoria en 2026, y solo estamos en marzo.

Con la resaca del triunfo, la floja actuación en La Roue Tourangelle al día siguiente, quedó en anécdota.
BURGOS BURPELLET BH
En el siglo XVI la lana castellana partía rumbo a Flandes, de donde volvía convertida en lujosos paños.
En el siglo XXI Los Morados hicieron la misma ruta para participar en todas las clásicas adoquinadas con la esperanza de traducir dichas participaciones en puntos. Fiasco total.
Ni en la Ronde van Brugge, ni en la E3 Saxo Classic y ni mucho menos en la Middelkerke – Wevelgem (en la que ninguno logró terminar la carrera) los burgaleses lograron meter a ningún hombre entre los 50 primeros. Eso sí, en la Harelbeke, Hugo de la Calle se dio el gustazo de arrancar en el Kwaremont.

En la Volta a Catalunya, las cosas tampoco resultaron según lo previsto. Tras la gran victoria de José Manuel Díaz en la Clàssica Terres de l’Ebre, las expectativas eran altas. Por desgracia no se pudieron alcanzar. Las escapadas de Josh Burnett en la 3ª etapa y de Merhawi Kudus en la 4ª, fue lo único de lo que pudieron sacar pecho.
EQUIPO KERN PHARMA
Las piernas mostradas por Iván Ramiro Sosa en Tarragona en la previa del inicio de la Volta a Catalunya hicieron soñar a los aficionados farmacéuticos con el resurgir del colombiano. Con una carrera tan irregular como el firme de una carretera de la Alcarria, Iván fue siempre capaz de lo mejor y de lo peor.
Los de Juanjo Oroz lanzaron la moneda al aire y esta vez salió cruz. Iván empezó a perder tiempo en la primera etapa y no dejó de hacerlo hasta llegar a Barcelona. El puesto 33 en la clasificación general final ya deja a las claras cómo fue su participación.
Quien sí dio la cara fue Diego Uriarte. El navarro fue protagonista con dos escapadas en dos etapas consecutivas para, imagino, regocijo de sus familiares y amigos quienes pudieron verlo chupando cámara en la televisión durante dos días seguidos.
Los navarros hicieron las maletas y viajaron al valle del Loira para competir en la 3ª prueba de la Copa de Francia de ciclismo, competición que es la envidia del resto de federaciones ciclistas de Europa. En La Roue Tourangelle, Marc Brustenga rozó el top 15.
EUSKALTEL – EUSKADI
La Marea Naranja se presentaba en Sant Feliu de Guíxols con la moral por las nubes tras el doblete de la Primavera de Ontur. Desde el primer momento dejaron claro que el color de su maillot no iba a pasar desapercibido. Unai Aznar, Samuel Fernández y Yago Aguirre lucieron espónsor rodando en solitario. Jon Agirre hizo las veces de “hombre de la general” terminando en 35ª posición.
A orillas del Loira las cosas no resultaron mucho mejor. En La Roue Tourangelle no se pudo brillar de la manera esperada. Tan sólo Xabier Berasategui dio la cara llegando el 21º.
Comienza abril, O Gran Camiño y el Giro de Italia empieza a asomar por el horizonte. Parece que el tiempo vuelve a ir más deprisa.

Natural de Alcalá de Henares pero afincado en Vigo desde hace 20 años, Luis López se aficionó al ciclismo jugando a las chapas. Esa pasión por las bicis nunca le ha abandonado desde entonces. Conocido en X como @ADescenso, donde se encarga de recordaros diariamente la situación del equipo Movistar en la clasificación por equipos de la UCI.