Todos los aficionados de la península nos hemos alegrado este año por el retorno de Caja Rural al Tour de Francia, un equipo histórico de formación que siempre ha estado vinculado al ciclismo, tanto en el campo amateur como en el profesional, o en ambos a la vez, dependiendo de la temporada.
La nueva normativa, que permite que solamente los 30 primeros equipos en la clasificación UCI puedan ser invitados a las GV (grandes vueltas), ha favorecido a Caja Rural, que sigue apostando por el trabajo de formación y la continuidad, siendo el equipo de salto de muchos corredores WT, como Aitor González, Mikel Nieve, Jesús Herrada, Michał Kwiatkowski, David de la Cruz, etc.
Esa apuesta decidida por el ciclismo, sin grandes aspavientos y apostando más por la sostenibilidad y la continuidad que por puntas de prestigio con corredores que puedan optar a las grandes generales, hace que todos los aficionados nos congratulemos con su vuelta al Tour de Francia.
Aprovechamos para recordar y desearle una pronta recuperación a uno de sus corredores: Jaume Guardeño, 14.º clasificado en la pasada Vuelta a España, que sufrió un grave accidente el pasado mes de marzo y que, sin duda, hubiese sido un fijo en el equipo en este Tour.
Volvamos a esa primera participación en el Tour de 1987. Aunque pueda parecer una primicia, en realidad no lo era.
La base del equipo era el grupo deportivo Orbea Danena de Peli Egaña y Patxi Alkorta, que pasó al profesionalismo en 1984, patrocinado por Orbea. En el año 1985 hubo un copatrocinio de Gin MG y SEAT, y ya participó en el Tour con su fichaje estrella: Perico Delgado.
Al año siguiente, 1986, Delgado causó baja, marchándose al PDM, y se procedió al fichaje de Marino Lejarreta, quien también formó parte del equipo en el Tour de Francia. Por eso no es de extrañar que, al año siguiente, la organización francesa invitase al equipo, ya patrocinado por Caja Rural, con Lejarreta como líder (atención, spoiler: acabaría décimo), por lo que, en realidad, la première de Caja Rural no fue tal, sino una continuidad del mismo equipo con otro patrocinador.
El equipo se creó con el claro liderazgo de Marino Lejarreta, que debía contar con el apoyo de Ruiz Cabestany, pero este último acabó abandonando. El segundo eje del equipo era Mathieu Hermans, esprínter de prestigio que podía colarse en los finales de las etapas llanas.
Teniendo en cuenta la forma de correr de Marino, corredor claramente «diésel», podíamos esperar verlo en las etapas más duras y hacia el final de la carrera, cuando el fondo es necesario y el cansancio hace su aparición.
Mathieu contaba con adversarios al esprint de la talla de Adri van der Poel o Jean-Paul van Poppel, por lo que su baza solo podía ser la sorpresa, como así ocurrió con Manuel Jorge Domínguez, que ganó la 7.ª etapa, Épinal-Troyes, sorprendiendo a Van Poppel, mientras Hermans logró la sexta posición.
En la etapa 17, Millau-Avignon, Van Poppel consiguió la victoria y Hermans finalizó noveno. No volvió a aparecer en el top ten en este Tour.
Por su parte, Marino, haciendo honor a su fama, comenzó a dejarse ver hacia el final de la carrera. En la etapa 19, entre Valréas y Villard-de-Lans, ganada por Pedro Delgado, Marino fue tercero, a 31 segundos.
En la etapa 22, la famosa La Plagne-Morzine, tan decisiva para el resultado final de este Tour, ganada en escapada por Eduardo Chozas, Lejarreta logró acabar cuarto, a 1’10» del ganador.
Finalmente, y con gran sorpresa, demostrando lo fuerte que acababa las grandes vueltas, en la etapa 24, CRI Dijon-Dijon, de 38 km, ganada por Jean-François Bernard (tercero en la clasificación general de este Tour y también vencedor de la crono del Mont Ventoux), Lejarreta finalizó tercero, a 2’28». Para ilustrar su gran resultado, baste mencionar que Induráin acabó sexto, a 2’35», y Delgado fue séptimo, a 2’45».
Como adelantábamos en el spoiler, finalmente Lejarreta, con el maillot verdiblanco de Caja Rural, logró acabar en décima posición de la clasificación general.
¡Esperemos que la vuelta a la carrera francesa de Caja Rural este año sea tan notable como la de su primera participación en 1987!

Xavier Palacios es más que un aficionado al ciclismo. Su pasión por la bicicleta le lleva a restaurar, cuidar el aspecto mecánico y haber ejercido como tal para algunos equipos. Desde su Andorra natal nos transmite sus opiniones sobre varias categorías del ciclismo: masculino, femenino, cicloturismo, historia…