Wout Poels, la historia de Mr. Angliru

Hay ciclistas que tienen predilección por una carrera. Hay carreras que tienen predilección por un ciclista. Véase Campeonato del Mundo y Óscar Freire, Lieja y Valverde o Wout Poels y el Angliru. Y en esta pequeña historia nos vamos a centrar. El protagonista de la misma ha ascendido a la cima riosana en tres ocasiones luciendo tres maillots diferentes. En 2011, su estreno en Asturias, el ciclista neerlandés se encontraba en las filas del ya extinto Vacansoleil; en 2017, en el Sky que llevó a la gloria a Chris Froome; y en 2023, en el ya consabido Bahrain Victorious.

Fueron dos las ocasiones en las que alcanzó la meta junto a Froome, una como compañero y escudero fiel, y otra cuando eran rivales. Esa primera ocasión, en 2011, el británico ganaría la Vuelta en los despachos por descalificación de Juanjo Cobo. Fue segundo en el Angliru, por delante de Denis Menchov y el entonces co-líder del Team Sky, con Wiggins flaqueando y enfrentándose a las rampas extremas de esta subida con dificultad. Poels ya había sido segundo en la meta de Valdepeñas de Jaén por detrás de Joaquim ‘Purito’ Rodríguez.

El Angliru regresaba en 2013 a la Vuelta. El ciclista de Limburgo fue alineado por el Vacansoleil en su última temporada como equipo. No hay duda de que Wout iba a hacer bien esa etapa, vista la estadística, pero no llegó a esa etapa. Fue víctima del frío intenso de la etapa andorrana que coronaba Envalira y tuvo que abandonar. Ese año llegó una fuga que vio como ganador a Kenny Elissonde en el gigante de Riosa. Bien podría haber sido su año de haber permanecido en carrera.

En 2017 se produjo el hecho más icónico en su dilatada relación con esta subida. Era el gregario que más lejos llegó ese día en favor del maillot rojo, Chris Froome. Ambos iban en cabeza de los favoritos, con Alberto Contador unos segundos por delante presto a lograr su última victoria como profesional y la histeria colectiva desatada a un lado del televisor y al otro, a pie de cuneta. Poels acortaba las curvas por el lado más empinado, a saber por qué pendiente. Una barbaridad que generó memes, gifs y demás bromas. Y suspicacias. Fue segundo por segunda vez, ganaron la Vuelta, todos felices.

Un gran gregario y un gran ciclista que no conseguía ganar en grandes rondas hasta 2023. En el Tour de Francia se filtró en una escapada en una de esas etapas alpinas y logró batir a todos, incluido su jefe de filas como era Mikel Landa. En la Vuelta iba a esperar al penúltimo día para añadir tachar la carrera de sus territorios pendientes. Ahora toca el Giro, oportunidad seguro que tendrá. Aunque al ser un gregario tan cotizado, habrá que ver cuáles son los planes para él a corto plazo.

El día del Angliru se vivió otra etapa con el neerlandés como gran protagonista. Sus rampas vivirían el ritmo endiablado de los Bahrain Victorious para Mikel Landa, trabajando en cadena. Primero Tiberi, después Caruso, más tarde Poels, el último eslabón antes del jefe de filas, que no llegó a actuar porque se anticipó el ataque de Primoz Roglič. En esa situación, con el gasto que realizó en favor de su compañero, fue aún así uno de los mejores clasificados en la cima, finalizando quinto tras los Jumbo y a unos segundos de su jefe de filas. El Angliru, por el motivo que sea, sonríe a Poels. Y Poels sonríe al Angliru. ¿Logrará ganar en él algún día?

Fotos: Unipublic / Sprint Cycling Agency