Alejandro Valverde en sus ‘Monumentos’

Don Alejandro Valverde fue el ciclista más laureado de su generación en las clásicas de las Ardenas. Desde Moreno Argentin o Philippe Gilbert no se había observado nada igual en un ciclista que se hizo con cuatro ediciones de la Lieja Bastogne Lieja y con cinco de la Flecha Valona. En la primera de ellas se quedó a un solo triunfo de Eddy Merckx, mientras que en la segunda es recordman absoluto. Tanto Ans como el Muro de Huy estaban hechos a medida para que el ciclista español tiranizara estas dos carreras a su antojo. Lástima de alguna ocasión más que le hubiera permitido ampliar aún más su leyenda.

  • Lieja-Bastogne-Lieja

Hablamos de la prueba reina de las Ardenas, de la Decana, uno de los Monumentos del ciclismo y una carrera tan competitiva que ningún ciclista español había conseguido conquistarla. Ni siquiera Miguel Induráin, que se quedó a las puertas, ni David Etxebarria, que también se tuvo que conformar con el segundo puesto. Los rivales siempre son los más difíciles y el recorrido ofrece varias cotas donde se puede romper la carrera, casi siempre por táctica, por lo que no es precisamente el terreno que mejor le venía a Alejandro, que en ese aspecto a veces cometía errores que le alejaban de la victoria.

La primera edición en la que el campeón participaba fue 2005, donde simplemente pudo conocer la carrera. En su segunda Lieja fue capital la labor de Purito, su gregario, y que le permitió llegar con el grupo compacto e imponerse en Ans ante todos los favoritos. Fue su modus operandi durante sus tres victorias restantes, donde ni siquiera se planteó el ataque lejano para resolver.

Esa decisión bien pudo costarle la victoria en algunas ocasiones donde estuvo a punto de llegar un fugado. Pero como en la Flecha Valona, le tenía cogida la medida al repecho final y sabía a la perfección cómo actuar. Por lo tanto, se trató de una carrera en la que el guion era importante para que el sintiese la confianza necesaria. En ocasiones le han salido otros actores por el córner o le han batido al sprint, pero cuatro títulos en la catedral de las clásicas no está mal.

  • Flecha Valona

El Muro de Huy fue talismán. Cinco victorias en la Flecha Valona que le aúpan en una de esas clásicas que sin ser un Monumento sí está cerca de ellas e incluida entre las pruebas grandes de las Ardenas. Una semana de cotas que suelen tener a los mismos protagonistas en el trío que abre Amstel Gold Race y cierra la Lieja Bastogne Lieja.

Valverde triunfó en la segunda y fracasó una vez tras otra en la primera, sucediéndole un poco lo que en Lombardía, que una y otra vez se le adelantaba alguien o el propio ciclista no leía bien la carrera. Una especie de maldición que no tenía lugar en Flecha Valona. Una carrera de desarrollo mucho más predecible y que finalizaba en un muro que casi siempre decidía la carrera. Vamos, era una cuestión de piernas, de ser más rápido.

Una llegada perfecta para don Alejandro. Ganó en 2006 y ya le tomó la medida para domarlo. Fue el segundo ciclista español en ganar la Flecha Valona tras Igor Astarloa, que supo adelantarse a los favoritos unos años antes. Valverde buscaba su distancia y ahí ya era imbatible, los demás parecían juveniles a su lado. Hablamos de corredores que eran auténticos especialistas en este tipo de carreras y que sin el murciano hubiesen tiranizado ellos esta prueba. Cinco ediciones ganó el español y dejó el camino abierto para que otros como Purito Rodríguez o Dani Moreno. Ambos ciclistas del Katusha, pudiesen inscribirse también en esta empinada cuesta.

Fotos: Sirotti // Última: Sprint Cycling Agency / Movistar Team