Etapa 1: Mónaco → Mónaco | Contrarreloj individual
La Vuelta arranca con una contrarreloj individual de apenas 9,4 kilómetros. Un recorrido corto, rápido y prácticamente sin desnivel, en el que la potencia y la capacidad para rodar al límite serán mucho más importantes que ser especialista. No hay grandes dificultades: pequeños repechos y un trazado urbano en el que la colocación y la precisión en las curvas pueden marcar diferencias.
Etapa 2: Mónaco → Manosque | Escapada/Puncheurs
Los 214 kilómetros convierten esta segunda etapa en una de las más largas de la Vuelta y, aunque el final apunta al sprint, el recorrido está lejos de ser sencillo. La primera mitad acumula varias dificultades, con el Alto de Châteauneuf-Grasse —4,7 km al 3,6%— y el Roquefort-les-Pins —4 km al 4,2%— antes de afrontar una segunda parte mucho más quebrada.
El Col de Saint-Andrieu, de 4,3 kilómetros al 5,2%, y otra subida de 3 kilómetros al 6,1% pueden hacer daño después de tantos kilómetros.
Etapa 3: Gruissan – Aude → Font Romeu | Hombres de la general/Escapada
Primera jornada de montaña. Los primeros 120 kilómetros son relativamente llevaderos, pero la carretera comienza a elevarse progresivamente hasta entrar en los Pirineos. La carrera pasará por Prades y, a partir de ahí, todo cambia.
El Col de Mont-Louis, de 19 kilómetros al 4,9%, será la gran selección previa. Después llegará el ascenso definitivo a Font-Romeu, con 9,9 kilómetros al 4,9%. No es una subida de porcentajes extremos, pero sí deberían aparecer las primeras diferencias.
Etapa 4: Andorra la Vella → Andorra la Vella | Escapada/Hombres de la general
Una barbaridad concentrada en apenas 106 kilómetros. La etapa arranca prácticamente cuesta arriba y coloca muy pronto el Port d’Envalira, con 23,2 kilómetros al 4,9%. Una ascensión larguísima que llevará al pelotón por encima de los 2.400 metros.
Después llegarán Collada de Beixalis, 6,5 kilómetros al 8,6%, y Coll d’Ordino, 9,9 kilómetros al 7%. Y todavía quedará la Comella, 3,8 kilómetros al 8,6%, antes de la llegada.
Etapa 5: Falset. Costa Daurada → Roquetes. Terres de l’Ebre | Sprint reducido
Después del primer bloque de montaña, llega una jornada mucho más abierta. Los primeros kilómetros tienen bastante movimiento, pero el terreno se suaviza hasta que la carrera vuelve a animarse en la parte final.
La sucesión de pequeñas cotas culmina con el Alto de Paüls, de 3,9 kilómetros al 6,6%, y un último repecho de 700 metros al 5,4%. Están lo suficientemente cerca del final como para seleccionar el pelotón, pero no para garantizar que los velocistas desaparezcan.
Etapa 6: Alcossebre → Castelló | Sprint reducido/Escapada
Una de las etapas más interesantes de la primera semana. El recorrido acumula dificultades desde el inicio, con el Puerto de la Serratella, 14,1 kilómetros al 3,9%, y el Coll de la Bandereta, 4,6 kilómetros al 6,6%.
Pero la carrera guarda su gran sorpresa para el tramo final. El Alto del Desierto de las Palmas, de 7,5 kilómetros al 5,1%, precederá al ascenso al Desierto-Monte Bartolo, con 9,4 kilómetros al 7%. Además, el perfil introduce un tramo de tierra en el tramo decisivo.
Etapa 7: Vall d’Alba → Aramón Valdelinares | Hombres de la general
Otra etapa corta, apenas 150 kilómetros, pero con montaña prácticamente desde el principio. El Puerto El Remolcador, 12,4 kilómetros al 4,4%, abre la jornada y después aparecen el Alto de Zucaina, 5,5 kilómetros al 4,8%, y el Alto Fuente de Rubielos, 5,4 kilómetros al 6,3%.
El desgaste se acumula antes de llegar a Aramón Valdelinares, una subida final de 9,8 kilómetros al 5,9%. No es una pared, pero sí una ascensión suficientemente larga para hacer diferencias.
Etapa 8: Puçol → Xeraco | Sprint masivo
Una jornada que parece destinada al sprint, pero con una dificultad final que puede cambiar el guion. El Puerto de Barx, 8,6 kilómetros al 3,8%, aparece cuando ya se acerca la parte decisiva y, después, la carretera conduce rápidamente hacia Xeraco.
No es un puerto suficientemente duro para eliminar los velocistas, y además la distancia hasta meta permite además que algunos corredores puedan volver al grupo.
Etapa 9: La Vila Joiosa/Villajoyosa → Alto de Aitana. Costa Blanca | Hombres de la general
La primera gran etapa de montaña de la Vuelta. Desde el comienzo hay dificultades: Coll de Rates, 1,5 kilómetros al 6,2%, Puerto de Tárbena, 7,2 kilómetros al 5,4%, Miserat, 5,2 kilómetros al 9,9%, y Port de Tollos, 4 kilómetros al 5,7%.
Y después, Aitana. La subida final alcanza 21,9 kilómetros al 5,8%, una ascensión larguísima en la que será imposible esconder las diferencias. No se trata de una pared, sino de una prueba de resistencia en la que el ritmo constante puede hacer más daño que un ataque explosivo.
Etapa 10: Alcaraz → Elche de la Sierra | Escapada
El regreso tras el primer descanso presenta una etapa de media montaña bastante incómoda. El Puerto de las Cruceras, 3,2 kilómetros al 5%, y el Puerto del Peralejo, 5,2 kilómetros al 4,2%, aparecen pronto, mientras que el Puerto de Ayna, 7,7 kilómetros al 4%, mantiene la carrera constantemente en movimiento.
La parte final no ofrece una gran subida, pero sí varios repechos y, especialmente, el Puerto de Socovos, 9,8 kilómetros al 3,5%, antes del tramo definitivo hacia Elche de la Sierra.
Etapa 11: Cartagena → Lorca | Sprint masivo
Una de las jornadas más tranquilas del recorrido. El perfil es prácticamente llano durante buena parte del día, aunque hay alguna pequeña dificultad en los primeros kilómetros. La gran excepción llega al final con el Alto del Morrón de Totana, 7,8 kilómetros al 4,5%.
La subida está demasiado cerca de meta como para considerarla una simple anécdota, pero tampoco tiene la dureza necesaria para descartar a todos los velocistas.
Etapa 12: Vera → Calar Alto | Escapada/Hombres de la general
Una de las etapas que pueden hacer daño de verdad. El recorrido empieza con el Alto del Cabeceico, 8,4 kilómetros al 3,3%, y continúa con el Puerto de la Virgen, 4,9 kilómetros al 4,4%, y el Puerto de Benitoraffe, 5,1 kilómetros al 5,7%.
Pero la parte decisiva llega con el Collado García, antes de afrontar Velefique, 13,1 kilómetros al 7,2%. Tras el descenso todavía queda la ascensión final a Calar Alto, 17 kilómetros al 5,6%.
Etapa 13: Almuñécar → Loja | Sprint reducido
Una etapa diseñada para la fuga. Desde el inicio aparecen dificultades importantes, con Venta de la Cebada, 9,2 kilómetros al 6,2%, y el Alto del Legionario, 5,8 kilómetros al 4,9%. La carrera tendrá que atravesar después un terreno continuamente quebrado.
El Puerto de Granada, 6,5 kilómetros al 6,2%, será la última gran dificultad antes de entrar en la parte final. La llegada a Loja no es en alto, por lo que deberiamos de ver un sprint reducido en meta.
Etapa 14: Jaén → Sierra de la Pandera | Hombres de la general/Escapada
Una de las etapas marcadas en rojo. El recorrido es corto, 154,5 kilómetros, pero prácticamente no ofrece terreno sencillo. El Siete Pilillas, 1,2 kilómetros al 8,1%, y la Guarda de Jaén, 1,5 kilómetros al 7%, abren el menú antes de una larga sucesión de repechos.
La parte decisiva comienza con Puertoviejo, 10,5 kilómetros al 5,4%, seguido de varios kilómetros de desgaste y del Puerto de Locubín, 8,8 kilómetros al 5,1%. Y todo termina en Sierra de la Pandera, 11,8 kilómetros al 7,5%.
Etapa 15: Palma del Río → Córdoba | Escapada
Una etapa de transición después de La Pandera, aunque de transición no significa sencilla. El Puerto del Mojón Blanco, 7,5 kilómetros al 4,4%, aparece en la primera mitad y después se suceden varios repechos antes de afrontar el tramo final.
El Alto de Villaviciosa de Córdoba, 8,4 kilómetros al 3,5%, y el Puerto Artafi, 5,9 kilómetros al 5,5%, son las últimas dificultades antes de la llegada.
Etapa 16: Cortegana → La Rábida. Palos de la Frontera | Sprint masivo
La tercera semana comienza con una etapa que puede sonreír a la fuga. Los primeros kilómetros son los más exigentes, con varias subidas cortas, entre ellas una de 2,3 kilómetros al 5,9% y otras ascensiones de alrededor del 4,5%.
A partir de mitad de etapa el recorrido pierde altura y se convierte en una larga aproximación hacia la costa. El terreno final es mucho más favorable para los rodadores y sprinters.
Etapa 17: Dos Hermanas → Sevilla | Sprint masivo
185 kilómetros prácticamente llanos. No hay puertos ni grandes dificultades y el perfil invita directamente a pensar en una llegada masiva. La única preocupación será la tensión habitual de los kilómetros finales.
La entrada en Sevilla puede convertir la jornada en una auténtica batalla entre los equipos de los velocistas, especialmente porque estamos ya en la tercera semana y no todos los hombres rápidos habrán conseguido llegar hasta aquí.
Etapa 18: El Puerto de Santa María → Jerez de la Frontera | Contrarreloj individual
La segunda contrarreloj de la Vuelta cambia completamente el escenario. Son 32 kilómetros, una distancia suficiente para que las diferencias sean mucho mayores que en la crono inaugural. El recorrido es prácticamente plano y no presenta ninguna subida capaz de alterar el desarrollo.
Aquí mandarán la potencia, la aerodinámica y la capacidad para mantener un ritmo constante durante toda la prueba. Los especialistas tendrán su única oportunidad.
Etapa 19: Vélez-Málaga → Peñas Blancas. Estepona | Escapada/Hombres de la general
Más de 200 kilómetros y montaña concentrada en la segunda mitad. El Puerto de las Abejas, 14,4 kilómetros al 4,3%, y el Puerto de los Empedrados, 7,1 kilómetros al 5,8%, empiezan a desgastar a un pelotón que ya llegará con muchas jornadas en las piernas.
Después aparece el Puerto Cerro Mojón, 14,8 kilómetros al 2,9%, y una larga bajada hacia la Costa del Sol. La última palabra la tendrá Peñas Blancas, 18,7 kilómetros al 6,5%, una subida larga que llegará después de más de 180 kilómetros de carrera.
Etapa 20: La Calahorra → Collado del Alguacil | Hombres de la general
La última gran batalla de la Vuelta. Una etapa de montaña que acumula desnivel desde el comienzo y que no concede descanso. El Puerto de Blancares, 7,4 kilómetros al 3,6%, abre el recorrido antes de llegar al Puerto del Purche, 8,2 kilómetros al 8,1%.
Después del descenso, la carrera vuelve a subir y afronta una sucesión de ascensiones antes del Puerto del Duque, 7,8 kilómetros al 8,2%. Y entonces llega el juez definitivo.
El Collado del Alguacil tiene 8,4 kilómetros al 9,9%, una pendiente media brutal para una subida que además presenta rampas máximas de hasta el 20%. Es el tipo de puerto que no permite esconderse.
Etapa 21: Carrefour Granada → Granada | Puncheurs
La última etapa no es la típica procesión hacia la meta. Son solo 113 kilómetros y el recorrido gira alrededor de Granada, pero incluye cuatro pasos por la subida de La Alhambra, de 2,1 kilómetros al 6,6%.
El circuito final convierte la jornada en algo mucho más interesante. Los corredores pasarán varias veces por esa ascensión antes de afrontar el último paso y dirigirse hacia la meta. No es una subida suficientemente larga para cambiar una gran diferencia en la general, pero sí puede provocar ataques, especialmente si la clasificación llega abierta, y sobre todo dejar un ganador final que no será un sprinter.

Nacido en Valladolid un 19 de Septiembre de 1994, Sergio Yustos Fernández, apasionado de las dos ruedas y triatleta en sus tiempos libres, comenzó su andadura en Zona Matxin allá por 2012. Poco tardo en crear un proyecto como Road & Mud que estuvo dirigiendo entre 2013 y 2018. Después de unos años escribiendo previas y análisis de carrera en sus redes personales, ahora lidera este proyecto. Lo podéis escuchar también en el conocido podcast de El Maillot.




















